Por
Anónimo
Recordatorio
A mi esposa le rondaba hacía mucho tiempo tener un encuentro con su ex .
Su primer beso fue con él y la marcó .
No sé cómo pero un buen día me dijo que ya había contactado y deseaba que estuviéramos los tres .
A mi eso me supo a rayos y centellas porque lo más fácil es verse , hacerlo, gozar y callar .
Pero no , lo quería acompañada .
Tras muchos dimes y diretes lo admití .
Y llegado el día , el hombre lo hioz bien y se portó como un caballero nos invitó a comer y pagó
el hotel .
Un servidor de ustedes puso el postre en bandeja de plata .
Todo rodó bien y en la cresta de la ola ya en la habitación ella desplegó su femineidad con un
conjunto de lencería desconocido para mi que hizo las delicias del hombre .
Clásico negro con puntillas , ligueros y un sujetador casi transparente.
El hombre me miraba como pidiendo permiso y lo expresé con mis manos .
Se acostaron y empezaron a recordar viejos tiempos .
Sus manos siempre respetuosas y lentas y su miembro erguido y muy tieso .
Tras una introducción de calentamiento llegó la penetración .
Tras un profundo beso introdujo su miembro con harto pesar mío y se fundieron
en un largo abrazo. Profundo y largo .
Besos por doquier y ni una sola palabra .
Al terminar dió las gracias cortésmente .
Y se fue .
Nos miramos y me dijo , ahora tú .
Yo le dije , espera . Primero te lavas , hablamos y ya veremos .
Me dejó huella y no se pasa fácil .
Le prohibí usar la lencería , no quería recuerdos ajenos .
Hoy tras un periodo más o menos corto , nos hemos separado .


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