Por
Putitas
PUTITAS
Se que muchos me condenarán, porque los adultos no debemos coger con menores, con niñas, pero bueno, este me ha pasado y, pese al arrepentimiento tengo necesidad de contarlo.
Tengo 36 años, en esa época tendrÃa entre 32 o 33. Mi madre se encontraba internada, mi hermana la cuidaba de dÃa y los fines de semana lo hacÃa yo por la noche. Mejoró notablemente, de tal modo que ese sábado a eso de la 1:00 1:30 de la mañana, me dijo:
– Andá a descansar que estoy bien
Me despedÃ, y tomé rumbo a mi casa, al llegar a una esquina debà detener la marcha porque el semáforo asà lo señalaba, estando a la espera de paso, observé que en la garita de la parada del colectivo, habia dos chicas, con tacos, y minifaldas ajustadas, ellas me vieron y la más grande se acercó:
– Hola
– Hola
– ¿ Nos llevás ?
– ¿ Donde ?
– Vamos a la Villa (nombró una ciudad aledaña), vamos a un recital, si nos llevás te la chupo
Me sorprendió la propuesta, pero era evidente que era la moneda de cambio a la que estaba acostumbrada, y a esa hora no me quedaba más que ir a dormir, asà que accedÃ, ascendieron al auto, la más chica atrás y la más grande al lado mio. Retomé la marcha y pregunté:
– ¿ Cuantos años tienen ?
– Yo 15 (no le creÃ, parecÃa como de 13), y ella 10 (por la del asiento trasero), es mi prima, yo le digo que empiece a chuparlas pero no quiere
Enfilé hacia un lugar oscuro, estacioné, me abrà el pantalón, saqué la verga, la más grande me la agarró (se me puso dura en el acto), se inclinó y me pegó una muy buena mamada hasta que acabé en su boca ante la mirada de la prima.
– Flaco, que buena que la tenés, es bastante grande y acabás mucho; mirando para atrás le dijo a su prima:
– La tenés que probar, boba
Las llevé hasta el recital y retorné a mi casa
Pasado un tiempo me acordé del episodio, pasé por el lugar a la misma hora pero no las encontré, hasta que un buen dÃa volviendo de una cena con amigos tomé el mismo camino y, allà estaban. Detuve la marcha junto a la acera, se acercaron:
– Hola Flaco, ¿ Cómo estás ?, no te vimos más
– Hola, ¿ Que andan haciendo ?
– Vamos al centro ¿ Nos llevás ?
– Las llevo, pero, ya sabés ……
– Si dale, te la chupo y a lo mejor ella se anima
Subieron, pero esta vez la más chica adelante y la más grande detrás, llegamos aun sitio oscuro y apartado, la mayor que dijo llamarse Samanta, me indicó:
– Dale sacala asà ella te la toca
Abrà mi pantalón, la saqué mirando a Yoana (la menor)
– ¡ Dale agarrasela boba !
Cumpliendo con la casi orden de su prima mayor, Yoana estiró timidamente su manita y me la rozó, ante ese contactó se me paró inmediatamente
– ¡ Dale agarrala !
Me la agarró, le enseñé a correr el cuero, me la miraba sin decidirse
– ¡ Chupaselá pavota !
Yoana se inclinó apoyando sus labios en la cabeza brillante y jugosa, la tomé de la espalda y la empujé un poco hacia abajo, abrió la boca metiendoselá un poco, me movà como cogiendola, se la metió más y empezó a chuparmela forzadamente, con asco
– ¡ No servÃs para nada !, dejámelo a mi
Cambiaron de lugar, Samanta me la agarró, se la metió hasta la garganta, chupando con muchas ganas, en determinado momento dejó de mamar, se limpió la boca, miró afuera del auto; no habÃa nadie, se subió la mini, se sacó la tanguita montandose a horcajadas, la verga le entraba apretada, debido a su edad tenÃa la conchita chica
– Ahhhh, me duele, la tenés grande
Pese al dolor, siguió cabalgando, cogiendo despacio, hasta que acabamos los dos con mucho gozo
– ¡ Aprendé, asà se hace !
Se limpió como pudo la leche que le chorreaba, se puso la tanguita y partimos
– Flaco, anotá mi celu, cuando quieras nos encontramos, a lo mejor esta aprende ( por Yoana )
A las dos o tres semanas me acordé y desde un locutorio llamé a Samanta
– Hola ¿ Samanta ?
– Si, ¿ Quien habla ?
– El Flaco
– ¡ Ah !, hola ¿ Como estas ?
– Bien, ¿ Vos ?
– Bien, ¿ Querés que nos encontremos ?
