Mamá y yo (2)
La monté como una animala. Sus gemidos me prendían más mientras sus tetas ahogaban mis gritos. Le llené el chocho de leche cuando vino, temblando sobre mí.
La monté como una animala. Sus gemidos me prendían más mientras sus tetas ahogaban mis gritos. Le llené el chocho de leche cuando vino, temblando sobre mí.
: Le saqué la ropa mojada a mi madre borracha hasta dejarla desnuda. Sus tetas eran perfectas y su chocha olía a sexo. Me empujó sobre ella y, mientras nos besábamos, me guió la verga dura hacia su calor.
Mi madre me masturbó hasta hacerme venir después de invitarme a su cama en ropa interior. Mientras mi semen chorreaba, me susurró que sería nuestro secreto, igual que yo nunca revelé cómo mi padre la follaba con violencia.
Espié a mi madre chupando y montando a mi padre. Ella me vio y, desafiante, limpió su verga con la lengua frente a mí. Mi orgasmo manchó el pantalón.
La espié bañándose y me descubrió. En vez de regañarme, empezó a mostrarme sus pechos y su concha peluda cuando amamantaba. Un juego morboso que me volvía loco.