diciembre 17, 2025

891 Vistas

diciembre 17, 2025

891 Vistas

Como hice que mi jefa sea mi puta

0
(0)

Cuando yo entré a esta empresa la miré y me gustó desde un principio. Pero ella siempre fue la jefa respetuosa que no se mete a platicar con los demás del resto de la sucursal. No bromea en doble sentido, es respetuosa, se da a respetar y ni se revuelve mucho.

Físicamente es muy atractiva, es hermosa de la cara. Tiene un cuerpo un poco gordita, con nalgas muy grandes pero muy duras, piernas muy grandes, pocas chichis y es blanca. Ella tiene 36 y yo 23.

Cuando ella baja al almacén donde trabajamos todos los hombres, TODO voltean a verla porque está muy buena. Y todos sueltan comentarios de que se les antoja.

Yo traté de llevarme con ella haciéndola reír, dándole detalles como dulces, platicando con ella tanto por WhatsApp como en persona. Si se le ofrecía algo yo siempre estaba ahí, hasta que tuvimos más confianza.

Un día salió con sus amigas, subió historias ya borracha. Yo también andaba borracho y perdí la vergüenza. Le contesté sus historias y la plática estuvo buena. Había comentarios en doble sentido, invitaciones a donde estaba ella, poniéndonos de acuerdo para después vernos, etc. Ese día no nos miramos, pero se dio buena plática.

A ella, por la borrachita, se le olvidó que habíamos platicado esa noche. Y ora que no mirara los mensajes, su esposo esa misma noche eliminó la conversación.

Con el tiempo, yo le hacía comentarios para que se quedara con la duda de que habíamos platicado esa noche. Como por ejemplo: “no se me olvida lo que me dijiste el sábado en la noche”. Y cuando ella me preguntaba que me había dicho, yo le decía: “me da vergüenza decirte por aquí, te digo por mensaje”. Pero no le decía nada. En realidad no había nada en mi mente, pero era solo por dejarle la duda. Así la tuve con la duda por buen tiempo.

Con el tiempo, una vez escuchó ella una plática mía con otro compañero. En donde yo decía que no me habían dejado donar sangre a un familiar porque había estado con dos personas en un mes y varias veces. Ahí dice ella que le despertó la curiosidad de como un “niño” de mi edad podía estar con dos personas y satisfacerlas a las dos. Y ella, con falta de sexo en su casa, se le antojó.

De ahí empezaron juegos entre ella y yo, con comentarios en doble sentido. Y todo fue escalando hasta que un día ella traía las nalgas sucias. A lo cual yo decidí decirle para que se limpiara, pero me contestó con un “Ven a limpiarme, estoy sola”. A lo cual subí a su oficina todo tímido.

Y ella, descarada, se recarga en el escritorio para que la limpie. Le tallé la nalga, me calenté, le di un agarrón de nalga junto con un beso en el cuello y me bajé. Ella me decía que si porque hacía eso, que estaba temblando y mojada (ella cuando se excita se moja mucho). A lo cual yo le contesté que con eso ya era suficiente y ya estaba limpia, pero fue para dejarla con ganas de más.

Y así estuve subiendo a su oficina cuando podía y sabía que ella estaba sola. Para darle arrimones, agarrarle las chichis, darle besos en el cuello, tomarla del cabello y jalarla. Y también ponerle su mano en mi verga. Y cuando más caliente estaba ella, yo paraba y me iba para dejarla con las ganas.

Así logré que un día se pusiera de acuerdo para ir conmigo a un motel. Y así fue. Compré cerveza, nos encontramos en algún punto de la ciudad, la llevé al hotel. Y en el carro ella ya me la iba chupando mientras yo manejaba con una mano y con la otra le metía los dedos a su panocha, totalmente mojada.

Cuando llegamos al motel le quité la ropa en la cochera, la recargué en el carro y se la empecé a meter mientras le jalaba el cabello y la nalgueaba fuerte. Ella me pedía más. Luego pasamos a la cama, hicimos el 69, ella se atragantaba con mi verga. Después la puse en todas las posiciones para cogerla con todas mis fuerzas, hasta que ella me pedía que parara, pero yo no lo hice, y así por más de una hora.

(Díganme si quieren que les relate con más detalle las cogidas y cada una de ellas, contando cuando la cogi en su casa mientras estaban los compañeros afuera, en la orilla de un río, en su oficina, etc…).

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Mi amiguita "lesbiana" y yo

roy111000

25/08/2025

Mi amiguita "lesbiana" y yo

Playa viva

anonimo

29/06/2015

Playa viva

Aquellas pajas

anonimo

24/07/2018

Aquellas pajas
Scroll al inicio