Que pedazo de verga
Mi nombre es Yessica, tengo 45 años y vivo en Estados Unidos . Soy una esposa muy caliente, pero no he sido infiel, obvio volteo a ver algún tipo que este bueno pero nada mÔs ya que me considero muy reservada.
Soy bajita 1.54, de piel clara, ojos cafƩs, pelo castaƱo de rulos y un tanto nalgoncita cuando me pongo jeans ajustados jeje.
En fin, lo siguiente sucedió un fin de semana en el que como muchos otros Oswaldo ,amigo y compañero de mi esposo vino a casa a trabajar y a tomar con él.
Es un tipo delgado, no es muy alto pero es un tanto simpÔtico y a pesar de ser un poquito divertido a mi nunca me llegó a faltar al respeto.
Aquel dĆa cosa extraƱa ambos se embriagaron hasta casi perderse, combinando cerveza vino y whisky.
Ya eran como las 2 am cuando sentĆ que mi esposo entro a la cama y se quedó completamente dormido, salĆ a la sala para ver si no habĆan hecho desastre y alcance a ver a Oswaldo en uno de los sillones, semi tirado se suponĆa que se iba a quedar en la habitación de huĆ©spedes pero al parecer ya no tuvo la energĆa para caminar.
La verdad es que me dio algo de pena dejarlo ahĆ, ademĆ”s era invierno y hacia algo de frĆo, alcance a ver quĆ© incluso temblaba un poco.
Al no ser muy alto y un poco delgado decidĆ tratar de llevarlo a la habitación de huĆ©spedes que estaba al final del pasillo, trate de despertarlo pero apenas si se movĆa entre jadeos y esfuerzo cómo pude lo sentĆ© y luego lo puse de pie abrazĆ”ndolo, solo se quejaba como niƱo chiquito lo que me causo algo de gracia y ternura.
A pesar de su complexión si estaba algo pesado por lo que no iba a poder llevarlo recargado en mi costado (ya saben cómo se carga a los borrachos) por lo que decidĆ ponerme frente a Ć©l y luego me di vuelta pasando sus brazos por mi cuello y recargĆ”ndolo en mi espalda, como si furra una mochila, le dije que caminara y solo respondió que si apenas balbuceando, empecĆ© a caminar con el detrĆ”s mĆo en modo zombie , jaja tenĆa que prĆ”cticamente jalarlo por quĆ© arrastraba sus pies, mientras andĆ”bamos habĆa momentos en los que yo me detenĆa para descansar un poquito y justo en esos descansos sentĆa como su bulto rozaba con mis nalgas, lo que al inicio me incomodaba un poco, incluso giraba la cara para verlo pero parecĆa seguir en modo zombie y mĆ”s dormido que otra cosa⦠Sin embargo aquello se sentĆa bastante prominente, seguĆ guiĆ”ndolo hasta llegar a la habitación, lo tumbĆ© en la cama y le quite los zapatos, estaba a punto de taparlo pero pensĆ© en aflojarle el cinturón ya que era de hebilla grande para que descansarĆ” un poco mejor.
VolvĆa hablarle -Oswaldo, Oswaldo, Oswaldo DespiĆ©rtate!
Pero estaba noqueado por el alcohol, asĆ que con algo de nerviosismo le levantĆ© la camisa y fui desabrochando la hebilla del cinturón y se lo saquĆ© para que no le estorbara, mientras lo enrollaba recordĆ© su miembro recargĆ”ndose en mis nalgas hace apenas unos minutos, deje el cinturón a un costado de la cama y me gire para taparlo, y no pude evitar mirar hacia su entre pierna, llevaba un pantalón de tela Ā«strechĀ» que suelen ser muy cómodos pero algo delgados, note un bulto que se alcanzaba a remarcar en el pantalón lo que me generó un cosquilleo y de repente sentĆ una curiosidad inmensa algo que hacĆa mucho no sentĆa y menos por alguien que frecuentaba estar en la casa.
Pero el cosquilleo que sentĆa y El nerviosismo dentro de mi me obligaba a desabrocharle el pantalón como Ā«pretextoĀ» de que estarĆa mĆ”s cómodo asĆā¦
Mientras lo hacĆa no paraba de ver su bulto que se reclinaba del lado izquierdo y aĆŗn que no parecĆa estar erecto se miraba de buen tamaƱo para estar dormido, recordĆ© a una amiga que una vez me comentó Ā«que los flacos son bien dotadosĀ» lo que alimentó mĆ”s mi curiosidad que para ese instante ya era mucha.
Con las yemas de los dedos fui siguiendo la lĆnea que se remarcaba en la delgada tela del pantalón y sentĆ aquella cosa que parecĆa no estar dormida del todo, mientras mis dedos contorneaban su miembro yo le miraba para ver si tenĆa alguna reacción o que no fuera a despertar pero estaba totalmente dormido.
