Mi noche con una sissy en NYC
Entré a un club LGBT por curiosidad, conocí a una sissy de culo perfecto. Nos besamos, le lamí el culo y me la cogí bien rico. Ahora quiere trío.
Entré a un club LGBT por curiosidad, conocí a una sissy de culo perfecto. Nos besamos, le lamí el culo y me la cogí bien rico. Ahora quiere trío.
Mi hermana menor se vino a vivir conmigo y terminamos cogiendo. Ahora somos amantes a escondidas y no podemos parar, aunque sepamos que está mal.
Mi vicio es ser el primero en metérsela por el culo a las mujeres. Con Sofía lo logré, y ver su cara de dolor y placer fue lo mejor.
Mi compañero Carlos me cae fatal, así que me cogí a su hija Claudia. Mientras él hacía mi trabajo, yo le daba a su hija con la regla hasta dejarla temblando. La vida es justa.
La caída de Carmen en la ducha lo cambió todo. De repente, esta señora de 64 años me tenía la verga en la mano y luego montándose en mí. Ahora cada visita termina en una cogida brutal.
Mi sobrina me despertó y me vio desnudo. Se notaba nerviosa y no dejaba de mirar mi verga. Ahora me pregunto cuánto rato estuvo ahí mirándome y si quiso hacer algo más.
La nueva secretaria, Valeria, después de una mamada que me dejó loco, la puse a cuatro patas en mi escritorio y me la follé como un animal. Gritaba que era mi puta mientras le llenaba su cuca de leche. Fue brutal.
Me cogí a la amiga argentina de mi hermana en el jardín, contra un árbol. Sus gemidos ahogados mezclados con el aroma a jazmines. Mi hermana casi nos descubre, pero Valeria solo rio mientras yo la llenaba. Una noche que repetiremos cada vez que venga de visita.
Me encontré a la sobrina de mi ex borracha y cumpliendo 21. La llevé a su casa y en el taxi me guió su mano a su coño. Arriba le di una mamada que la hizo gritar y luego me montó como una profesional. Le dejé el culo rojo y el oyo lleno de leche.
Mi ex me pidió cotizar un cerramiento y terminé cerrando su culo a embestidas. La cogí como puta frente a sus fotos de boda. Ahora su marido me paga sin saber que ya le instalé cuernos.