Mi etapa de prepogria
En la prepa me besaba con puro desconocido. Mi ex me engañó y volví a las andadas, pero ahora también cogía con tipos de Tinder para desquitarme.
En la prepa me besaba con puro desconocido. Mi ex me engañó y volví a las andadas, pero ahora también cogía con tipos de Tinder para desquitarme.
Me cogió duro de todas las formas, se vino en mis nalgas y quedé temblando del placer.
Estaba cachonda con mi novio y el amigo de mi hermano me pilló tocándome en el baño. Terminé follando con él toda la noche mientras mi novio me escribía.
En un calorón del trabajo me escapé a un salón vacío. Mi amigo por teléfono me dijo cómo tocarme hasta venir, bien rico, y nadie se enteró.
Con mi primo siempre hubo tensión, hasta que un día en su carro se armó la locura. Me la chupé, me cogió y se vino en mis tetas. Es nuestro secreto hahaha.
Siempre he sido la niña buena, pero una amiga me abrió los ojos. Ahora me encanta provocar el morbo de los hombres y complacerlos, pero en secreto.
A los 17 conocí a un venezolano en un juego online. Hablábamos por Skype y terminábamos haciéndonos venir juntos, mostrándonos todo. Nunca nos vimos, pero fue intenso.
Me follé al novio de mi mejor amiga. Fue brutal, sucio y perfecto. Soy una perra y lo sabía, pero su verga y su semen en mi interior valían cada susurro de culpa.
Me cogió el padre de mi jefe, un señor de 69 años, en su escritorio. Me insultó y me llenó de leche, pero estuvo tan bueno que sé que voy a volver. Soy una maluca.
En la empresa hay un nuevo motorizado, un culicagadito como de 20 años, pero con una máster verga. Solo bastaron un par de aguardientes para terminar en un motel barato cual colegiala, gritando su nombre como perra maluca.