Confesiones

Confesión para desahogarme

Un día agotador en el seguro terminó conmigo en un camión vacío, viendo a un desconocido masturbarse. Su verga enorme me volvió loca. Terminé arrodillada dándole una mamada que acabó con su semen en mi garganta. Fue asqueroso, excitante y espero no repetirlo. O quizá sí.