– Dale, hoy a la tarde puedo, pero vos sola
– Si mejor, mi prima es una boluda, si sigue asà se va a morir virgen
La pasé a buscar, como siempre llevaba su mini ajustada, fuimos a un Alojamiento de esos que te dejan entrar con menores, entramos a la habitación y nos desnudamos
– Flaco ¿ No querés ver alguna porno ?
Encendà el TV, fui cambiando los tres o cuatro canales que funcionan, hasta que llegué a una en la que un profesor se abusaba de una alumna
– ¿ Querés que yo sea tu alumna, y vos me obligás a coger para aprobarme ?
– Bueno, a ver, alumna Samanta, si quiere aprobar me tiene que chupar la pija
– Si profe
Me la agarró, ya dura, me pajeó un poco y se la fue metiendo en la boca hasta que le llegó a la garganta, chupaba mirandome a los ojos como buscando mi aprobación
– Alumna, lo está haciendo con pocas ganas, si quiere aprobar tiene que ser muy puta
Asintió con la cabeza, chupandomela con más fuerza, hasta que la agarré de los pelos y se la meti al fondo, se ahogó, hizo una arcada, le tiré la cabeza para atrás, la saliva le caÃa de la boca
– Es muy floja alumna
– Pero profe ………
– ¡ Que profe ni profe !, al mismo tiempo que le dà una cachetada, ¡ Ahora vas a ver !
La tiré en la cama boca arriba, le abrà las piernas
– ¡ Te vas a tragar toda la tranca, putita !
– No me haga mal profe …..
Me le tiré encima enterrandoselá de una embestida
– Ahhhhhhhhhh profeeeee, ¡ Me duele mucho !
– Mejor putita, me gusta que te duela
La cogà con violencia, se quejaba, gemia, pedÃa por favor, hasta que se estremeció en un fuerte orgasmo, se la saqué le acabé en la cara y le froté la leche metiendole los dedos en la boca para que los chupe
– TodavÃa te falta perrita
– ¿ Más profe ?
– Si, ya vas a ver
– Profe, me hizo doler como el marido de mi mamá, cuando me desvirgó
– ¿ Quien ?
– Mi padrastro, pero se fue ya hace como un año, ahora me doy cuenta que me gustaba cuando el me cogÃa, me pegaba para obligarme porque yo no querÃa
– ¿ Te pegaba ?
– Si, yo no querÃa coger con él, me obligaba
Ahà se me ocurrió la idea de maltratarla, le dà dos cachetazos
– ¡ Ay ! ¿ Que hace Profe ?
Otros dos
– ¡ Ay, me duele !
– Si no querés que te pegue más, chupame la pija ………
– No quiero …..
Varios cachetazos más, tenÃa la cara roja
– ¡ Esta bien profe, se la chupo pero no me pegue más !
Esto que estaba pasando me habia excitado, le metà la verga dura en la boca, intentó chuparmela, pero yo la empecé a coger por la boca, fuerte, se ahogaba, hacia arcadas y le seguÃa dando, se le caÃa la saliva sobre el cuello. Cuando me pareció, la dà vuelta, le abrà las nalgas y le escupà el hoyo
– Profe ¡ La cola no !
La agarré de los pelos tironeandolá mientras le pegaba en las nalgas
– ¡ Profe noooooo !
Tomé el cinturón de mi pantalón y la azoté, espalda y nalgas
– ¡ Nooooo por favor !
La seguà azotando
– Basta profe……, hágame lo que quiera ……..
Con el cinturón la amordacé, la hice poner en cuatro, le volvà a escupir el hoyo, acomodé la verga y embestÃ; le entró un pedazo, como no podÃa gritar emitÃa sonidos, otra embestida, le entró más, respiraba agitada, le caÃa la baba, se le notaban las venas del cuello hinchadas, la culee un poco y después le dà tres embestidas seguidas, la pija le habia entrado casi toda, allà la culee con violencia, bramaba como podÃa respirando muy agitada, hasta que acabe a chorros dentro de su culito. Saqué la pija, se desplomó sobre la cama, le saqué la mordaza y se puso a llorar. EncendÃa un cigarrillo, le ofrecà uno, lo rechazó con gesto de enojo. Termine de fumar, me lavé y volvÃ
– Chupame la pija perra puta ……
– No quiero
– ¿ No ?
– ¡ No !
Encendà un nuevo cigarrillo y se lo apagué en las nalgas
– ¡ Ay !
– ¿ Me la vas a chupar, si o no ?
– ¡ No !
La quemé varias veces más, hasta que accedió a chuparmela, después la cogi, siempre con violencia, ella tuvo dos orgasmos más.
