Por
Anónimo
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El trío con mis alumnos
Soy maestra de universidad. Tengo casi 45 años. Doy clases de inglés e historia. En clases siempre hay un grupo de estudiantes que solo van por obligación a la universidad, y ese grupo responsablemente me tocó a mí. Altos, grandes y bravucones. Yo soy la típica maestra: lentes, bajita, pelo recogido y piernas grandes 🤭. Mi esposo y yo vivimos juntos y nuestra conexión es muy buena, aunque tengo mi pasado a estas alturas, son más fuertes mis fantasías.
Bueno, ya finales de semestre, toca dar calificaciones. Y típico, les dije a 3 de ellos que se quedaran en clase para conversar. Cuando todos sus compañeros se fueron, les dije que cerraran la puerta, me senté y les dije que iba a ser sincera y les comenté que perdieron el año. Me preguntaron que por qué si asistían a todo. Les dije que sí, venían a clases pero no hacían nada más que dormir o molestar. Dijeron que cuántos puntos faltaban para subir materia, les dije que 4 puntos a los 3. Entonces uno salió de ese salón molesto y cerró la puerta con fuerza, los dos quedaron sentados, preguntándome qué podían hacer para subir la materia. Les dije que les pondría un examen y ver si pueden pasar. Dijeron que no les gusta eso. Que si acepto dinero, lo pensé pero resistí y les dije que no. Me ofrecieron una cantidad de 3 meses de mi sueldo mensual, aun así me opuse. Ellos ya no sabían qué ofrecerme y comenzaron a sacar mucho dinero, pusieron 500$ en la mesa, y yo los vi y dije en mi mente: «Con esto sí acepto, tal vez les suba los puntos». Entonces los 2 se levantaron y dijeron: «¿Y tal este dinero, es suficiente?» Lo pensé y les dije «quizás», y ellos dijeron: «Podrían ser tuyos, si aceptas un trío ahora mismo».
Quedé sin palabras. Me puse súper nerviosa, comencé a sudar, y con voz rota les dije que si estaban locos, que no sería capaz de eso, y ellos dijeron: «¿Por qué te pones nerviosa entonces? Si no quieres…» No dije ni una palabra, y solo sentí cómo me mojaba. Como si mi mente dijera que no, pero mi cuerpo decía que esto era realmente lo que estaba esperando. Se acercaron y me levantaron y me dijeron: «Sabemos que quieres». Uno me empezó a besar intensamente, mi esposo no me besaba así de bien. Me metía lengua, mientras otro me acariciaba el culo. Al principio no sabía el ritmo, luego de unos minutos quitándome la camisa de botones, me encendí como no lo hacía desde hace años. Me besaron el cuello, me rompieron el brasier, me chuparon mis tetas, y el pantalón seguía puesto. Les quité las camisas, y dejé que me quitaran el pantalón. Tenía un hilo rojo, se me veía muy bien y me lo dejaron puesto. Me arrodillé y ellos se bajaron el pantalón lentamente, y salieron sus penes bien erectos chocando en mi cara, uno más grande que el otro pero tamaño perfecto para mí. Dejé que usaran mi boca. Error. Me atragantaron como nunca, me puse roja, lloré mucho, me dolía la garganta, estaba a punto de vomitar. No me sentía tan sumisa en años. Era tan doloroso pero a la vez tan riquísimo como no tienen idea.
Me pegaron a la mesa, mis tetas pegadas a la madera y mi cabeza sobresalía por el otro extremo. Uno me comenzó a chupar el culo y la vagina. Me vine 4 veces en solo segundos. Su lengua conectaba muy bien con mis agujeros. El otro me lo metió en la boca lo más profundo que se podía, mi boca no soportaba pero mis agujeros decían que siguiera. En seguida, me puso el hilo de lado y me empezó a follar suave y profundo, lo más rico que sentí en años. Estuvimos así y me metió el dedo en el culo para dilatar, pensé que me harían doble penetración en ese momento. Luego el más fuerte me agarró las piernas y me subió a él, su amigo ayudó a meterme la verga por mi vagina. Me estaba cargando, y no paraba, y todo mi flujo caía en sus piernas de a chorro. El otro se lubricó su pene con mucha baba y me la metió por el culo, sin piedad, profundo. Me dolió muchísimo, pero siguieron hasta que ya me dejó de doler y sentí la doble penetración por primera vez en mi vida. Sentía 2 penes gruesos adentro de mí, follándome sin parar, dejando caer todo mi flujo y viniéndome múltiples veces.
Cambiamos de posición, uno se acostó en el piso y dejó que me montara encima. Su verga estaba durísima y se sentía rico adentro de mí. Me vine 2 veces más y su otro amigo me la volvió a meter por el culo, me ardió y me dolió más por la posición pero me dejé llevar y solté un gemido seguido de: «No paren, papis, no paren, me encanta». Me dieron cada vez más fuerte. Se sentía muy bien adentro de mí, y de repente me oriné. Solté un chorro de mi flujo, me vine por completa, mis piernas temblaron, y en seguida sentí sus penes palpitando adentro de mí. Se habían venido al mismo tiempo que yo. Sentía su semen recorrer mis agujeros, caliente, espeso. Riquísimo, no me sentía tan bien en mi vida. Ellos se levantaron y yo quedé casi arrodillada, me agarraron las dos manos para masturbarlos, y les di rápido en sus vergas y se vinieron en mi rostro. Me sentí completamente usada.
Ellos se vistieron, tomaron una foto y se fueron. Desde ese día, me tocaba todas las noches pensando eso. Y no fui a la universidad por una semana. Eso pasó en enero y aún así sigo recordando eso, y me mojo aún más. Quiero repetirlo, pero mi esposo no le gusta la idea ❤️.


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