Descubierto
Marta, quien volvía de sus compras, parada en la entrada de nuestro cuarto, viera lo que su marido hacía en su ausencia por las tardes.
Nuestros ojos se cruzaron, ella con picardía y deseo, yo con sorpresa y algo de vergüenza.
Marta, quien volvía de sus compras, parada en la entrada de nuestro cuarto, viera lo que su marido hacía en su ausencia por las tardes.
Nuestros ojos se cruzaron, ella con picardía y deseo, yo con sorpresa y algo de vergüenza.