Sara la muchacha de servicio
Hace mucho tiempo, mi familia contrato a una muchacha de servicio para ayuda a los que ha eres del día.
Recuerdo absolutamente todo de ella. Su nombre Sara. Una mujer que en ese tiempo, habia de tener unos 35 años. Cabello negro rizado, unos 160 cm, ojos cafés oscuros, unas tetas pequeñas, piernas gruesas y bien ricas y un culazo de ensueño!
Recuerdo muy bien que su primer día, mi mamá nos presentó a todos y Sara muy timida con su mirada baja solamente saludaba con la mano y una que otra frase.
Yo estaba cursando onceavo en Bogotá, y tenia en esos momentos 18 años. En una ocasión me enferme. Tenía una gripe tenaz y ese dia no asistí al colegio y me quede en casa. Mis padres se fueron a trabajar asi como mis hermanos a sus respectivos colegios.
Esa mañana Sara me trajo un Pax Caliente para la gripe y agradeciéndole le medio sonreí por que la verdad no me encontraba nada bien. Me tomé ese me menjumbre y me dispuse a dormir un poco.
De repente me desperté y completamente sudado, me di cuenta que Sara estaba en mi cuarto acomodando mi ropa. Pero lo que vi y que nunca se me va a olvidar, es que estaba en 4…su uniforme amarillo claro, y medio transparente, note que sus interiores negros (hilo dental) resaltaban por el amarillo del uniforme. Me quede observando ese culo y me di cuenta de lo delicioso de su culo. Allí acostado de lado y mirando esa pase de Sara, comencé a tocarme.
Estaba tan pendiente del culo de Sara que no me di cuenta que Sara me estaba mirando! Cuando me di cuenta que me estaba mirando, yo quede frío y con pena me di vuelta rápidamente y sentí que Sara salió del cuarto al mismo tiempo.
Me quede pensando en el culo de Sara todo ese dia y cuando mi novia Andrea (ya escribi acerca de ella aca) y llego a hacerme visita junto con unos dulces y unas películas VHS. En esos momentos, Andrea me hizo olvidar el culo de Sara mientras hablábamos de las clases, las apuntes, y demás cosas.
Una vez recuperado de esa gripe tenaz y adelantado en el colegio, llegué es tarde con Andrea a mi casa. Recuerdo que era un Viernes y esos dias, salíamos temprano del colegio.
Ese dia el plan era llegar a mi casa, cambiarnos e irnos a comer algo y después a rumbear.
Mis padres se encontraban en casa y Sara haciendo su trabajo. De repente Andrea me susurro al oído…
«Quiero verga…»
La mire con deseo y me la rumbie ahí mismo.
«Voy a salir primero y voy a comer las llaves del sótano.»
(Vivíamos en un apto) y Andrea ya sabía lo que tenia que hacer (ya que no era la primera vez que habíamos culeado en el cuarto del sotano).
Asi que fui a la cocina, recogí las llaves del cuarto del sótano y baje ahí mismo.
A los minutos Andrea golpeó 2 veces la puerta del sótano con un golpe más dejándome saber que era ella.
Entro al cuarto y sin decirnos nada, comenzamos a meternos mano. Mis manos soltaron su brasier y sus grandes tetas quedaron al descubierto y dispuse a chupar sus pezones rosados. Mientras que me estaba gozando sus enormes tetas, Andrea se fue desabrochando sus jeans y se los bajó junto a sus tangas dejando al aire sus chocha monita y peluda…que delicia! Y comenzó a sobarse su botón rosadito.
Me puse de pie y Andrea se puso de cuclillas y comenzó a chupar mis falo qué estaba tieso como un piedra.
Le agarre de su cabello y le ayudaba con sus movimientos de cabeza. Se colocó de pie y sacó un condon de su bolsillo del jean, me lo puso, se giro, escupio su mano y se la paso por esa pancha peluda. Apunte mi jade ardiente y lentamente se lo fui enterrando…
«Ufff…jueputa…estas tieso hoy!» Me dijo mientras mi verga iba penetrando esa jungla monita.
Y comence el bombeo con firmeza. Jalandole su cabello y tratando de no hacer mucho ruido, poniéndole mi mano en su boca senti como las paredes de Andrea comenzaron a apretar apretarme la verga y me mordía la palma de mi mano. Se había corrido…
Andrea me pregunto que si estaba cerca de correrme ya que teníamos poco tiempo por que mis padres se iban a dar cuenta de nuestra ausencia ya que no nos habíamos despedido de ellos. Yo le dije que aun no estaba listo para correrme.
