Por

Anónimo

enero 3, 2026

190 Vistas

enero 3, 2026

190 Vistas

Mi doble vida oscura

0
(0)

Hola, soy hombre, tengo 34 años, y esta es la primera vez que le cuento esto a alguien. Llevo dos años de casado, cinco de relación. Por fuera, soy el esposo perfecto. Verdaderamente amo a mi esposa. Tenemos una gran comunicación, casi no peleamos y el sexo es muy bueno. Incluso estamos planeando tener nuestro primer hijo este año. Pero la realidad es que nunca cerré las apps de citas…

Recuerdo a la primera, Emma. Yo tenía 29 y ella 20. Terminamos en mi casa mientras mi novia no estaba. Todo escaló de enseguida; en un momento estábamos hablando y al siguiente ella ya estaba de rodillas dándome la mejor mamada de mi vida. Terminé cogiendo con ella contra el ventanal de la sala. A los dos nos prendía la idea de que alguien nos viera desde la calle. Me sentí como una mierda al día siguiente, ¿pero un mes después? Ya estaba en las mismas.

Aprendí a buscarlas mejor. Solo daba match con morras que vivieran al otro lado de la ciudad. Me aprendí la rutina de mi esposa para saber exactamente cuándo podía escaparme. Empecé a ser honesto con ellas: les decía que era casado y que les daría «apoyo económico» si cerrabamos el acuerdo de forma discreta. Nunca habia conseguido tantos matches. Siempre les pedía exámenes médicos antes de vernos. Quería el mínimo riesgo para mí y para mi mujer.

Ahorita tengo a tres al mismo tiempo, y es una adrenalina y morbo que no puedo ni describir.

Viv (24) es mi amante de cajón. Lleva dos años conmigo. Es alta, más que yo, una verdadera amazona. Tetas grandes, nalgona, y está obsesionada con mi tamaño. Le encanta que cojamos a pelo. Llevamos un año dándole sin condón porque ella se cuida. No hay nada como la sensación de estar dentro de una mujer así de hermosa y atlética, totalmente desprotegido, sabiendo que es mía.

Lily (23) es mi petit. Llevo un año con ella. Es de tetas chicas y de culo pequeño, lo que la hace súper fácil de manejar y de mover de posición. Su técnica para el oral es uff increible, mejor que cualquier cosa que haya probado. Últimamente me ha estado pidiendo que grabe nuestros encuentros. Ya tengo videos de ella en todo tipo de posiciones, gritando; es una sentencia de muerte si me los llegan a descubrir, pero no puedo dejar hacerlo.

Luego está Myla (21). La conocí hace 3 meses. La primera vez se rompió el condón de lo duro que le estábamos dando. Desde ese segundo, se volvió mi perra. Puedo ahorcarla, amarrarla, dominarla por completo. Ella no se cuida, así que es aun mas riesgoso, pero simplemente me salgo y se lo hecho toda encima. Es la más caliente y pervertida que he conocido; se muere por el BDSM y porque la traten como un objeto.

Cada vez es más difícil de manejar. Mi esposa no está trabajando ahorita, así que tengo menos tiempo para escaparme. Planeamos tener un bebé este año y espero que ese sea el «freno» que me obligue a parar. Pero sé que no será así. Soy un adicto. Amo la adrenalina. Me encanta ser un misógino con ellas, ser dominante, convertirlas en mis putas. Amo el secreto de todo esto, llegar a casa con mi esposa después de haber llenado de mi alguna de estas morritas perfectas. Me hace sentir como un dios.

Quiero dejar esta adicción, de verdad. Pero es imposible cuando te das cuenta de lo fácil que aveces es. Saber cuántas de estas morras Gen Z son básicamente unas putas por dentro me hace sentir más poderoso que cualquier otra cosa en mi vida. Es como si solo estuvieran esperando a alguien como yo para darles una excusa.

Además de mis tres fijas, me vi con otras dos este año solo para un choque y fuga. Una de ellas fue una «oportunidad única en la vida». Tenía apenas 18, era virgen, pero estaba desesperada por dinero. No lo dudé. La hice mía, totalmente a pelo. Grabé todo con mi cel mientras me venía dentro de ella, viendo cómo le cambiaba la cara al darse cuenta de lo que estaba pasando. Cuando terminé, solo aventé el dinero en la cama con un extra para la pastilla del día siguiente y me largué. No la volví a ver. Ahora es solo un fantasma, un recuerdo en mi computadora.

Mi esposa cree que estamos formando una familia. Cree que soy este tipo estable y aburrido que trabaja duro por nuestro futuro, que no toma ni fuma. Con hobbies de geek. No tiene idea de que, mientras ella está con sus amigas, yo estoy ocupado cogiendome morras de 21 y haciendolas mias. Soy adicto a la adrenalina, a la dominación y a la pura y total misoginia de todo esto. Me encanta ser el que las corrompe.

Sé que debería parar, ¿pero para qué? Mientras no me atrapen, estoy viviendo la fantasía más oscura de cualquier hombre.

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Contenido de mi hermano y su novia

anonimo

06/03/2025

Contenido de mi hermano y su novia

Fiebre sexual

anonimo

28/03/2017

Fiebre sexual

Tete(2ºparte)

anonimo

21/04/2011

Tete(2ºparte)
Scroll al inicio