agosto 29, 2025

33 Vistas

agosto 29, 2025

33 Vistas

La vez que cogí con la hermana de mi novia

5
(1)

Hace unos años, mi novia de ese entonces, Sofia, me invito a conocer a su familia en la costa. La cosa es que antes de llegar a su ciudad, paramos unos dias en la playa porque su hermana mayor, Daniela, nos iba a dar un tour por alli. Yo a Daniela ya la conocia de fotos y de lo que me contaba Sofia, pero verla en persona fue otro rollo. La chavala estaba demasiado buena, con un cuerpazo que se notaba que hacia ejercicio y una sonrisa que te desarmaba.

El primer dia fue normal, playa, sol y cervezas. Pero la segunda noche, despues de un vuelo cansador de seis horas, Sofia estaba hecha polva y se fue a dormir temprano al hotel. Daniela y yo, como no teniamos sueno, decidimos bajar al bar del hotel a tomar algo. «Vamos a por un trago, para que conozcas los buenos licores de por aqui», me dijo con una mirada que ya tenia doble intencion. Yo, que nunca me he hecho el santo, le segui el juego.

Empezamos con unos mojitos, riendonos de unas anecdotas tontas, pero con cada trago, los codos se acercaban mas, las risas eran mas complicadas y las miradas duraban mas de lo normal. En un momento, ella puso su mano en mi pierna para recalcar un chiste y ya no la quito. Yo sentia el calor de su mano a traves del pantalon y se me estaba poniendo dura la situacion, literal. «Tu novia es una suertuda, contigo que eres chef y con ese carisma», me dijo, mordisqueando el popote de su vaso. «Y tu, ¿por que no tienes novio?», le solte yo, atrevido. Se rio y me dijo: «Es que no encuentro uno que me aguante el caracter… y que me de lo que necesito en la cama». Esa frase fue como gasolina al fuego.

Pague la cuenta rapidisimo y casi que la arrastre hasta el elevador. En el ascensor, no aguantamos y nos echamos un beso que parecia que nos ibamos a devorar. Sus manos se me enredaron en el cabello y las mias le agarraron ese culo que tenia duro como piedra. Cuando llegamos a su puerta, apenas pudo abrirla porque ya le estaba mordiendo el cuello por detras. Apenas cerro, la pegue contra la pared del recibidor y le baje el shorts de playa que llevaba. No traia ropa interior, asi que encontre su sexo ya empapado y caliente. «Que necesitas, Dani? Dime que necesitas», le gruñi en el oído mientras le metia los dedos y los movia en circulos sobre su clitoris. «Necesito que me des duro, por favor», gimio, y eso fue suficiente.

Me baje el cierre de mis pantalones cortos y se la meti de una, ahi mismo, contra la pared. Grito tan fuerte que estoy seguro que se escucho en la habitacion de al lado. La levante y ella me enredo las piernas en la cintura, mientras yo la empujaba contra la pared, sintiendo como sus uñas se me clavaban en la espalda. «Asi, asi, no pares», me decia entre gemidos, y yo no pensaba hacerlo. Despues de un rato, la lleve hasta la cama y la tire sobre las sabanas. Se quito el top y quedo completamente desnuda, con unas tetas perfectas y duras que se me antojaban a mas no poder.

Me trepe sobre ella y se la volvi a meter, esta vez mirandola a los ojos. Le gustaba verme como se la entraba y salia, mojandose cada vez mas. «Eres mucho mas grande que mi ex», gemia, y eso me excitaba aun mas. Luego la puse en cuatro patas, ese culo suyo era una obra de arte y yo se lo estaba gozando como un enajenado. Le daba tan fuerte que las nalgadas retumbaban en el cuarto, y ella jalaba las sabanas con cada embestida, pidiendome mas y mas. «Acabame, quiero sentirte», suplico, y yo, que ya no aguantaba, la puse de rodillas frente a mi.

 

Me saque y empece a jalarmela sobre su cara, rozandole los labios con la punta de mi verga, hasta que me vine en chorros sobre su boca y sus tetas. Ella cerro los ojos y abrio la boca, tomando todo lo que pudo, y lo que no, se lo restregaba por los pechos con una sonrisa que no olvidare. «Que rico», susurro, limpiandose los labios con el dorso de la mano. Yo, jadeando, me arregle y le di un beso. «Esto se queda entre nosotros, ¿verdad?», le dije, y ella asintio con la cabeza, todavia sin poder hablar.

Baje a mi habitacion, me meti a la ducha para quitarme el olor a sexo y alcohol, y me acoste al lado de Sofia, que roncaba suavemente. Al dia siguiente, en el desayuno, Daniela y yo nos mirabamos como si nada, pero cada vez que nuestros pies se rozaban bajo la mesa, yo sentia una descarga electrica que me recordaba lo animal que habiamos sido la noche anterior. Sofia, inocente, no sospechaba nada y nos contaba sus planes para el dia. Y yo ahi, con mi secreto y la sonrisa mas pícara del mundo, sabiendo que su hermana mayor era una fiera en la cama.

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 5 / 5. Recuento de votos: 1

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

La mamita del crack

garrote2373

27/07/2012

La mamita del crack

Capítulo 0: Las vecinas del lote.

anonimo

20/02/2024

Capítulo 0: Las vecinas del lote.

Mi jovencito profesor parte 2

anonimo

17/02/2015

Mi jovencito profesor parte 2
Scroll al inicio