Por
Me cogí al que me lavó la camioneta y rico..
Bueno, resulta que mi esposo me había comentado que había contratado a un hombre para lavar su carro. Y pues aprovechando también mi camioneta. Mi esposo se iba a ir a trabajar y yo me quedaría en casa, limpiando y esperando a que terminara el hombre.
La verdad no lo molesté mucho, solo para ofrecerle un vaso con agua. Y pues cruzamos miradas. Yo siendo amable, pero todo comenzó cuando ya terminó de lavar mi camioneta, que estaba en la cochera.
Nos quedamos platicando. Yo traía ropa cómoda, o sea un short y una camisa cualquiera, pero sin sostén. Noté que él no podía evitar mirarme. Tal vez eso me gustó, jeje, no les voy a mentir.
Platicando y platicando, de repente tiraba indirectas de que yo era muy linda. Y sobre mi outfit para limpiar, este dando más detalles. Pues yo le dije que él también se veía bien. El hombre es algo moreno y de unos 30 y algo de años.
Pero bueno, ya yendo al punto. Cuando me estaba mostrando cómo quedó la camioneta del interior, yo salí por el asiento de atrás. Al salir, él estaba atrás de mí y me tomó por sorpresa. Me giró y comenzamos a besarnos.
Yo quedé como en shock de lo bien que besaba. Por inercia y calentura, mi cuerpo reaccionó automático. Así es que nos quedamos besándonos mientras me tomaba del culo y me lo apretaba. Eso me calienta, jeje.
Yo comencé a quitarle la camisa y desabrocharle el pantalón. Así para que él, en los mismos asientos, se bajara el pantalón y se sacara la verga gruesa que tenía. Así comencé a chupársela mientras me tomaba de la nuca y de vez en cuando del cabello. Diciéndome que así me quería tener, jsjs.
Yo me estaba metiendo los dedos porque ya no aguantaba la calentura. Así es que abrimos la cajuela. Me cargó y ahí me recostó. Comenzó a meterme los dedos tan rico que me hizo tener un squirt. Yo ya tenía mi coñito hecho fuego, así es que le rogué que ya me la metiera.
Después de darle unos golpes a mi pelvis y clítoris con su verga, me la dejó ir toda mientras me tomaba del cuello. Toda la cochera estaba ambientada por el sonido de nuestros cuerpos chocando.
Estábamos tan calientes que le dije que me escupiera en la cara y me diera cachetadas. Él me dijo que así me tendría todo el día y me haría disfrutar más que mi marido. Así es que me levantó las piernas y las puso en sus hombros, clavándomela más profundo.
Estábamos tan extasiados que él se recostó en la cajuela y comencé a cabalgarlo mientras me daba unas nalgadas. Así mientras nos besábamos, jsjs.
Ya casi terminando, me puse para que me diera de cucharita y tener nuestros cuerpos juntos. Así duramos por un rato hasta que me dijo que dónde iba a querer la lechita. De tanta calentura, yo se la pedí adentro.
Él no lo dudó y comenzó a vaciar todo dentro de mí. Bien rico, se vino demasiado que hasta me dejó temblando las piernas y goteando mi coñito. Así nos quedamos recostados en la cajuela.
Hasta que vi la hora en mi celular. Ya iba a llegar mi marido. Así es que nos vestimos muy rápido. Yo me fui para los cuartos y este hombre se quedó en la cochera, como para darle un repaso a los carros.
De rato llegó mi marido. Yo estaba en el cuarto y al mirarme al espejo aún notaba mis nalgas rojas, jaja. Ya al llegar y recibir a mi marido, pues besándonos y él apretando mis nalgas como siempre, jaja. No notó nada. Solo llegó a revisar cómo habían quedado los autos. Y ya solo me puse a hacerle de comer y todo normal, jaja.


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