Así que Andrea se safo de mi, se puso de rodillas, me quito el condon y comenzó a mamar. Me estaba mamando tan delicioso, que eche mi cabeza hacia atrás para concentrarme y lo que se me paso por la cabeza fue el culo de Sara. Me estaba imaginando como sería el darle verga a Sara, cuando gire mi cabeza y me di cuenta que había una sombra reflejandose por el borde de la puerta. Se encontraba allí de pie…note que la puerta estaba siendo abierta muy lentamente…pude notar un solo ojo mirando…
Agarre la cabeza de Andrea y comencé a meterle mi falo con más fuerza y haciendo el que no me había dado cuenta de nada.
«Me voy a correr….» le dije a Andrea.
Ella puso sus manos en mis nalgadas y comenzo a empujarme hacia ella mientras comencé a soltar mis chorros en lo profundo de su garganta. Mi cuerpo temblaba y aguantando mis gemidos, solté un fuerte suspiro. Paso siguiente fue que escuché a Andrea haciendo un *GLUP* y poniéndose de pie se subió sus pantalones, sin decir nada se acomodo sus grandes tetas dentro de su brasier y se dispuso a salir primero. Cuando abrió la puerta aquella sombra ya no estaba allí. Solamente deseaba que hubiese sido Sara la que nos había observado.
Esa tarde fuimos a comer y en la noche salimos a rumbear con unos amigos.
Pasaron unos pocos dias cuando Sara llego a la casa y me encontró en pijama y sentado en el comedor de la cocina. Nos saludamos y me preguntó que si ya había desayunado. Le dije que no pero estaba dispuesto a comer algo. Sara preparo el desayuno y me senté con ella a comer.
Hablamos de muchas cosas y me di cuenta la otra cara de Sara.
Una mujer noble, honesta, trabajadora, echada pa’ delante, y me entere que era casada varios años pero no podía tener hijos, le gustaba mucho bailar y reír…en fin, me entere de muchas cosas de su vida personal. Ya entrados poco en confianza, me dispuse a levantarme de la mesa cuando note que mi falo estaba izando bandera! Note perfectamente la mirada de Sara clavandose en mi verga tiesa. Me paso un escalofrío y tome las fuerzas y me quede allí quito por unos segundos.
Créanme que todo mi cuerpo sintió un escalofrío de esos grandes jajajaja. Sara se levantó de la mesa rapidamente y se fue a hacer sus cosas.
Me fui directo al baño y me di una ducha…y me puse a pensar en la mirada de Sara viéndome la parola qué tenia.
Unas horas después, ya más relajado entre al cuarto de mi padres y me disponía a entrar al baño de ellos ya que yo le robaba loción de hombre a mi padre y allí se encontraba Sara haciendo aseo.
No tengo la menor idea de lo que paso, pero de repente le di un pellizco en su culo y salí corriendo….
Pensé y estaba dispuesto a enfrentarme a sus reclamos y su histeria. Pero cuando me gire, no vi a nadie! Así que fui nuevamente al baño de mis padres y Sara como si nada, aún seguía limpiando. Tome un poco más de valentía y volví a pellizcarle el culo pero esta vez le agarre un buen pedazo de semejante culazo. Volví a salir corriendo y esta vez Sara se vino detrás y con el trapo que estaba limpiando tratando de pegarme. Pero sin decirme nada…
Sara regreso al baño y yo volví detrás de ella.
Me quede en la entrada del baño mientras veía a Sara limpiando. Sin decir nada me le acerque por detrás y puse mis manos sobre su culo grande. Por unos instantes pensé de todo! Pensé que me iba a insultar, y que le iba a dar quejas a mis padres, pero me lleve una gran sorpresa! Sara no dijo absolutamente nada! Seguía limpiando mientras mis manos tocaban su culazo.
Esto me dio vía libre y comence a manosearle ese culo de Diosa morena! Mis manos son un poco grandes y les cuento que no me alcanzaban cuando tenía semejante culazo en mis manos! Tierno pero a la vez un poco durito.
Sara seguía limpiando el espejo del baño y yo en el paraíso!
Recuerdo que ese dia, no pude hacer nada más por que habían llegado mis hermanos del colegio y tuve que salir disparado del baño y actuar como si nada. Me quede con las ganas de seguir sujetando ese culazo…
Al dia siguiente Sara llego a su hora puntual, mientras yo estaba alistándome para ir al colegio. Entre a la cocina y Sara me miro con una mirada y una sonrisa pícara. Desayune y me fui al colegio.
Pasaron varios dias, hasta que volví a quedar solo en la casa con Sara. Esta vez, fui más descarado. Yo deje que entrará Sara al baño de mis padres para que comenzará a aseando y le llegue por detrás y de inmediato puse mis manos en su culazo.
