Ayuda para la amiga de mi esposa
La amiga de mi esposa tenía problemas porque su marido no le día verga. Mi esposa me la prestó y terminamos los tres culeando con juguetes.
La amiga de mi esposa tenía problemas porque su marido no le día verga. Mi esposa me la prestó y terminamos los tres culeando con juguetes.
Mi esposa me pidió que desvirgue a su hermana. Acepté, y ahora cogemos seguido. Ella pide anal duro y no podemos parar.
Mi esposa no lo supo, pero me comí el tremendo culo de Laura, una colombiana diez años menor, en tanga negra. La grabé y me quedé sus tangas mojadas.
Mi cuñada fue sin brasier en un viaje familiar y mi brazo estuvo pegado a sus tetas todo el camino. Después me cogí a mi mujer gritando su nombre.
Mi prima me pilló mirando un mensaje sucio y, para que no hablara, me la chupó. Le llené la boca de leche y después en la cena solo sonreía.
Mi cuñada tiene un culo que me vuelve loco. Le di una nalgada y ella me sonrió. Mañana nos vemos solos en un apartamento y sé que pasará algo.
Mi esposa «olvidó» el fondo del bikini y se quedó solo en bragas en la playa. Me prendió tanto que terminé cogiéndola ahí mismo, con gente cerca. Fue brutal.
Empecé oliendo y lamiendo el vibrador de mi cuñada a escondidas. Terminé cogiendo con ella y ahora no puedo parar con este vicio tan rico.
Mi prima vino a que la consolara y terminé siendo el primero en darle por el culo. Ahora está enganchada y yo no paro de recordar su cara.
Me cogí a la hija del pastor y su mamá nos pilló. Para que no le contara a mi papá, tuve que cogerla a ella también. Las dos eran más calientes que la iglesia.