noviembre 1, 2025

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Subí al metro en hora pico!

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Hacia tiempo que tenía la intención de subir al metro en horas pico, pero por falta de tiempo y mucho trabajo no había podido hacerlo. Este martes pasado tuve que ir a una cita médica y decidí aprovechar para subir a ése transporte. Para lo que decidí llevar un vestido, un blazer, zapatillas bajitas para ir cómoda y lo más importante me puse un condón femenino y una tanguita pequeña con tirantes tipo hilo dental.

Así llegué desde las siete de la mañana, guardé mí camioneta en un estacionamiento que encontré en maps y algo así como 07:50 entré al metro Hidalgo. De repente quise desistir pues era un mar de gente, no sé si porque la gente empujaba para entrar ó porque ya lo había decidido pero me dejé llevar hacía el interior. Compré una tarjeta y le puse saldo y caminé hasta el área de torniquetes. Entré y llegué hasta cerca de los andenes, pero de repente quedamos todos parados, era tanta gente que no cabía.

Así llegó un convoy y fue como pude ir acercándome, además de que muchos caballeros amablemente me permitían acceder antes que ellos. Así esperamos a que llegara otro convoy y ahora sí estaba a punto de saber que se siente ir apretujada en el interior del metro en horas pico. Llegó y tuve hacerme a un lado pues una turba de gente salió entre empujones y codazos y en el primer hueco fui empujada con fuerza hacia el interior que también venía llenísimo.

No sé cómo fue pero de repente me ví rodeada de hombres que simulaban molestias por la incomodidad y el calor de venir así. Pero apenas cerró las puertas del tren y ahora fue más fuerte el apretón, y al mismo tiempo empecé a sentir manos, y penes duros por todos lados. Yo fingí que no me daba cuenta de nada, incluso cuando una mano llegó directamente a mí panochita y con un dedo tocaba la entrada de mi rayita y otra mano también buscaba hacer a un lado el resorte de mi braguita para penetrar mí vagina hasta la vulva.

Pero ahí no fue todo, una mano más ya me apretaba mis nalgas como palpando su dureza que además yo apretaba pues se acercaba despacio y con su dedo lo puso en la entrada de mi anito. Fue cuando llegamos a la primera estación y la bajada y subida de personas sirvió para que ésas manos invasoras se acomodaran para poder acercarse más al objetivo.

En ésos momentos yo ya estaba súper caliente pues talvez lo notaron porque sentí dos ó tres dedos ya adentro y también el de mi ano lo iba introduciendo al compás del movimiento del tren. Un joven que venía a un lado mío fue tan atrevido que acercó su boca a mis bubis y medio quiso lengüetear por la abertura del escote. Yo con mí mano izquierda abrazaba mi bolso pero con la derecha me aferraba al tubo para sostenerme cuando me dí cuenta ya sentía una cosa caliente y que chorreaba sobre el dorso.

Pero mí verdadera sorpresa fue cuando sentí que ligeramente mí falda subía por la parte de atrás y se abrió paso entre mis nalgas un trozo duro y caliente que aunque no me penetró por lo incómodo, si casi me levanta. Yo para ése momento ya venía muy mojada, excitada a merced de ésos atrevidos. No se si eran tres ó cuatro ó cinco ó seis, pero también me puse nerviosa, no sabía que iba a pasar pues yo miraba a todas las personas que eran todos hombres y ninguno parecía darse cuenta de nada, pero me atemorizaba una violación tumultuaria.

Llegando a la siguiente estación afortunadamente bajaron tantas personas que los cínicos que venían cogiéndome literalmente con dedos, manos y penes tuvieron que quitarse y vi el paso libre para salir del vagón pues ví varios policías y sentí que era el momento de ponerme a salvo. Así lo hice y todavía bajaron tres necios atrás de mí, pero rápidamente me pare a un lado de un policía y se tuvieron que largar.

«¿Sucede algo señorita?» me preguntó el oficial. «No gracias pero quiero que se despeje un poco para poder salir ¿puedo estar aquí al lado suyo?» «Si claro que sí señorita cuánto tiempo usted guste». Así lo hice pero me empezó a dar pena pues escurría de mis piernas y cuando ví tenía semen por casi varías partes de mi vestido.

Una mujer policía me observaba, se acercó a mí y me dijo: «Creo que te subiste en un lugar equivocado, las mujeres viajan en los primeros vagones, ¿quieres que te apoye en algo?» «Si la verdad quisiera salir pero espero un poco porque alguien me vaya a seguir». «Bueno te apoyo, ven conmigo». Mientras caminaba con ella me dijo: «Abre bien los ojos y sí llegas a reconocer a alguien que se hubiera pegado a ti me avisas para detenerlo y pasarlo a la oficina y sea revísado».

A lo lejos ví a dos de los que bajaron atrás de mí y al verme con la policía salieron rápidamente por las escaleras. Aunque yo no quise decirle nada a la oficial, llegamos a la oficina y me dijo: «Entra al baño, ¿tienes papel?» «Si le dije en mi bolso». «Bueno pues entra y revisa tu ropa». Entré y cuál fue mi sorpresa 😮 que tenía cuando menos tres ó cuatro eyaculaciónes.

Así me limpié rápidamente, salí con mucha pena y agradecí a la oficial su apoyo y atención. Salí de la estación y tomé un taxi de los que hacen base a la salida. Le di la dirección del estacionamiento y me llevó hasta ahí, saqué mi camioneta y conduje hasta la clínica donde era mi cita.

Aunque todavía me faltaba más de una hora, aproveche para sacar otro vestido y ropa adicional que traía y vestirme en el baño de la clínica. La experiencia me pareció súper cachonda tanto que tuve varios orgasmos, pero también me pareció peligrosa pues esos hombres actúan como perros tras una perra en celo y creo que así fui yo ése día!!

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