Y Sara no me decía nada. Pero esta vez…subí mi mano derecha y por encima de su uniforme, coloque mi mano sobre su teta pequeña y comence a masajearla. Fue entonces que Sara paró de hacer aseo y se quedó quieta. Cuando agarro mi mano y la apretó con un poco de fuerza y la fue bajando lentamente y repente siento que le estaba tocando su pepa. Uuuuffff!! Que delicia! No me las estaba creyendo!!
Mi mano izquierda sosteniendo su culo y ni mano derecha tocándole su panocha! Y mientras que yo me estaba haciendo una paja mental, sentí la mano de Sara agarrándome la verga. De repente se giro quedamos de frente pero ella hizo que me girara. Asi que ella sin decir nada y yo sintiendo su aliento en mi cuello, bajo sus manos y las introdujo en mi pijama. Comenzó a consentir mis guevas y me apretaba el falo con fuerza. Y poco a poco mi verga se fue despertando hasta que se puso tiesa como un palo y Sara comienza a jalarmela de una manera única!
Con una mano jalaba mis huevos y con la otra me estaba masturbándo. Mis manos se clavaron en su culazo y asi estuvimos un muy buen rato.
Ese cosquilleo delicioso que se siente antes de correrse uno….
«Me voy a correr…» le dije.
Sara comenzó a menear su mano con rapidez y fue donde solté unos cuantos chorros de leche junto con un gemido de placer y satisfacción.
Sara no me soltó mi verga ni mis huevos. Los sostuvo asi hasta mi jade dejo de estar erecto. Cuando me soltó me dijo:
«Yo limpio.»
Sali del baño y lleno de satisfacción y relajado, me duche y me fui a la calle.
Ya después, mi madre me pidió que le ayudara a organizar el cuarto del sotano. Estado allí, Sara bajo y le dijo a mi madre que tenia una llamada de mi abuela. Mi madre junto con Sara subieron y me quede en el cuarto organizando. Como a los 30 minutos bajo Sara. Entro al cuarto y me dijo que mi madre se había ido.
Y sin pensarlo dos veces, cerré la puerta del cuarto y apague la luz. Bastaba con la luz de los parqueaderos. Me lancé hacia Sara y ella tan solo se pegó a la pared y comence a meterle mano. Me di cuenta que llevaba puesto una licra. Y metiendole mano, Sara solamente se dejaba y no decía nada. Yo estaba disfrutando de meterle mano y Sara comenzo a tocarme la verga. Y como ya lo había hecho en otras ocasiones, me la saco y comenzo a pajearme.
Esta vez el pajazo fue de frente a ella. Su mano pajeandome en revés y su otra mano agarrándose su pequeña teta, su respiración acelerada y sus piernas medio abiertas…se levanto el uniforme y paso la cabeza de mi falo por su panocha varias veces…me miraba con lujuria y volvía su mirada a mi verga.
Cuando ya estaba a punto de correrme, se lo deje saber y lo que hizo Sara fue algo que JAMAS se me irá a olvidar! Encendió la luz del cuarto y se bajo un poco su licra junto con su tangas y me dijo:
«Correte aquí adentro….»
Y sin dejarme de pajearme, la agarre de la cintura y me acomode para que ella misma me hiciera correr….eche mi cabeza hacia a tras y comence a temblar del placer! Baje la mirada y note que los chorros de leche qué cayeron y le pintaron sus tangas y no sabía que Sara tenía esa pepa supremamente peluda!! Mi di cuenta como mis chorros se quedaron allí…hilos blancos colgando en la melena de su pepa!! UUUUUFFFFF qué delicia! Solto su licra y sin decir nada limpio las últimas gotas de semen con su mano y me la volvió a meter en los pantalones. Se acomodo su uniforme, salió y me dejó alli.
Siempre esperábamos a estar solos para aprovechar. Sara necesitaba atención y yo necesitaba placer. Era una combinación muy única. Yo con 18 y Sara con 35.
Las masturbaciones duraron unos meses ya que yo quería culiarmela, pero Sara se negaba pero jamás recibí un no rotundo.
Hasta que una tarde, solos, recibió una llamada y yo le llegue por detrás y comence meterle mano. Comence por sobar su culo y fui subiendo hasta agarrarle sus tetas. Me le arrime y comence a frotarle mi verga. Y mientras ella estaba hablando por teléfono, su mano me postro en mi culo y me empujaba hacia ella.
De repente escuché la voz de un hombre al otro lado del teléfono.
La gire y le susurre que si era el esposo, a lo que ella acento con su cabeza mirandome fijamente a los ojos y su mano apretando mi jade ardiente.
