El consuelo de mi primo
México perdió y mi primo llegó furioso. Lo consolé follando en mil posiciones, hasta que se corrió varias veces. Le dije que repitiera cuando quisiera.
México perdió y mi primo llegó furioso. Lo consolé follando en mil posiciones, hasta que se corrió varias veces. Le dije que repitiera cuando quisiera.
Monto al osito gigante con un consolador pensando en mi suegro. Me vengo como una perra, chorreo toda la cama y sueño con que él me coja de verdad.