SeguĆ recorriendo su bulto con mis dedos
ĀæY si hecho un vistazo? PensĆ©ā¦
Mi marido es un hombre tranquilo con el que he estado por mucho tiempo , y poco pienso en otra verga y las pocas que veo son en algĆŗn vĆdeo o imagen que mis amigas llegan a enviar. AsĆ que por quĆ© no mirar la de Oswaldo ademĆ”s solo serĆa observarla y aparte estaba completamente borracho
Con las manos casi temblando del nerviosismo fui corriendo el cierre del pantalón, luego fui bajĆ”ndolo de las orillas poco a poco con todo y el bóxer que llevaba (la comodidad de aquella tela es que estira y resulta bastante fĆ”cil hacer esto) para cuando baje su pantalón casi hasta sus piernas mire aquel pedazo de carne que tenĆa
-A su madre!!
Estaba medianamente erecto sin estarlo en su totalidad, y ya se veĆa mucho mĆ”s grande que el de mi esposo.
-solo era mirar- me dije en mi mente
Pero mis manos parecĆan palpitarme por tocar aquello, mi mano derecha estaba ya sobre su muslo apenas a milĆmetros de la cabeza de aquella verga, casi por inercia la fui acariciando por encima primero con los dedos, luego con la palma de la mano pero sin levantarlo, sentĆ un calor impresionante en la vagina me estaba empezando a poner caliente.
En eso me hice abruptamente hacia atrƔs
¿Pero Que estoy haciendo? Salà casi corriendo de la habitación, y me fui a mi cuarto estaba completamente mojada muy cachonda , mi marido completamente dormido
Yo no puede evitar tocarme un poco mi panochita que estaba deseando mucho un orgasmo que hacia tiempo no sentĆa. SeguĆa tocĆ”ndome cada vez mĆ”s fuerte
en eso recordĆ© que no podĆa dejar a Oswaldo asĆ, al menos tenĆa que acomodarle un poco la ropa, vi que mi esposo seguĆa completamente dormido ni siquiera se habla metido bien ala cama
Con un morbo en aumento regrese a dónde estaba el huĆ©sped muy nerviosa me arrodille a la orilla de la cama a subir su pantalón y no pude evitar, contemplar esa verga tan vigoriza y volvi acariciar su miembro y esta vez note como se empezaba a hinchar, lo tome poco a poco con mi mano derecha para levantarlo y lo empecĆ© a jalar con delicadeza siempre mirando que Oswaldo no fuera a despertar, querĆa ver quĆ© tamaƱo tenĆa realmente, note como sus testĆculos se contraĆan lo que implicaba que aquello empezarĆa a ponerse duro, mi mano izquierda empezó a buscar mi vagina por encima de mi pijama y empecĆ© a acariciarme.
DespuĆ©s de unos minutos mi manita se veĆa pequeƱa y me parecĆa sostener un pedazo de fierro, aquello estaba completamente tieso y habĆa crecido mucho , mi conchita estaba completamente hĆŗmeda y Oswaldo solo se limitaba a estirar un poco las piernas sin siquiera hacer algĆŗn gesto.
Me levantĆ© y tome su verga con ambas manos mirĆ”ndolo a la cara subiendo y bajando el pellejo de ese pedazo de verga tan grande, mi corazón palpitaba tan rĆ”pidamente que sentĆa que me iba a explotar, tener aquello entre mis manos me generaba tanto placer que ni siquiera hacĆa falta que me penetrara, el solo hecho de verlo completamente duro y que su portador estuviera profundamente dormido me generaba una exitacon que nunca antes habĆa sentido.
Seguà con la masturbación, y en eso alcance a ver un metro de mi esposo de inmediato fui por el para poder medir la verga de Oswaldo , lo tome lo coloque en la base de su hermosa Verga
Ufffff me quede sin palabras cuando vi que aquella cosa medĆa casi 24 cm me quede en blanco totalmente, que me puso aĆŗn mĆ”s cachonda, saber que tenĆa en las manos una verga del doble de tamaƱo que la de muchos hombres casi me hizo venirme y no es bromaā¦
Tire el metro y seguĆ acariciando esa gran verga con un poco mĆ”s de deseó mientras se me hacĆa agua la boca.
Casi siempre suelo hacerle sexo oral a mi marido pues es algo que nos exicita mucho, sin embargo esta vez era increĆble meterme todo ese tronco en la boca y en todos los agujeros que me fuera posible.
