Mis odiosas hijastras (5)
Era una tortura estar cerca de ella y no poder llevar lo que había sucedido al siguiente nivel…
Era una tortura estar cerca de ella y no poder llevar lo que había sucedido al siguiente nivel…
En ese punto, aunque Mariel no me hubiera sido infiel, no iba a poder contenerme. Me iba a comer al menos a una de esas pendejas esa misma noche—
De pornografía y confesiones…
Ese fin de semana se estaba tornando ya no extraño, sino retorcido. Desde el clima inusualmente violento, pasando por la infidelidad de mi mujer, hasta el enfrentamiento con Valentina, y finalmente el manoseo que sufrí saliendo de la sala de luces.
La información que acababa de obtener me había tomado completamente desprevenido. Fue como si me hubieran dado una bofetada sin previo aviso. El mensaje era claro. No necesitaba que nadie me hiciera una traducción.
El siguiente relato es ficticio y todos sus personajes son mayores de edad..