No recuerdo muy bien la conversación que estaba teniendo con su esposo, pero era algo normal. Mientras en esas Sara me consentía mi falo por encima de mis jeans. El esposo no quería colgar y yo estaba cansado de esperar por mi pajazo jajaja asi que decidí irme a mi cuarto y me encerré.
Como a los 20 minutos Sara golpeo la puerta de mi cuarto y la abrió lentamente.
«Disculpame la demora. Pero tu sabes, mi esposo es un poco controlador y no me deja quieta un minuto…»
Se sentó en el borde de mi cama y comenzo a subir su mano por mi pierna…
«Donde es que estábamos?»
Yo la mire y me desabroche mis jeans y Sara me ayudo a quitármelos.
Comenzo a jalarme le verga que ya la tenia medio dura y de repente sin decir nada esta mujer me da una gran sorpresa!!
Paso su lengua por mis guevas y la subió por todo el tallo hasta la cabeza de mi verga y se la metía de una sola! Comenzo a mamar como una Diosa carnal llevada de la lujuria! DIOS!! Que delicia como lo estaba haciendo! Me la mamo por unos cuantos minutos y me decia qué no me corriera aún.
Dejo de chuparmela y se tiro encima de la cama y subiéndose el uniforme, la mire y me di cuenta que no llevaba la licra sino tan solo su hilo dental negro y los vellos públicos se le salían de esas tangas. Eso me volvió loco!!
Me lance encima de ella y la baje esas tangas lo más rápido que pude. Me acorde que mi novia había dejado un condon en mi mesita de noche. Lo saque y me lo iba a poner cuando Sara me lo quito y me dijo:
«Llevas mucho tiempo calentandome con tu vergota y yo dándote pajazos…creo que me merezco una clavada a pura piel…»
Mirándola a los ojos, vi que comenzo a masturbarse…
«Dale, penetrame, clavame, usame, aprovechame»
Sin decir una sola palabra, agarre mi verga y la acerque a la entrada de esa selva negra como la noche y húmeda…cuando la cabeza de mi verga estaba adentro Sara solto un gemido de placer y comence a sentir como sus paredes vaginales comenzaron a contraerse. Y de repente, sin compasión alguna, se la clave hasta el fondo de un solo empujón! Sara solto un grito que tuve que taparle su boca. Y comence el mete-saca, firme, duro y el sonido de cada embestida hacia eco en las paredes de mi cuarto.
Le quite mi mano de su boca y la bese. Nos dimos un beso francés muy pero muy delicioso. La agarre de su cabello rizado con tal fuerza mientras que Sara sostenía sus piernas con sus manos….
«Uuuyyyy jueputa! Que delicia!! Me estas clavando muy rico!! No pares! Quiero que te corras….»
Una vez mas ese cosquilleo se sentio alli en la cabeza de mi tronco de carne y se la saque rápidamente y comence a pajearme…puse la cabeza de mi verga rozando su clitoris y comence a soltar mi leche encima de esa breva repeluda!! Se la deje manchada completamente!
«Juemadre! Tu si sueltas mucha leche…»
Aun con mi verga en todo su vigor…me volví a acomodar, cogí sus piernas y se las eche hacia atrás, y sin necesidad de ayuda propia, se la volvi a insertar….
«En serio? Una más?»
Acente con mi cabeza y comence con mi movimientos de caderas. Esta vez de rodillas con las piernas de Sara abiertas de par en par, viéndole esa chocha bañada de mi leche y untandosela en su clitoris, comenzo a masturbarse.
Le di su buena clavada y duro por un buen tiempo y cuando volví a sentir ese placer en la cabeza de mi jade
«Me voy a venir otra vez…..»
«Echa tu leche dentro de mi….» Me dijo Sara
Le jale el cabello, le di una cachetada, le mordi el cuello y comence a echarle mi semen dentro de su chocha super húmeda.
Sara tambien se vino en el mismo instante.
Termine de echarle lo que me quedaba y me desplome encima de Sara. Sin energía y sin aliento alguno…las piernas de Sara se dejaron caer y sin salirme de ella deje que mi verga lo hiciera por si sola.
Ya desprendidos por completo, Sara se colocó sus tangas, se giro, me miro y con beso francés…
«Que delicia de culiada me diste! Esto se tiene que repetir!»
«Uuuuffff que rico» fue lo que le dije.
Sara salió del cuarto y cerró la puerta detrás. Yo me levante fui al baño y me duche. Me arregle y me fui a verme con mi novia Andrea para ir al cine.
Espero que les haya gustado, ya que esto fue un echo real y tengo varios recuerdos con Sara que después lo escribiré.


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