Por
Anónimo
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La mañana que casi pasa algo
Ella vivía en otra ciudad así que la miraba solo en vacaciones, teníamos una conexión especial desde chicos, mismo humor y mismos gustos. De niños solíamos dormir juntos y abrazarnos mucho. El tiempo pasó y cuando entramos en la pubertad ya fue muy diferente, ella era 2 años mayor y en esa edad se notan mucho los cambios, dejamos de ser tan “cariñosos” porque sabíamos que estaba mal… Hasta que en unas vacaciones se quedó a dormir en mi casa, ya estábamos más grandes, ella tenía 18 y yo 16. Mi hermana le prestó su cuarto…
Total que una mañana que mis padres fueron a trabajar y mi hermana a la escuela nos quedamos solos, así que fui al cuarto y me senté junto a ella, ambos en pijama, nos acostamos de cucharita a ver la tele como en los viejos tiempos, sentí una excitación muy grande y la empecé a molestar con cosquillas como pretexto para tocarle el abdomen, ella se quejaba pero no me apartaba… poco a poco la empecé a tocar mas y más, le tocaba levemente los pechos con la mano de manera “accidental”. Poco a poco mi pene se puso cada vez mas duro en mis pants y se lo empecé a restregar en las nalgas muy disimuladamente, ella lo notó y se inclinaba más para sentirlo, en ese momento estaba muy sorprendido, no sabía que hacer. Yo era virgen… le toqué los pechos y ella metió su mano a mis pants y me empezó a tocar, después de la nada se levantó para ir al baño y saliendo me dijo que fuéramos por algo de desayunar a la tienda… mi mamá llegó tiempo mas tarde y ya no pudimos estar solos… desde entonces nunca hemos hablado del tema ni hemos tenido más contacto físico…
Ya tengo 29, ella está casada y yo estoy apunto de casarme.
A veces fantaseo con recordarle ese día..


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