Tentado en el aula
«Sonrió con un poco de malicia antes de arremeter con un fulminante beso que confirmaba las intenciones allí implícitas.»
«Sonrió con un poco de malicia antes de arremeter con un fulminante beso que confirmaba las intenciones allí implícitas.»
Una vez adentro, Matías sintió que le sangraban las encías, como tantas otras veces. En realidad no sangraba, solo sentía el increíble placer de saberse victorioso, de hallarse en terreno conocido, en haber pescado en río revuelto…
Belén partía con ventaja porque no había sacado su cigarrillo y también tenía un manejo depurado en el arte de la trampa «más fuego». Una trampa que para ellas resulta tener otro propósito pero se basa principalmente en lo mismo con la diferencia de que en vez de detectar, ellas ofrecen las señales.