Por
Anónimo
La sordita de la fundación
Soy un hombre de 40 años divorciado
Estaba caminando por el centro de mi ciudad cuando una chica muy linda morenita cabello largo con una blusa fucsia y falda de lona me tocó el hombro y me dio una tarjetita que decía: soy una persona sorda miembro de x fundación y estamos recaudando fondos para ayudar a personas sordas de escasos recursos a acceder a educación de calidad e inclusiva
Yo saqué unas monedas y las deposite en el bote que ella cargaba posterior me agradeció con una sonrisa tan bella que me dejó helado me enamoré d su sonrisa y con lo poco que sabía de lenguaje de señas le desee un bonito día y ella me respondió con señas lo que pude descifrar como: que te vaya bonito ve con cuidado
Seguí mi camino pero no podía sacarme esa hermosa sonrisa de mi cabeza la chica estaba muy linda y muy amable
La verdad yo sabía un poco de lengua de señas porque soy profesor y nos habían mandado a un curso para estar preparados por si un alumno sordo ingresaba al colegio
Unos días después pase caminando nuevamente por ahí y ahí estaba nuevamente al verme se emociono y me sonrió nos abrazamos ella me dijo que yo le había caído bastante bien y que había sido muy amable porque la mayoría de personas la ignoraban
Yo le dije que me había parecido una mujer muy hermosa ella se sonrojo y me agradeció
Me anime un poco más y le dije que si quería que la invitará a comer ella me agradeció y me dijo que si solo que terminara su jornada de ese día y me dio su WhatsApp
Nos pusimos de acuerdo ella escribió un mensaje que decía así: hola chico guapo hermoso príncipe
Estar 4 p.m en el restaurante entrada
Yo lo entendí perfectamente
Al llegar al restaurante ahí estaba en la entrada me saludo de beso
Conversamos en lengua de señas me conto que ella tenía 22 años que vivía solo con su mamá pero que está la trataba mal que aún estaba sacando la preparatoria y que no tenía ningún amigo por ser sorda y que colaboraba en esa institución donde le pagaban un poco de dinero por trabajar en las tardes
Me encantaba como la chica a pesar de no hablar era tan suelta conmigo y se veía muy feliz
Ella empezó a jadear, excitada. Sin dejar de besarla, empecé a desabrochar su pantalón y su blusa. Le metí la mano en su pantalón buscando llegar a su coño… ¡Qué delicia! Su coño ya estaba caliente y lleno de jugos vaginales. Como cuchillo caliente en mantequilla, mi dedo entró a su vagina y empecé a masturbarla, sin dejar de disfrutar sus deliciosos labios.
Sus gemidos aumentaban pero yo la callaba con mis besos. Terminé de abrirle la blusa y desabroché su brasiere. Para mi sorpresa, dos pechos mucho más grandes de lo que esperaba, brotaron libres de su prisión. Con una pezones pequeñitos, tan redondos como una moneda, con aureolas café. Dejé su boca y empecé a mamar esas tetas deliciosa. Ella cada vez estaba más caliente así que, con la mano que estaba desocupada le tapé los labios, ella empezó a chupar mis dedos.
No pude más, le terminé de quitar la blusa, bajé sus jeans hasta los tobillos y la incliné sobre mi escritorio. Bajé tan rápido como pude mi pantalón y mis boxers y saqué mi verga que ya estaba a reventar y expeliendo líquido preseminal… babeante, dura y gorda.
Sin más preámbulo, puse mi mano en el cuello y la incliné más mientras con la otra mano tomaba mi verga y la bajaba por desde su cintura, pasando por en medio de sus nalgas…
… sintiendo su ano, hasta llegar a su húmeda cueva. Mi verga entró como atraída por ese agujero húmedo y caliente. Ella lanzó un gemido más fuerte… por un momento sentí que nos descubrían, pero estaba tan caliente que me valió madre. Empecé a bombear esa concha suavemente, disfrutando de su calor y sintiendo como sus músculos se contraían a cada embestida. Le besaba el cuellos mientras que, con ambas manos jugaba con esos enormes globos que tenía por tetas. Sus pezones estaban duros y contrastaban con la suavidad de esas tetas. Ella empezó a gemir cada vez más, jadeaba buscando aire, y aumenté el ritmo de mis embestidas. De pronto sentí como mi verga era bañada por sus flujos mientras sus espasmos vaginales apretaban mi tronco con una fuerza increíble.
