Por
Anónimo
Un señor de 58 me convirtió en su perra
Bueno para empezar, yo siempre me he considerado bisexual, pero con más gusto por las mujeres. Aunque desde que tuve esta experiencia, mi gusto se ha igualado, e incluso ya no me siento el mismo.
Desde adolescente he tenido experiencias gay con dos que tres chicos más mayores que yo, pero nunca con un señor que me doblara más de la edad. Yo a él lo conocí en un día de peda con unos compás. Ese día no pasó nada, o bueno, un poco. Él comenzó a abrazarme mucho, a poner sus manos en mis piernas para empezar, enfrente de mis amigos. Lo cual por dentro me puso muy cachondo, pero a la vez me dio pena. Solo me pasó su número.
Después de eso duró días insistiendo para que fuera. No me decía para qué, pero pues ambos ya sabíamos qué pasaba. Total, un día me decidí a ir. Y jamás me arrepentiré de esa decisión.
Lo primero que hizo al llegar fue abrazarme. Yo ya no podía más con la calentura, así que le bajé el pantalón y empecé a chupar su verga morena y con mucho bello. Aún no se le paraba, pero hice de todo con mi boca para ponerla dura. Después de eso, sin pedírmelo, me empezó a besar de forma muy sucia. Eso al principio me dio asco, pero al final ya no quería que parara de besar mis labios.
Después me puso en 4. Le dije que se pusiera condón, pero él no quiso y dijo que así me iba a gustar más, que debía sentir la carne. Eso me prendió como loco, y mi culito se abrió completamente para él. Fue hermoso. Además me trataba como a una chiquilla y eso me encantaba, cómo me besaba, yo llenándome de su sudor. Le supliqué como nunca que no parara, hasta que se corrió dentro de mí. Después de eso nos duchamos juntos.
El punto es que después de ese día encontré gusto por los hombres mayores como no tenía idea. Recientemente con él y un amigo hicimos un trío. Los dos me follaron. Lo que hizo ese día tuvo un antes y un después, ya que cumplió un fetiche que nadie me había hecho como yo quería: que fue atragantarme con su verga y que me cogiera la boca como coño, sin importarle que ya no aguantara.
Cada vez que paraba a respirar, me abría la boca y me decía que tenía que seguir. Yo le dije que sería muy valiente, y así fue. Aguante sus 18 cm de verga hasta sentir sus huesos en mis labios. Una vez ahí, me dejó caer todo su chorro de semen a mi boca. Apenas pude saborearlo, pero sentí cómo llegó a mi estómago. Al siguiente día amanecí con la garganta hinchada, pero eso me encantó porque supe que me habían usado y cumplí mi deber.
Desde ese día siento que le pertenezco y no puedo parar de pensar en la sensación de esa verga invadiendo toda mi garganta. Además, he tomado gusto por los hombres maduros y creo que les atraigo más de lo que pienso.
El fin de semana pasado, salimos a tomar con unos amigos y el papá de uno de ellos tiene aproximadamente también unos 55 años. Él siempre me anda chuleando mis piernas, como voy al gym las tengo marcadas, siempre me dice «piernitas de oro». El punto es que ese día tomamos demasiado y él ya estaba muy ebrio.
Al final tocamos el tema de que voy al gym y de ahí empezó a sacar que los que van al gym se hacen gays y que les gusta que les den por el culito. Ya de ahí se empezó a desviar del tema y decir cosas muy gráficas, como que me iban a rellenar el culo y me iban a meter los dedos. Yo solo me reía, pero por dentro me estaba poniendo cachondo. Solo que como estaban mis amigos, tenía que disimular.
Ya al final todos se fueron porque les incomodó la plática. Yo también me fui, pero me quedé con la duda de si su papá solo estaba diciendo disparates por estar ebrio, o si en el fondo también me quiere dar una criada.
Una respuesta
-
Eres un caliente exquisito, me gustaria encontrarme contigo y darte con la verga una sesión completa, para acabar en tu boca como lo hace tu amo.


Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.