La distancia que rompimos
Nos quedamos demasiado cerca, él me tocó lento y terminamos besándonos. Sabíamos que no debía pasar, pero ya era tarde para detenerlo.
Nos quedamos demasiado cerca, él me tocó lento y terminamos besándonos. Sabíamos que no debía pasar, pero ya era tarde para detenerlo.
Mi amiga y su amante me ataron a una baranda. Me azotaron, me follaron por el culo y la boca. Nadie sabe que soy esa zorra por las noches.
Llevé a tres compañeros de 18 años a mi departamento para «estudiar». Terminé follándome a los tres al mismo tiempo y tragándome toda su leche. Fue increíble.
Me subí al metro en hora pico con un vestido provocador. Varios hombres me manosearon y eyacularon en mí. Fue excitante pero peligroso, tuve que pedir ayuda a la policía.
Mi tatuador Teo es un dios. Después de años de tensión, un beso casual en su local terminó con él follándome salvajemente contra el sillón. Es enorme y lo echo de menos.