Mi adicción secreta
Un amante me enseñó a que me coman el culo y me volví adicta. Ahora que él se fue, solo me queda el recuerdo y un hambre que nadie calma.
Un amante me enseñó a que me coman el culo y me volví adicta. Ahora que él se fue, solo me queda el recuerdo y un hambre que nadie calma.