AcerquĆ© mi cara a su miembro con los latidos a tope y casi jadeando de deseo, me lo puse en la mejilla, lo empecĆ© a pasar por toda mi cara, me lo ponĆa desde el mentón observando como la punta sobre salĆa de mi carita⦠Tome mi celular y quise sacar un par de selfies con la verga de Oswaldo apoyada en mi cara, pensando que por fin mis amigas dejarĆan de burlarse de mĆ y poderles presumir que al fin tenĆa otra verga, no se⦠Era parte del morbo que en ese momento me dominaba.
EmpecƩ a lamer lentamente la parte baja del tronco con la punta de la lengua subiendo y bajando para despuƩs rodear el glande ensalivƔndolo perfectamente, para despuƩs empezar a chuparle la cabeza con delicadeza.
Con cuidado me subà a la cama, recostÔndome entre sus piernas, con las nalgas paradas y el pecho abajo puse mis manos en las piernas de Oswaldo clavando ligeramente mis uñas empecé a mamarle su vergota.
Su miembro entraba y salĆa de mi boca llegando hasta mi garganta, yo misma me obligaba a tragar casi hasta lagrimear, mi saliva escurrĆa por toda su entrepierna.
Mmmm su verga chocaba contra mi lengua o mis mejillas mientras mi cabello acariciaba sus huevos.
Los muslos de Oswaldo se empezaban a contraer en cuanto en un arrebato trate de llevarme toda esa carne a la boca y aún que me fue imposible seguà intentÔndolo una y otra vez, me solté por completo mamando la verga del compañero de mi esposo.
Me quedaba quieta en momentos con la boca llena mirando que no fuese a despertar, aĆŗn que solo se retorcĆa un poco y parecĆa gemir muy ligeramente. VolvĆ a tomar mi telĆ©fono esta vez active el vĆdeo de la cĆ”mara frontal, mientras me miraba a mi misma con una cara de viciosa pulse el botón de grabar, y ahĆ me tenĆan grabĆ”ndome chupĆ”ndole la verga a otro cabron subiendo y bajando con la lengua las paredes de su pinga para despuĆ©s tratar de comĆ©rmela entera, pasaba su glande por mis labios como si de labial se tratara, no paraba de mirarme en la pantalla del telĆ©fono me sentĆa tan excitada que hasta sonreĆa al mirar.
Su miembro estaba completamente lleno de saliva incluso sus huevos estaban mojados de toda la baba que me escurrĆa, sentĆa como salĆan pequeƱas gotas de lĆquido preseminal mismas que ponĆa en mis labios para deleitarme de su nĆ©ctar, pare un poco para evitar que fuera a despertar, no querĆa que eso pasara pues el hecho de tenerlo asĆ me ponĆa a mil, ademĆ”s que iba a pensar de mi si abrĆa los ojos y lo primero que veĆa era a la mojigata esposa de su amigo chupĆ”ndole la verga.
Me aparte un poco sin dejar de mirarle el paquete y observando su reacción, aĆŗn que parecĆa que de repente se movĆa volvió a relajar su cuerpo pero su verga seguĆa durĆsima, su cabezota estaba roja, me asome al pasillo, todo parecĆa en orden, sabĆa que tenĆa que intentarlo, al menos acercar esa verga a mi cosita bastarĆa.
Baje de la cama, volvĆ a tomarlo con mis manos, estaba bastante caliente y durĆsimo posiblemente por derramarse, tome mi pijama y lo bajĆ© de un solo tirón, luego tome a Oswaldo y lo acomode de lado hacia la orilla de la cama.
Su dura y grande verga sobresalĆa del colchón sin problema, le di la espalda y me empine tratando de acomodarme para poder metĆ©rmelo, estaba un tanto agachada como en cuclillas, con las piernas juntas y las manos apoyadas en las rodillas y ahĆ por fin encontrĆ© la manera de adecuarme a Ć©l, sentĆ su punta en la entrada de mi vagina, me fui empujando hacia atrĆ”s poco a pocoā¦
La saliva que deje en su erecta verga y lo hĆŗmeda que estaba mi cosita hicieron que la entrada se facilitarĆ” bastante, poco a poco sentĆ como las paredes de mi vulva se abrĆan al paso de aquel miembro.
Giraba la cabeza para mirar a Oswaldo y asĆ llevar un ritmo sin despertarlo, seguĆ metiĆ©ndome su tronco casi hasta la mitad que era a lo que estaba acostumbrada pero querĆa tenerlo todo querĆa que me partiera en dos asĆ que seguĆ empujĆ”ndome hacia atrĆ”s.
Por dios!! Era enorme!!!
Guauuu que delicia!!!
SentĆa un poco de dolor pero una calentura indescriptible y riquĆsima, de a pocos conseguĆ meterme toda su verga dentro, lo que me hizo dar un gemido que yo misma ahogue con mi mano.
