Clase virtual
En plena clase virtual me masturbé con la cámara apagada, casi me descubre la maestra que vivía cerca, me excité más y seguí como si nada.
En plena clase virtual me masturbé con la cámara apagada, casi me descubre la maestra que vivía cerca, me excité más y seguí como si nada.
En el metro lleno, un chico me apretó su verga contra la mano. Se la agarré, la masturbé y se vino en mí.
Me vio bailar desnuda por la ventana. Me dijo que le gustó. Me hice la ofendida, pero ahora pienso en su pija porque calza grande.
En un almuerzo familiar, el abuelo de mi amiga me miró con ganas. Terminamos en un cuarto y me folló duro, llenándome el coño de su leche de viejo.
Mi sobrino y yo nos quedamos solos. Fuimos al cine y le mamé la verga. Terminamos en un motel follando como locos, con él nalgueándome.
Un chico me pidió videos, me metí un envase grueso por el culo. Me abrió bien rico. Me gustó ser su sumisa aunque sea virtual.
Me masturbé como cinco veces: con los albañiles, en la escuela con un amigo, con el vecino, en el cine y hasta con una sombrilla. Quedé destruida pero feliz.
Me cogí a mi instructor, dueño del gym. Me llevó en su coche, paramos en un motel y me dio como nunca.
Mis amigos me metieron dos vergas por el culo. Me hicieron gritar que soy su puta y me llenaron de leche. Fue increíble.
Cogiéndome a Alex, invitó a su amigo Hugo. Me forzaron entre los dos, llenándome los dos hoyos. Me encantó y lo hemos repetido.