Por
Anónimo
Mi prima casada
Comenzaré describiéndonos un poco, yo soy alto delgado, siempre me ha gustado hacer ejercicio y cuando sucedió esto yo tenía como 38 años, practicaba crossfit y un poco de gym así que estaba en muy buena forma, mi prima cuatro años menor que yo, chaparrita de tez morena, muy piernuda, super nalgona tiene unos senos pequeños pero muy lindos, una piel hermosa, siempre hizo ejercicio así que tenía un abdomen súper plano a pesar de tener un hijo.
Todo sucedió un día que yo estaba en mi casa solo, me había separado y llevaba como dos años soltero, me encontraba aburrido y le mandé un mensaje a mi prima para platicar, ella y yo nos llevamos muy bien desde siempre y era normal que platicáramos ocasionalmente, y nuestras pláticas eran de todo y nos teníamos mucha confianza, yo ya llevaba algunas semanas pensando en ella y recordando algunas veces que eramos más chicos y tuvimos conversaciones calientes por chat, incluso en una de esas los dos estabamos tan prendidos que me mandó fotos con una minifalda súper chiquita y sin bra, para ese entonces ella estaba súper en forma porque practicaba Tae Kwon Do y se veía muuuy bien, pero esa historia la contaré en otro momento, el punto es que yo estaba recordando esos momentos y estaba muy caliente de solo recordarlo así que me dispuse a cortejar a mi primita, ella estaba casada pero no teníamos problemas para platicar y de repente le soltaba comentarios de que se veía muy bien, etc. le dije que a ver cuando iba a mi casa a echar el cafecito y a platicar, así pasaron algunos días hasta que hubo oportunidad de que se zafara un rato y llegó a mi casa.
Ella acostumbraba a vestir ropa muy holgada, por lo que no llamaba la atención y cualquiera diría que no tiene lindo cuerpo, pero la verdad es que tiene un cuerpo de campeonato, las nalgas más grandes y bonitas que he visto, super piernuda.
Ese día llegó a mi casa en su coche, le abrí el portón con el control remoto y entró, yo la esperaba en mi casa y ya tenía todo el ambiente preparado para todo obviamente ella ya sabía lo que haríamos pero no eramos explícitos, disfrazábamos lo que haríamos con el pretexto de tomar café.
Bajó del coche y se dirigió a la entrada de mi casa donde yo la esperaba, iba como normalmente se viste, pantalones holgados, blusa de la que usan los doctores en quirófano y tenis, entró y la abracé para saludarla, solíamos abrazarnos y cuando nadie nos veía le agarraba las nalgas, ese día no perdí la oportunidad de hacerlo y le dije que estaba bien nalgona, ella sonrió y me dijo -ay menso- riéndose pero sin poner resistencia, le dije vente pasate, nos sentamos en el sillón y o entre que platicábamos cosas sin sentido me recargué sobre ella, abrazándola de la cintura y diciéndole que si estaba haciendo ejercicio porque se veía más buena, ella me empezó a platicar que si hacia un poco en su casa pero que necesitaba hacer más a lo que yo le dije que no necesitaba hacer más porque estaba muy buena, ella se levantó y me dijo -¿tu crees? levantándose la blusa para enseñarme su abdomen plano y duro, yo bajé un poco su pantalón hasta que le llegó a la cadera y le dije que se veía muy bien la agarré de las nalgas y le dije con lujuria -si estas súper bien, yo ya estaba muy prendido de tocarla y verla y no dudé en decirle que ya me había calentado de verla y tocarla, le dije -vas a tener que bajarme la calentura porque si no me vas a dejar un dolor de huevos, ella se rió y se sentó en el sillón dejando que le tocara los senos y pusiera mi mano en su entrepierna, ya se sentía muy caliente y húmeda, despacio empezamos a tocarnos y yo le besaba el cuello, ella ya estaba muy caliente cada ves que besaba su cuello soltaba pequeños gemidos y de repente pasó su mano por mi pene que ya no podía más esta durísimo ya no aguantaba la presión en el pantalón me levanté y la tomé de la mano y la dirigí a la recamara, mientras le iba quitando la ropa, primero quité la blusa de doctor y el top, quedando sus tetas pequeñitas riquísimas al descubierto, luego bajé el pantalón quedando sólo con un boxer pegadito, se lo quité y la recosté en la cama ella se acomodó con las piernas abiertas, dejándome ver el mejor panorama de se vagina rasuradita podía ver el lunar tan sexy que tiene al lado de la vagina y eso me prendía mucho, yo me apuré a quitarme la ropa y quedar desnudo frente a ella tenía el pene erecto a todo lo que daba, súper duro y caliente a más no poder me subí a la cama de rodillas frente a ella y se quedó viendo mi verga bien dura, estiró su mano para agarrarla y hacer un movimiento suave subía y bajaba su mano, mientras e decía -todo eso me voy a comer?
Escuchar eso me puso más excitado así que agarré la recosté le abrí las piernas y con mi pene duro le daba unos golpecillos en la vagina le salía todo su jugo, me acerqué y besándole las piernas por la parte interior e iba acercando a el tesoro preciado, la vagina más bonita, rosadita con mi lengua comencé a lamer su clítoris y a l rededor de su vagina, ella estaba súper caliente que me decía -ya quiero sentirte, así que volví a hincarme y quedando de frente a ella acostada con las piernas abiertas, comencé a pasar mi pene de arriba a abajo, podía sentir lo mojada que estaba no pude resistir y se la metí de golpe, ella soltó un gemido de placer y comencé a bombearle unos momentos, después me detuve para sacar un condón del cajón de mi buró, me lo puse y se lo volví a meter esta vez comencé a meter y sacar mi pene con fuerza la tenía con las piernas abiertas y me quedaba a modo para besarle las tetas estábamos muy prendidos seguimos un buen rato así, hasta que empezó a apretar la vagina y soltó un gemido, señal de que había terminado, cabe mencionar que ella es multiorgásmica por lo que fue una de tres veces que la hice terminar, la puse de perrito y la excitación no dejaba de subir al verla en 4 y esas hermosas nalgas que hacían un movimiento circular con las embestidas que le daba, me sentía tan excitado que sólo quería que entrara más y ella gemía de placer haciendo unos ruidos excitantes y deliciosos, nuestro cuerpo se puso tan caliente que tuvimos que parar para refrescarnos, ella se levantó y caminó hacia el comedor mientras yo admiraba el hermoso vaiven de sus hermosas nalgas, ella se quedó parada junto a la mesa revisando su teléfono, luego yo me levanté y caminé hacia ella abrazándola y agarrando sus nalgas, al sentir su piel me puse duro nuevamente y le dije vamos a seguir, caminamos a la recamara nuevamente y esta vez me recosté y ella se montó a cabalgarme se movía riquísimo mientras yo agarraba sus nalgas y sus tetas, hasta que sentí que me venía y solté un gemido apretando mis dientes de placer terminé riquísimo, no lo podía creer, fue una sensación deliciosa. Después de eso nos quedamos unos minutos recostados mientras yo admiraba su hermoso cuerpo. Después me dijo ya me tengo que ir, nos vestimos y la acompañe a su coche, nos despedimos con un abrazo mientras me decía, luego nos ponemos de acuerdo y vengo otra vez.
Y esta fue una de las tantas veces que tuve el placer de comerme a mi preciosa prima


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