Cuando ella conoce al macho alpha negro (7)
«Si amor mío, yo solo quiero que me uses como quieras mi príncipe»
Sus palabras me encendieron de nuevo como nunca, estaba más sometida y entregada que nunca en la vida y aún no habían empezado con ella.
El tío empezó a entrar, entre el lubricante, el masaje de la tía y el sudor, el pollon empezaba a ocupar en interior de mi mujer. Mirian respiraba entrecortada, respiraciones cortas aguantando el tirón. Mientras Enmanuel la alentaba:
– Así mi putita así, nota como te abre mi tío el lleva mucho sin follar y te va a dar mucha leche, como a ti te gusta.
El tío se animó a meter y sacar, salía muy suave y entraba duro, Mirian ya gritaba sin reparos, sus ahh se oían por toda la playa.
El viejo me apartó y agarrándola de las caderas entro entero, de nuevo el grito de Mirian fue brutal diciendo:
– Ya está toda cabron, me parte cariño, me está partiendo.
Y mirando a Enmanuel con cara de pena le dijo:
– No te enfades conmigo mi amor por favor, no te enfades……
Y sin remedió con el puto viejo metido en lo más hondo Mirian se corrió en un orgasmo tan intenso que tuvo que cerrar las piernas mientras chorros de flujo y orina salían disparados de su coñito.
El viejo se rio orgulloso de su triunfo y empezó un intenso mete y saca que hacía parecer a mi mujer un juguete, pollazos intensos muy fuertes.
Enmanuel se la dio a mamar de nuevo, con car de enfadado, peor guiñándome un ojo.
El viejo empezó a buzar y acelerando el ritmo le dijo algo a Enmanuel, que este le recrimino.
Estaba claro que se quería correr bombeándole el culo a mi mujer, pero Enmanuel tenía otro plan.
El viejo se desclavo agarrándose fuerte la punta de la polla y Enmanuel rápidamente giro a Mirian y la amorro al pollon diciéndola:
– Si se cae una gota te desgarro todo.
Y el puto viejo empezó a escupir borbotones de semen muy espeso y muy amarillo en la boca de mi mujer que con ayuda de las manos tragaba y tragaba fue una corrida eterna.
Se la limpio completamente, el viejo tenía una cara de satisfacción creo que como nunca en su vida. Un pibón como mi mujer a que la parte el culo y se traga su leche.
El pollon no bajaba seguía enorme. Estaba claro que la viagra seguía en marcha.
Enmanuel levanto a mi mujer del suelo y con caricias suaves y besos la dijo:
– Muy bien putita, pero no mes has obedecido y ahora tienes que aguantar y no quejarte, aunque ya te puedes correr cuando quieras.
Mirian le beso con ansia, dejarla correrse libremente era lo importante para ella lo demás daba igual.
La apoyo contra el pecho de su tío, la abrió de nuevo su culo y se la clavo entera, Mirian hizo un gesto de dolor, ya que, aunque el tío la tenía enorme de gorda la polla de Enmanuel no era mucho menos gorda, pero si más larga y se la hundió hasta los huevos.
La levanto en brazos como en la arboleda y le ofreció el coño al tío.
Mirian me miro con gesto asustado, pero una bofetada de Enmanuel la hizo corregir el gesto.
El tío apoyo el glande en la entrada de Mirian, que estaba más que chorreando y centímetro a centímetro entro hasta el fondo.
Empezaron a bombearla, ella se pasó a los brazos del tío, la estaban reventando peor bien. Mi mujer solo gritada aahh y ohh y cada minuto decía:
– Otra vez siii otra vez
Los orgasmos iban en cadena, los cerdos bramaban, la pellizcaban la pegaban la insultaban.
Hasta que Enmanuel le dijo algo a su tío y su tío asintió.
La clavaron hasta el fondo y empezaron a vaciarse cada uno en su aguajero mientras mi mujer gritaba:
– Llenadme, dadme toda la leche hijos de puta.
LA desclavaron cayendo ella a sus pies y sin ninguna indicación se las echo a la boca a limpiarlas.
La acariciaban el pelo como quien acaricia a un perrillo fiel y hablaban en su idioma vanagloriando lo puta que era ella y el polvo que estaban echando.
Emanuel levanto a Mirian, la chorreaba el semen y el flujo entre sangre y sudor
La beso a apasionadamente, el seguía muy empalmado el tío ya había bajado, llevaban dos horas dándole polla y el viejo ya se le veía KO.
Cogió a mirian del brazo y la llevo hasta la mesa donde habíamos comido.
EL tío se despidió yéndose para adentro.
Enmanuel subió a la mesa a mi mujer y poniéndola un cojín en el culo y otro en la espalda la acerco al borde con las piernas bien abiertas.
Restregándole el pollon por el clítoris y agachado besándola la dijo:
– Ahora me vas a demostrar si eres mi mejor puta o no. Quiero me llenes de tu corrida todo el cuerpo y si no lo haces, te castigare tus tetas hasta hacerte sangre.
Agarro el pollon y se lo clavo hasta donde pudo, mi mujer dio un suspiro de gusto que casi se desmaya.
El empezó a bombear mientras la maltrataba las tetas y el clítoris.
– Tócate puta córrete como nunca, la ordeno
Y mi mujer vio el cielo abierto, empezó a pajearse y a correrse todo en uno.
– Follame más mi amor, métela toda dale, más más. Pedía Mirian.
Él estaba desbocado viendo la reacción de mi mujer y bombeaba con ansia.
Estuvieron 20 minutos dándole, Mirian ya agotada animaba a Enmanuel a que se corriera a lo que este respondió bajándola al suelo:
– Tomalá toda puta.
