Por
Anónimo
Jugar al escondite bajo la cama
Cuando cumplí once o doce años en mi escalera jugábamos los vecinos y yo tenía vecinas.
Pili y Loli , sobre todo Loli.
Y digo sobre todo porque me caía bien , me gustaba más y procuraba encontrarla la primera o mejor
aun escondernos juntos y calladitos pero mirándonos .
Algún besito incauto vreo que hubo .
De resultas del escondite en nuestros juegos existían saber quien podía más y yo le pasaba un año
a Loli y ella era mujer y yo no .
En nuestras no-riñas el vencedor tomaba posesión del perdedor y se colocaba encima de ella
donde los sexos se tocan pero no enhebran.
No había levantamiento de pene pero casi se asemejaba y daba gusto ser el dominante y estar
con ella debajo .
Como los dos lo decidíamos tardábamos lo nuestro . Al fin y al cabo era un deleite semisexual.
Y este juego era natural como la vida misma.
Hay que especificar que las chicas en mis tiempo llevaban un vestido cortito y las piernas al ire y las bragas
vistas eran un aliciente mayor .
El estar escondidos y a oscuras era el mayor aliciente del escondite , no había tocamientos pero se
sentían los jadeos del silencio y estar bien prietos y semiabrazados.


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