– Flaco, me duele mucho la cola, sos malo conmigo
– Si no te gusta no te llamo más
– Si llamame, no me abandones, ¿ Me vas a llamar otro dÃa ?
– Pienso que si
Pasó casi un año, no la volvà a llamar, pero paseando por una Galeria comercial del centro me tropecé con Yoana, la prima de 10 años que no la querÃa chupar, estaba vestida como una putita, me vió y me miró fijamente
– Hola ¿ Te conozco ?
– Si, vos sos el que se encamó con mi prima, Samanta ¿ Te acordás ?
– Si, ahora me acuerdo, vos sos la que no la querÃa chupar
– Si, pero empecé a chuparselá a los de acá, para conseguir ropa
– Mirá vos ¿ Ahora te gusta ?
– Depende del tipo, si no me gusta se la chupo rápido para que acabe y ya está, si me gusta hasta me dejo coger. Mi prima me contó lo que le hicistes, estuvo con dolor varios dÃas, esperó que la llamés pero no la llamastes más.
– No, no la llamé más
– Sos malo, siempre se acordaba de cuando la cogistes
– Bueno, algún dÃa cuando tenga ganas de coger, a lo mejor la llamo
– ¿ Y ahora no tenés ganas ?
– Puede ser, pero no se si la llamo y está disponible
– Yo estoy disponible
– ¡¿ Vos !?, sos muy chica
– Ya cumplà los 11, y si vos querés ….
La idea me excitó, por lo visto era muy putita
– Bueno, vamos
Nos dirigimos hasta el auto, subimos y partimos hacia el Alojamiento. Yoana tenÃa una mini tan cortita y ajustada, que sentada apenas le tapaba la entrepiernas, y una camisita semiabierta que dejaba ver parte de sus tetitas
– Estas muy linda ¿ Te gusta mucho la verga ?
– Me gusta coger con el que yo elijo, no me importa que piense que soy una puta
– ¿ Vos me elegistes ?
– Si, quiero probar lo que probó mi prima, por lo que me contó la tenés muy bien
– Si vos ya me la vistes ¿ O no te acordás ?
– Si me acuerdo, por eso la quiero
Me miraba con picardÃa, yo ya la tenÃa dura
– Si la querés ¿ Porqué no la agarrás ?
Estiró una mano, me la puso sobre el bulto y me la apretó
– Mmmm…. como estás ……
Llegamos al Alojamiento, ni bien entramos a la habitación me abrà el pantalón y la saqué, ella se sentó en la cama, me la agarró, le corrió el cuero dejando al aire la cabeza morada y brillante por mis jugos, me pasó la lengua por la punta y mirandome a los ojos se la fue metiendo en la boca, una boquita suave, caliente, chica, la boca de una nena de 11 años, le entraba sólo un pedazo, más o menos la mitad, la chupaba despacio mientras me acariciaba los huevos
– Que lindo sabor que tenés, a veces chupo algunas muy saladas, dicho esto, volvió a mamarmela, la dejé hacerlo varios minutos, después la hice poner de pie, la besé en la boca mientras le metÃa la mano en la conchita, se empezó a retorcer de la calentura, con la otra mano le amasaba el culito, ella se sacó la camisita y el corpuño dejando al aire dos tetitas duras con los pezones parados, se las empecé a chupar, Yoana estaba tan excitada que se desprendió la mini, se la saqué, se saco la tanguita quedando desnuda, dejando ver los escasos pelos que empezaban a crecerle entre las piernas. Me desvestÃ, la recosté en la cama, le abrà las piernas y le chupé la conchita, ella respiraba hondo y me masajeaba la cabezaa aprentandomé, dejé de chuparla, apunté la tranca y se la fui metiendo, le entraba bien porque estaba muy mojada, pero entraba apretada, tenÃa la conchita de una nena, cuando llegué al fondo comencé a bombearla, Yoana se quejaba con placer
– Cogeme asÃ…….., me gusta mucho ……., al mismo tiempo que me ofrecÃa sus tetitas para que se las chupe
La cogà lento hasta que acabamos largamente
– Asi me gusta coger, asà me gusta la pija, me gusta la tuya, cuando te la vi pensé que no me iba a entrar o que me iba a doler mucho, me dolió pero me gustó tener adentro una asà de grande como si estuviera clavada contra la cama. ¿ Me vas a clavar más ?
– Te clavo todo lo que quieras
La ensarté varias veces más, era muy excitante tener una putita de tan sólo 11 años tan hambrienta de verga, gimiendo de dolor y de gozo
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5 respuestas
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lo que le hiciste a samanta estuvo mal…
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hey se te paso la mano con samanta pero muyt buena el relato
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aaawaaauuu que buen relato , sube mas
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