Un vigilante nos cachó, se la chupe para que nos deje ir
Esto paso cuando tenía 17 años. En ese entonces traía ondas con un pololo muy guapo, me gustaba mucho y nos la pasábamos sexteando o cuando teníamos horas libres nos íbamos a los salones vacíos donde nos podíamos besar y tocar más. Un miércoles en la noche un profesor avisó que no daría clase el jueves, por lo cual tendríamos dos horas libres. Este chico de inmediato me mandó mensaje para preguntar su quería hacer algo y obvio dije que sí. Me dijo que tenía una propuesta algo atrevida.
Cerca de la escuela había un centro comercial casi abandonado, solo había unos cuantos negocios abiertos y muchos locales abandonados. Era un lugar famoso porque muchos estudiantes tanto de nuestra prepa como de otros lados iban para coger. A mi me encantó la idea, ya tenía muchas ganas de coger con el y aparte hacerlo en lugares públicos siempre me ha prendido mucho. Así que quedamos, al siguiente día estaba toda nerviosa y excitada.
Decidí llevarme un vestido para fácil acceso, fácil de poner y fácil de quitar. Cuando dio la hora casi casi corrimos a la plaza, al llegar dimos un par de vueltas por donde había tiendas abiertas, andábamos tanteando el terreno, no había gente y no vimos ningún guardia así que disimuladamente nos empezamos a ir hacia donde está a abandonado. Entramos en un local y ni bien entramos se desató nuestra calentura.
Nos besábamos y nos tocábamos todo, el me apretaba las nalgas y me besaba el cuello. Entonces ya no aguante, me arrodille, le desabroche el pantalón, le saque el pene y me puse a chupársela. Estuve un rato asi hasta que el me levanto, me dio la vuelta, me apoyo en un escritorio que había ahí y me quitó las bragas. Luego sentí como me separó las nalgas, y con su pene masajeó mi labios para luego metermela, de lo lubricados que estábamos resbaló muy rico y entro sin tema. Me empezó a coger cada más rápido, me masajeaba las tetas desde atrás, yo me baje el vestido para tenerlas al aire y que me las tocará a gusto, me apretaba los pezones y me los sujetaba mientras me embestia. Yo estaba en un trance de placer cuando de repente un ruido sonó desde atrás, mi chico y yo nos volteamos, vimos a un señor ahí parado y rápidamente nos cubrimos.
El tipo traía su uniforme de seguridad y solo estaba ahí parado con una mano en su entrepierna, «pinches chamacos, ya ni para el hotel quieren gastar» dijo mientras no me quitaba la vista de encima. Mi chico le pidió disculpas y dijo que ya nos íbamos, el señor nos dijo que no podíamos irnos, que le tenía que hablar a la policía y que si eramos menores que entonces también tenía que contactar a nuestros padres, yo no podía dejar que mis padres se enteraran de lo que estaba haciendo, así que rápidamente le dije que si éramos mayores los dos, cuando dije eso el tipo sonrió. Entonces mi chico le dijo que no había necesidad de decir nada, que eso se podía arreglar ahí y el saco un billete, no vi de cuánto era pero el guardia se rió al verlo. «Con eso no se arregla nada, mijo, si yo no los reporto me pueden hasta correr, voy a necesitar o más varo o que tú morrita me haga el favor» dijo lo último mientras se apretaba la entrepierna. Mi chico quiso protestar, pero sabía que no traíamos más dinero, así que tuve que decir que sí a la propuesta del señor. Mi chico protesto, pero tampoco dio otra alternativa así que tuve que aguantarme. Le dije al tipo que se sacará el pene y me dijo: ven a hacerlo tú, mamita. Le dije: solo se la voy a chupar, así que saquesela para terminar con eso. No protesto, se bajó el pantalón y su pene salto de lo duro que ya estaba. Traía un condón en mi mochila, de esos que te regalan en las escuelas, lo saque y se lo aventé, le dije que sin condón no lo tocaba, a regañadientes se lo puso, me arrodille frente a el, lo mire y le volví a dejar claro que solo iba a ser una mamada.
El asintió. Sin perder tiempo me lo metí a la boca, con una mano le masajeaba la base del pene y con la lengua me concentra a en su cabeza para lograr que se viniera rápido. Al principio no me gustaba estar en esa situación, pero de pronto algo cambio, no se que fue, pero sentir la verga de ese señor en mi boca, el hecho de que me estuviera «obligando» a chupársela, toda la situación me dio demasiado morbo y se la empecé a mamar más rápido y con más empeño. El empezó a gemir y a hablarme sucio, «eres bien putita, mi amor» «que ricas tetas tienes» «me la mamas bien rico».
No tardo en venirse y sentí como el condón se llenaba de semen. Me excito imaginar que me echaba toda esa leche directo en la boca y tuve un pequeño orgasmo. Me levanté, fui por mi mochila sin voltear a ver al señor, agarre a mi chico de la mano y nos fuimos, por un momento pensé que el tipo iba a intentar algo mas, pero solo se quedó ahí parado. Al salir de la plaza le hice jurar a mi chico para que no dijera nada y nunca lo hizo. Solo quedó entre el, el vigilante y yo. Hasta ahora al menos jaja.


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