La perra de la oficina
Vi que mi jefe y su esposa me trataban de puta. Me molesté tanto que decidí cogerlo. Me reventó el culo en la oficina y me llenó de leche.
Vi que mi jefe y su esposa me trataban de puta. Me molesté tanto que decidí cogerlo. Me reventó el culo en la oficina y me llenó de leche.
Fuimos a ver películas con dos amigos, terminamos besándonos y cambiando de pareja. Casi me reventaban entre los dos, pero me fui con mi amiga.
Llegué sudada de correr, mi sobrino me masajeó los pies, me tocó en la tina y me sequé.
Le dije que no quería coger, pero su verga me calentó tanto que terminé con ella en el culo. No nos volvimos a ver, pero qué delicia.
Embriagué a mi mejor amiga y la llevé a mi cama con mi amigo Matías. Terminé chupándole la concha mientras él me cogía por detrás. Fue celestial.
Mi vecino de 70 años siempre me miraba con morbo. Un día, tras insinuarnos mucho, terminé dejándome coger por él en la puerta de mi casa. Fue excitante y me dio mejor que mi marido.