Por
Anónimo
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Uber me chupa las tetas
Anoche salí de una fiesta ya bien tarde y pedí un Uber para regresar a casa. Traía una falda corta y un top que no dejaba nada a la imaginación. El conductor era un hombre de unos treinta y tantos, se veía normal.
Desde que me subí se notaba que me miraba las tetas. Íbamos platicando un poco cuando me dijo que era muy bonita y que le gustaba mucho mi acento (soy colombiana y vivo en CDMX). Después de muchos halagos me lo dijo claro: que no me ofendiera con su propuesta, pero que podía pagarme si lo dejaba tocarme un poco. Me quedé en shock, no supe qué decir. Entonces me ofreció dos mil pesos y el viaje gratis si lo dejaba chuparme las tetas. No era tanto el dinero, sino el morbo que me causó… no tengo idea por qué, pero me mojé al instante.
Estaba bastante tomada y acepté. Se metió a una calle oscura, apagó las luces y se volteó hacia atrás. Me bajó el top. No traía nada debajo. Se inclinó y se metió un pecho en la boca.
Empezó a chupar fuerte, pasando de uno al otro. Su lengua daba vueltas alrededor de los pezones, los succionaba con fuerza y los dejaba bien mojados. Se oía el sonido de su saliva y yo solo tenía la mano en su cabeza, dejándolo hacer. Me los dejó rojos y sensibles.
Duró varios minutos. Cuando terminó se limpió la boca, se acomodó y siguió manejando como si nada. Llegamos a mi edificio, me dio el dinero y me bajé todavía sintiendo el frío en la piel.
Todavía no sé qué pensar de lo que hice.
Pero mentiría si dijera que no quiero repetir.


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