Hombres Sinceros vs Mentirosos
¡Ay por dios! ¡Hola mis amores! ¿Cómo están? Espero que bien, yo aquí con mi cafecito calientito pensando en una cosa que me tiene como loca, de verdad, y es que necesito hablar de esto porque si no reviento jajajaja.
¡Ay por dios! ¡Hola mis amores! ¿Cómo están? Espero que bien, yo aquí con mi cafecito calientito pensando en una cosa que me tiene como loca, de verdad, y es que necesito hablar de esto porque si no reviento jajajaja.
A los 17, perdí mi virginidad con Roberto en su carro. Dolió mucho al principio, un dolor que gritaba, pero luego su verga encontró un punto que me volvió loca. Terminé corriéndome con él encima, entre lágrimas y gemidos. ¡Fue un desastre, pero hoy me calienta recordarlo
¡Ay, Sergio! Te dediqué esta paja riquísima imaginando que me cogías en mi tienda. Tu verguita gruesa me llenaba mientras el novio de mi sobrina nos miraba jalándose.
Les cuento que hoy fui a la oficina sin tanga y fue muy excitante jajajajaja, al cruzar mis piernas podía rozar mis labios y darme mucho placer, mi día fue muy húmedo jajajajajaja, al llegar a casa no pude contenerme y saqué mis juguetes y terminé empapada, me excita tomarme fotos y enviársela al amigo de mi hermano jajaajajaj
En las termales, me monté en la verga de mi enamorado mientras mi suegro miraba. Su mirada celosa me prometió una cogida brutal. Ahora espero la noche con el culo apretado, porque ese viejo no perdona… y yo no quiero que perdone.
Mi novio jamás me come la chochita, pero mi casero de 54 años sí. La última vez me tiró sobre su escritorio y me lamió hasta hacerme gritar. Ahora pienso ir a pagar el alquiler sin calzones para que me dé otra mamada de esas que hacen temblar las piernas.
Con el culo dolorido y la conciencia pesada, pero ¡ay, qué delicioso fue!
¡Ay, niños, niños, niños! ¡Qué cosa tan fuerte les voy a contar hoy! Ya saben que yo soy María, la que les contó lo de mi noviecito precoz, ese amorcito que me hace suspirar pero que en la cama me deja con las ganas a mil… ¡Pues bien!
Amo a mi novio de 26 años, pero en la cama es un desastre. Se viene en dos minutos y solo me penetra anal. ¡Necesito que me dé duro! Mientras tanto, me toco sola imaginando que es él, pero una versión que me satisface. ¡Qué frustración!
¡Ay! Desde los 13 que descubrí el porno viendo VHS de mi hermano no he parado de tocarme. Ahora con 37, me escondo en el baño de mi tienda a ver videos y a darme venidas rapiditas con el vibrador. ¡Es que no me aguanto las ganas!