Nombre del autor:dickson33

Hetero: General

Mi odiosa madrastra, capítulo 5

Tragué saliva. Mi madrastra me daba la espalda, y estaba completamente en pelotas. Había corrido las sábanas, como si estuviese a punto de irse a dormir, pero sólo hizo ese movimiento para que su trasero fuese cubierto, aunque sólo una pequeña parte de él fue ocultado.

Hetero: General

Mi odiosa madrastra, capítulo 4

Día cuatro de cuarentena. En el noticiero ya se estaba corriendo la bolilla de que las restricciones iban a extenderse al menos una semana más. En ese momento me pareció bien. Un pequeño sacrificio para que todo mejore un poco, pensaba.

Hetero: General

Mi odiosa madrastra, capítulo 4

Día cuatro de cuarentena. En el noticiero ya se estaba corriendo la bolilla de que las restricciones iban a extenderse al menos una semana más. En ese momento me pareció bien. Un pequeño sacrificio para que todo mejore un poco, pensaba.

Hetero: General

Mi odiosa madrastra – Capítulo 1

¿Qué harían si se vieran obligados a convivir con una persona a la que detestan? En mi caso, hubo tres cosas que determinaron mi retorcido destino: En primer lugar, la prematura muerte de papá; en segundo lugar, la maldita pandemia ya conocida por todos; y finalmente, el rompimiento con mi novia.

Hetero: General

Mis odiosas hijastras (10)

La situación no podía ser más bizarra. Valu estaba recostada boca abajo. Le débil claridad que se metía por la ventana me permitía ver su imponente cuerpo semidesnudo. Su ropa interior negra estaba bajada hasta las rodillas, y su pomposo orto manchado con semen…

Hetero: General

Mis odiosas hijastras (9)

Había estado tan eufórico, sediento de lujuria como si fuera un adolescente en su viaje de egresados, que no me había puesto a analizar lo suficiente la situación. Me había dejado engañar por la juventud de mis hijastras.

Hetero: General

Mis odiosas hijastras (8)

Tenía a Valentina en mi regazo. Valu (ya podía llamarla así), y su monumental ojete frotándose en mis piernas. Sentía como esas descomunales nalgas se removían en mis rodillas, como buscando mantener equilibrio, aunque lo único que lograba era que sus firmes glúteos se refregaran en mí.

Hetero: General

Mis odiosas hijastras (7)

No había manera de saber en ese momento quién había sido. No solo por el hecho de que me habían asaltado en la absoluta oscuridad, sino porque el único contacto que sentí había sido el de su boca y su lengua estimulando mi verga.

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