Mi prima me pidió que le enseñara a mamar verga y me la terminé cogiendo
Vero, mi prima de 19, quería aprender a mamar verga para su novio. La lección en el garaje terminó con su coño lleno de mi leche. Ahora camina diferente y su novio cree que es una prodigio natural. Yo solo sonrío cuando la veo cojear levemente en las reuniones familiares, recordando cómo gritó mi nombre mientras le reventaba ese cuerpito.
