Juan Vega
18 Relatos
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Sexo: Hombre
Fecha de nacimiento: June 11, 1983
Nacionalidad: México
Últimos Relatos de Juan Vega
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27 marzo, 2026
Me excita la idea de tener una novia putona que llegue a casa con el coño lleno de leche, me cuente todo y la folle sin parar.
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22 marzo, 2026
Contraté a una puta tetona y gordibuena. Le chupé las tetas, le di duro, me vino en sus nalgotas y se fue enojada. Pero fue una de las mejores cogidas de mi vida.
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24 octubre, 2025
Judith, la mamá casada de la oficina, me volvía loco. Usamos nuestros 40 minutos de refrigerio para follarnos brutal en un hotel. Mientras sus compañeros almorzaban, yo le llenaba la boca y ella me pedía más.
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6 octubre, 2025
Mi primo me invitó a su casa después de un bar. Su novia Mia estaba allí. Después de unos tragos, él preguntó si me la quería coger. Dije que sí. Ahora voy a su casa a follármela con él mirando.
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Después de años de morbo, al fin me cogí a mi prima Katy en su hotel. Le di por el culo por primera vez y gritó mi nombre como una loca.
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16 septiembre, 2025
Encontré un video de mi mamá mamando verga. Ahora no puedo sacar su imagen de mi mente ni cuando me la jalo.
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10 septiembre, 2025
Reencontré a la esposa de mi primo. Tras semanas de mensajes picantes, acabamos en una videollamada donde me mostró todo lo que escondía.
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1 septiembre, 2025
En un viaje nocturno, mi prima Katy y yo hablamos de sexo. En la oscuridad, nos tocamos entre sábanas: yo su cuquito apretado y ella mi verga dura. Fue excitante y inolvidable.
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14 agosto, 2025
Casi me como a mi ex tía política tras meses de mensajes hot. Todo quedó en un rapidín inolvidable antes de que se reconciliara con mi tío
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4 agosto, 2025
De reprobar su clase a destrozarle el culo en un motel. Jackie, mi profesora de 1.60m con cuerpo de atleta, se conmovió cuando le confesé lo increíble que era. Esa noche, en el motel, dudó hasta que le mordí el cuello y susurré: «Voy a follarte como alumno reprobado». La prendí como cerilla. Besos profundos, oral que la hizo gemir «¡Así no enseñan!» y condón roto de lo duro que estaba. La tomé de perrito azotando sus nalgas mientras gritaba «¡Reprobado!», montada con sus tetas rebotando en mi cara, contra el mueble hasta hacerlo golpear la pared, y 69 en el sillón. Cuando me vine dentro (del condón roto), quedó temblando. Al día siguiente, su nota decía: «¿Repetimos? Faltó anal…». Moraleja: reprobar tiene ventajas… ¡sobre todo cuando la maestra pide clases extras!
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