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Con un potro
De joven vivà en un alquiler de una casa grande, y siempre veÃa por la ventana pasar un potro y el dueño tirando de la cuerda, siempre me daba cuenta porque relinchaba, y yo espiaba sobre los agujeros de la ventana,
Siempre pasaba con una semi erección color negra total pero el era de color marron y casi llegando a la adultes, me dejaba manija y me masturbaba, por suerte mi cuarto daba para la calle, me venÃa pasando varios meses asÃ.Una madrugada a eso de las 2 am estaba acostado con la luz apagada y escucho relinchar, me acerco a la ventana y a mitad de la calle estaba el potro se habÃa escapado y se ve que tenÃa la soga, yo abrÃa la ventana de madera que hizo un poco de ruido a pesar de que la abrà despacito para que nadie se de cuenta.
En ese barrio no pasaba ningún auto y menos de madrugada , asà que me anime a acercarme, y para mi sorpresa se quedó quieto el potro y se dejó acariciar, estuve un rato y me fui al pansa y de ahà empecé a tocar sus partes, se sentÃa suave, pero no se erectaba, estaba guardado entonces solo acariciaba la vaina el glande y los testÃculos, en eso el potro solo se quedaba quieto pero de vez en cuando me lamia la cara o el pelo.
En eso me agaché a oler de cerca tenÃa un aroma amarguito y después lo lamà un poco, estuve ahà pero no lograba que se erecte, entonces me fui delante de él y me incliné, y puso su hocico en mis nalgas y me resopló, después en mi espalda baja y resopló devuelta, yo supuse que se calentó, pero como vi que encendieron la luz del fondo de la casa a través del pasillo me volvà a meter para adentro de la casa, el potro relinchaba, yo arrime la ventana no la cerré y me metà en la cama con ropa y todo,
No pasó nada más, pero no me anime a volver aunque en el fondo si querÃa seguir interactuando sin que nadie nos moleste.


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