Por no romperle el corazón
n día finalmente se me hizo, nos encontramos Joan (mi instructor) y yo en una bodega donde guardaba pelotas y raquetas y yo tuve que aprovechar el momento. Me agaché para recoger algo y al levantar roce con mis nalgas su paquete, y como sentí que no se quitó ni se molestó al levantarme….
