Por

Anónimo

marzo 11, 2026

447 Vistas

marzo 11, 2026

447 Vistas

Oportunidad

0
(0)

Mi compañero de trabajo que me seduce y me pirro por él se cambia de ropa en una habitación a través de mi
despacho.

Mientras entra y pasa me echa flores referentes a mi aspecto .

Un buen día se sentó a mi lado y me susurró .

Tú y yo debemos hacer algo tomando mi mano y besándola .

Sus sonrisas aparecían en su cara cada vez más .

Me quedé prendada y fue a más .

Un día a solas los dos me miró fijamente y dijo , hoy estamos solos en la planta .

Si deseas algo , pide . No quise poner la guinda pero notó mi aquiescencia y pasó el pestillo .

Mantuvimos la respiración y nos besamos .

De ahí al resto faltaba poco y lo hicimos. Y muy bien , con deseo , con respeto y con amor .

Hoy practicamos a menudo y estoy con el ego subido.

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Un relato pérdido

anonimo

22/02/2009

Un relato pérdido

Sopresas

anonimo

13/07/2016

Sopresas

El viejo conserje y la muy inocente universitaria. (primera parte)

anonimo

09/07/2017

El viejo conserje y la muy inocente universitaria. (primera parte)
Scroll al inicio