Su orgasmo duró unos 10 segundos mas o menos, mientras yo seguía bombeando lentamente, disfrutando los apretones de su chocho en mi verga. Después de eso, ella se dejó caer en el escritorio, desfallecida. Mi verga aún estaba a reventar, pero yo quería ese culito.
Así que, mientras ella se relajaba, aproveché que sus flujos vaginales bañaban mi verga, con una mano tomé más flujos de su coño, lo unté en toda la división de sus nalgas, con énfasis en su ano, y sin más, apunté la cabeza de mi pene en su agujerito y empecé a presionar. Ella se agitó y trataba de hablar pero de su boca sólo salían gemidos y sonidos guturales. Con mi mano empecé a acariciar sus espalda, como masajeándola Mientras me relajaba y expulsaba las últimas gotas de semen en su interior, masajeaba sus hermosas tetas. Fue el orgasmo más delicioso que he tenido últimamente.
Cuando mi pene bajó de tamaño, lo saqué de su precioso culo, aún con rastros de sus jugos, semen y un poco de sus heces. Me limpié con una toallita húmeda y ella se arrodilló para terminar de limpiarme con sus preciosos labios carnosos. Era tan hermoso ver su carita, con sus mirada cachonda viéndome a los ojos directamente, que mi pene se empezó a poner duro de nuevo.
Ya no tenía mucho tiempo, mi oficina había estado cerrada por mucho tiempo, así que me decidí a disfrutar su mamada, se metía mi verga por completo mientras acariciaba mis testículos y con su lengua jugaba con mi pene. La sensación de su boca caliente, si mirada y mis ganas de llenarle esa boquita de leche, me hicieron explotar en no más de 5 minutos. Sorprendentemente mi eyaculación fue bastante generosa, a pesar de que me acababa de venir en su precioso ano. Ella, al sentir mi eminente llegada, se metió mi verga lo más profundo que pudo y empezó a tragar toda la leche. No dejó ni una gota salir, aunque sus ojitos empezaron a lagrimear y sus cachetes se inflaron soportando la carga de leche.
Se tragó toda mi leche. No contenta con eso, limpió incluyendo las bolas. Parece que el sabor de mi semen le encantó porque se relamía los bigotes. Creo que el hecho de tomar jugo de piña y otras frutas diariamente, ha surtido algo de efecto en el sabor de mi leche… lástima que ella no me lo puede decir pero sus acciones así lo sugieren.
Se levantó, le sobé las tetas por última vez y ella se puso su brasiere, su blusa, con calma. Se agachó para subirse sus bragas y sus pantalones y pude ver como le empezaba a escurrir mi leche de su ano, escurría un poco por las piernas. Le pasé papel, se limpió un poco y terminó de vestirse. Saqué unos billetes de mi cartera y se los día. Ella sonrió, me abrazó y me dio un beso muy profundo… creo que hasta pude sentir el sabor de mi semen porque ahora sabía diferente su boca, aun dulce.
Después abrió y se fue… Mientras salía volví a disfrutar de su figura desde atrás, su hermoso culo que había sido mio. Sus jeans se empezaban a manchar un poco porque mi leche aún estaba saliendo de su culito.. pero así se fue…
Me senté un rato mientras recordaba lo que acababa de pasar
Fue mi novia por 2 años y con ella tuve el mejor sexo de mi vida era una experta era hipersexual
Se obsesionó tanto con el sexo que descuido su trabajo por ello y la despidieron yo la lleve a vivir a mi casa y la mantuve con gusto…….


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