El experimento de los halls
Probamos poner Halls en la vagina de mi prima: menta sabía a pasta dental, cereza parecía crimen y limón ardía. Aunque ninguno funcionó, terminamos riéndonos y follando por horas.
Probamos poner Halls en la vagina de mi prima: menta sabía a pasta dental, cereza parecía crimen y limón ardía. Aunque ninguno funcionó, terminamos riéndonos y follando por horas.
La madre de mi mejor amigo, recién divorciada y 20 años mayor, me demostró que la experiencia vence a la juventud. Entre mamadas de culo, cogidas salvajes y un apetito insaciable, Esa mujer me dejó seco en su cama matrimonial.
Vero, mi prima de 19, quería aprender a mamar verga para su novio. La lección en el garaje terminó con su coño lleno de mi leche. Ahora camina diferente y su novio cree que es una prodigio natural. Yo solo sonrío cuando la veo cojear levemente en las reuniones familiares, recordando cómo gritó mi nombre mientras le reventaba ese cuerpito.
La noche de fin de año, la esposa de mi primo me miró como la puta que es. En el baño, le reventé el culo contra el espejo mientras abajo brindaban. Gemía, pedía más y acabé llenándoselo. Mi primo ni sospecha que su mujer recibió el 2025 con mi verga en el culo y mi semen adentro.
En un motel de carretera, desenterré el deseo de años por mi prima Federica. Su bikini negro, mis dedos en su clítoris, su sabor salado. La penetré frente al espezo mientras llovía, rompimos condones a propósito, y descubrí que squirt. Ahora en cada reunión familiar, intercambiamos sonrisas… y fluidos
La emoción recorrió mi cuerpo esa noche, solamente me masturbé pensando de manera lujuriosa en ella y bote una gran cantidad de esperma suficiente para llenar un vaso pequeño.
Desde pequeño me he criado con mi prima y su hermana. Mi prima la mayor tiene una diferencia de edad de 4 años conmigo y la otra 6. Para esta historia les voy a relatar lo que ocurrió con mi prima la mayor.