La apuesta que terminó en video
Perdí una apuesta con mi amigo. Fui a su depa en faldita. Terminé cabalgándolo duro. Grabamos un video para sus amigos y ahora quiere que pierda otra.
Perdí una apuesta con mi amigo. Fui a su depa en faldita. Terminé cabalgándolo duro. Grabamos un video para sus amigos y ahora quiere que pierda otra.
En un viaje con compañeros del trabajo, mi amigo «el niño bueno» terminó cogiéndome bien rico en la cabaña.
Mentí a mi novio, fui con 5 chicos a jugar. Me puse el cosplay, me manoseaban todos. Terminé mamando vergas y llena de leche. Quiero repetir.
Me quedé tarde y mi jefe me pidió que me quedara a hablar. Encerró la puerta y terminé desnuda sobre su escritorio, cogiéndome a lo loco. Me dio plata y me llevó a casa.
Unos pibes me levantaron después de un boliche y me llevaron a un estacionamiento vacío. Me cogieron los cuatro, por todos lados, DELICIOSO! Hasta que se vinieron en mi cara.
Desde los 18 dejé las bombachas y me dedico a buscar pija donde sea. Me follan desconocidos, me graban y me llenan de leche. No quiero amor, solo sexo salvaje.
En un camping conocí a Samuel, un tipo raro con una pija violácea que me culeó el culo con fuerza sobrenatural. Dolió mucho pero fue excitante, como si me cogiera el universo.
Me fui de camping con Tomás y Sebastián, mi pareja de amigos. En la carpa, me cogieron los dos a la vez, usándome como su juguete. Fue una locura, y volví con un calor que no se me va.
Mi primer señor mayor. Ramón, un militar retirado, me cogió con una brutalidad que nunca sentí. Me llenó, me dolió y me destrozó el útero con su pija gruesa. Ahora ningún pibe me hace sentir lo mismo.
Me cogí al novio de mi amiga y le pasé su leche a besos. Ella se masturbaba mirando mientras yo gemía. Fue la primera vez que besé a una mina, re cochino pero caliente. Al otro día, ni mu.