Una vez acomodada al tamaƱo empecƩ a moverme y clavarme esa deliciosa verga con mƔs constancia..
ahhhh! mmmmm deliciosaaaa!!!
No lo podĆa creer, no se como poner en palabras lo que sentĆa, tener semejante trozo dentro de mi a mi disposición era el cielo, me vine un par de veces. Mis piernas estaban completamente escurridas de mis jugos.
SeguĆa viendo a Oswaldo ahora su seƱo estaba un poco fruncido y sus piernas completamente tensas. Me clave mĆ”s rĆ”pido sin chocar totalmente con sus huevos (aĆŗn que en el fondo querĆa que me cogiera de forma salvaje)
Hmmm se sentĆa tan rico clavarme en otro cabron.
En eso escuchĆ© que balbuceó algo pero por la excitación no entendĆ y creĆ que despertarĆa aunque luego lo volvió a decir:
«Monica»
Era el nombre de su esposa , yo solo sonreĆ supuse que en su mente estaba teniendo un sueƱo hĆŗmedo con ella. SeguĆ clavĆ”ndomelo con mĆ”s fuerza mirĆ”ndole en el rostro los gestos que hacĆa y los ligeros gemidos que soltaba.
Ā«MonicaĀ» dijo muy suavemente mientras yo me morĆa de placer, en eso sentĆ un chorro caliente dentro de mi me quedĆ© quieta mientras Ć©l suspiró, espere una segundos para salirme de esa deliciosa verga.
Me lo saquĆ© me puse de pie y pase mi mano por mi vagina en efecto habĆa terminado dentro de mi, algunas gotas de sus semen escurrĆan de dentro mĆo, le mire su verga que poco a poco bajaba de erección, y me pase la mano por mi boca en un acto de completa perversión y lujuria.
Después de unos instantes volvà de mi trance cómo pude lo limpie y le acomode la ropa, lo tape y salà de la habitación.
Yo me fui a dormir asĆ no querĆa quitarme su leche, mi esposo aĆŗn seguĆa como un muerto, asĆ que me quedĆ© dormida completamente satisfecha aĆŗnque imaginando cómo serĆa si su amigo me usara, como lo harĆa? Cómo me clavarĆa ese pedazote de carne? OjalĆ” algĆŗn dĆa pasaraā¦
Al otro dĆa todo fue normal, Oswaldo estaba un poco callado pero no parecĆa avergonzado y a mi me miraba normal por lo que supuse que todo habĆa quedado en su mente, estĆ”bamos desayunando cuando mi esposo pregunto si no habĆamos visto su metro ,yo casi me pasó el bocado entero, Oswaldo dijo que le pareció verlo visto en el cuarto de visitas, a lo que de inmediato le dije a mi esposo que ahora iba a buscĆ”rselo, cuando entrĆ© al cuarto el metro aĆŗn seguĆa a los pies de la cama lo tomĆ© sintiendo un profundo estremecimiento al saber lo que anoche habĆa hecho y al recordar el tamaƱo de la verga de Oswaldo, cosa que me puso caliente nuevamente.
MÔs tarde Oswaldo se retiró,
Se despidió de mi con una mirada y una sonrisa que nunca me habĆa dado y con un leve apretón de mano me dijo gracias por TODO !!!
De rato mis hijas se fueron a la escuela y yo me tuve que quitar la calentura con mi esposo, le dije que por quĆ© no jugĆ”bamos un poco a lo que accedió, le vende los ojos y me arrodille frente a Ć©l, le dije no se quitarĆ” la venda y que pusiera sus manos en mi cabeza y que no las quitara de ahĆ, estaba bastante sorprendido pues lo tome por sorpresa para a esa hora hacerle sexo oral y menos de esa manera, pero obviamente no se opuso, empecĆ© a mamarle la verga sintiendo que me hacĆa falta mĆ”s carne, mi boca querĆa sentirse adormecida de abrir tanto como con la de Oswaldo , pero seguĆ. Saque mi telĆ©fono de mi pantalón primero solo para ver si realmente mi esposo no veĆa nada y una vez comprobado abrĆ la galerĆa mire el vĆdeo de la noche anterior y en cuanto puse el vĆdeo mi calentura se puso a mil empecĆ© a chuparle como enferma, Ć©l se morĆa de placer creyendo que era por su verga, cuando en realidad yo estaba asĆ mirando la verga de su amigo imaginando que era Ć©l el que enredaba mi cabello entre sus manos y diciĆ©ndome que la chupaba increĆble no hace falta decir que mi esposo se vino enseguida.
Solo espero una próxima visita y que estÔ vez Oswaldo sea quien me busque y me haga suya que yo lo haré con mucho gusto.
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