Mirian agarro con ansia la polla negra, engullo y trago hasta la última gota, dejándosela limpia.
Enmanuel me miró y dijo:
– Tú, ven dale tu leche a mi princesa.
Me acerqué a mi mujer con la polla como una piedra y la di a mamar.
Enmanuel dando a Mirian una bofetada fuerte y apartándome a mi dijo:
– No te he dicho que se la chupas, solo que te de su leche, hazte paja.
Miré a mi mujer con resignación que apartándose me di abrió su boca totalmente ofrecida y sumisa a su amo negro.
No tarde ni un minuto en correrme, ella se agacho y eche todo lo que pude en su boca.
Miró a Enmanuel como para pedir permiso a tragar y el la hizo un gesto para que así lo hiciera.
La levanto nos dio a tomar más champan, bebimos, volvió a besarla con pasión y dijo:
– Vámonos para dormir ya es muy tarde, ella duerme conmigo, tu habitación de al lado, en mi casa no hay puertas, tu Julio vas y vienes donde quieres sin problema ok, si quieres que Jenifer hace masaje sin problema. ¿Ok?
Nada que decir, subimos para la planta de arriba, era espectacular. Efectivamente no había puertas, todas las habitaciones daban a un hall redondo desde si salías de la tuya veías a los demás.
De hecho, vi al viejo roncando boca arriba durmiendo a Jenifer sentada viendo la tele en su cuarto.
Me metí en la ducha, intenté dormir, pero no tener a Mirian cerca no me dejaba.
Me levanté a cotillear, me asome a la habitación de todos, el viejo seguía durmiendo y Jenifer también se había acostado, con cuidado me asome donde estaba mi mujer y me alivié al verla dormida en la cama con Enmanuel también dormido a su lado. Bueno no me pierdo nada por lo menos pensé.
Me metí en la cama a tratar de dormir y asimilar toda la fiesta. Estaba desvelado.
Como a las 4 am hoy ruido.
Me levanté, vi a mi mujer en la terraza, pensé se habrá desvelado también, y cuando me disponía a salir hacia ella, vi como el viejo entraba también a la terraza.
Se apoyo también en la baranda, empezó a hablar con Mirian en un tono muy amable, hablaban en inglés y bajito.
Me acerqué para ver si pillaba algo, pero cuando el viejo empezó a pasar su mano por el culo de mi mujer, me dije uf, prefiero ver el espectáculo sin que me pillen.
Mirian se dejaba tocar, le estaba gustando el juego, yo no sabía si sería cosa de Enmanuel o habría surgido, no parecía nada preparado por los gestos.
Ella se giró y el viejo la abrazo y busco su boca. Mi mujer respondió morreándole mientras con otra mano le sobaba el pollon.
Mirian se acercó a su oído y le dijo algo, El respondió como diciendo que solo se le levantaba si tomaba viagra.
Mirian empezó a comerle la oreja, el cuello, la boca, le seguía pajeando, todo el rato le decía I want you to give it all Dady.
Quiero que me lo des todo Papi en castellano.
Yo flipaba, estaba super perra y super salida.
Se agacho a comerle el rabo, pero como nunca la había visto comerse uno.
El viejo empezaba a reaccionar, no se lo creía ni el, Mi mujer le dio la vuelta y pajeandole le empezó a comer el culo.
La polla del viejo creció a su máxima expresión. Mi mujer se levantó y le morreo.
El la cogió en brazos y se la clavo de pie.
Mi mujer susurró:
– Así si, Dios dady fuck me, please.
El viejo se empezó a animar, me asome un poco para ver a Enmanuel, pero este seguía dormido profundamente.
Ya se la clavaba entera y del tirón, Mirian ya estaba corriéndose hacia rato Mojando el suelo de la terraza, agarrada con ansia y besándole orejas y cuello.
El viejo susurro en inglés:
– quiero echártelo todo dentro, lo quieres?
Mi mujer gimió:
– Lléname papi por favor lléname
Y el viejo clavándosela hasta los más hondo empezó a escupir leche de nuevo, tal cantidad otra vez que caía a borbotones en el suelo mezclado con flujo y sudor.
Mirian se tiró al suelo con ansia total y le dejo la polla reluciente.
El viejo la levantó, la doy un morreo en la boca y la dijo:
– You are an Angel.
Y con un beso en la frente se retiró a su habitación.
Me acerqué a mi mujer, que con sorpresa fingida y como gata en celo me dijo.
– Holaaaa, has estado mirando ¿no? Y como estas, ven.
Se puso de rodillas, me agarro fuerte los huevos y engullo mi polla.
Tres metidas profundas y unas lamidas a mi capullo y me vacié en la boca de mi mujer que no dejo escapar ni gota.
Limpiándomela y mirándome a los ojos de dijo:
– Que rica esta tu leche amor, la de estos tíos sabe demasiado a macho animal, tengo que hacer un gran esfuerzo por tragármela y comérsela.
– Limpia todo esto con papel del baño, voy a seguir al lado de Enmanuel que como se despierte ahora me destroza.
Allí me quedé de chico de la limpieza. Recogí todo y me metí de nuevo en la cama.
A las 09:00 sonó mi móvil, se me olvidó apagar la alarma.
Me levanté y fui a curiosear, Mirian dormía con la pierna encima de Enmanuel que también dormía. El tío seguía boca arriba también dormido.
La única que no estaba ya en la cama era Jenifer, que la oía trastear en la cocina.
Me duché plácidamente y me dispuse a bajar cuando oí ruidos en el cuarto de mi mujer, me acerqué con sigilo a curiosear…
.
.
Continúa..


Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.