Por

Anónimo

agosto 25, 2026

76 Vistas

Reportar este relato

Para reportar este relato necesita iniciar sesión. por favor inicie sesión o regístrese aquí.

agosto 25, 2026

76 Vistas

La mamá culona de mi mejor amigo

0
(0)

Tenía un mejor amigo; se llama Jesús. Solíamos jugar todos los días, jugábamos futbol e incluso nos metimos a un equipo de la ciudad. Tiempo después me dijo que su mamá le había pedido salirse del equipo para entrenar futbol americano. Él creció más por el deporte que practicaba, conseguía más novias y era más musculoso; sentí una envidia contra él. Nos veíamos poco, pero a veces salíamos a jugar. Tiempo después nos regalaron un Xbox a cada quien y salíamos menos, pero a veces jugábamos juntos; él iba a mi casa y jugábamos. Aunque cuando yo le decía que jugáramos en su casa, siempre se negaba o ponía excusas como si evitara que conociera o viera a su madre.

Un 28 de septiembre cumplió años y me invitó a su casa; ese día conocí a su madre. Se llama Nelda, es una señora de 39 años con buenas tetas y el culo más enorme que he visto en mi vida; seguramente operada, pero se veía espectacular. Llevaba un vestido negro pegado al cuerpo. Desde ese día no dejo de pensar en ella; se convirtió en mi fantasía más grande, la fuente de mis pajas y, bueno, le caí bien, pues soy alguien reservado y bien portado, a diferencia de su hijo, que es extrovertido. Y desde ahí Jesús me empezó a invitar más a su casa, como si Nelda aprobara que estuviera ahí y, bueno, tiene sentido que evitara que cualquiera entrara; su cuerpo es de escándalo.

Un día que fui a la casa de mi amigo, todos salieron a comprar de comer y yo me quedé en su casa porque me sentía mal; sin embargo, mi calentura pudo más y, cuando se fueron, me di cuenta de que la señora había dejado su celular, así que fui por él y busqué en su galería alguna joya por ahí; lamentablemente, no encontré nada… Pero para no irme con las manos vacías, decidí ver cuál era su número y guardarlo.

Pasaron algunos meses y en una noche cualquiera yo andaba muy cachondo; la señora había subido unas fotos en un antro y eso solo aumentaba mis ganas de cogérmela. Así que se me ocurrió una idea. Le mandé mensaje a su WhatsApp…

(+yo, -ella)

+Hola guapa, ¿ya llegaste a tu casa?

-Disculpa, ¿quién eres?

+¿Cómo que no sabes quién soy?

-No, no lo sé.

+Ay, pues a cuántos le pasaste tu número hoy, ¿eh? Jajaja.

-A ninguno; por eso quiero saber quién eres.

+Hoy nos vimos, en el antro. ¿No te acuerdas?

-A ver, mándame una foto para acordarme.

En ese momento estaba super excitado con la verga durísima, así que me tomé una foto y se la mandé.

-Ay, esa sí la recordaría, jaja

+Ya ves, así me tienes, guapa.

-¿Yo? Jaja, ¿por qué?

+Te veías muy bien hoy.

-Gracias jaja pero dime quién eres.

Seguí evadiendo sus preguntas hasta que me amenazó con bloquearme.

+Te voy a decir quién soy.

-a ver

+Soy *****.

-¿Perdón? ¿El amigo de Jesús?

+Si, quería saber si podíamos vernos.

-¿Vernos? ¿Estás pendejo o qué? Le voy a decir a tu mamá y le voy a decir a Chuy que ya no hable contigo; eres un enfermo.

A mí me dio miedo todo esto y así decidí arrepentirme.

+Jaja te viste bien mensa, ¿cómo voy a ser ese wey? Soy Daniel.

-No es juego. Yo no conozco a ningún Daniel, pero sí conozco a un *****

+Ay ya, vamos a seguir platicando.

-No, en este momento le voy a mandar mensaje a la madre de *****

Y yo la bloqueé, esperando que no hiciera nada. Y al parecer no hizo nada, pero su actitud conmigo cambió, era diferente… Se volvió fría y siempre me miraba con desprecio, yo reaccionaba indiferente, como si no supiera qué está pasando. A veces la observaba más de la cuenta, me quedaba viendo su culote o intentaba espiarla cuando se metía a bañar. Incluso en una pijamada fui a su cuarto y empecé a masturbarme parado en su puerta, viéndola dormir.

Un día Jesús consiguió una beca en USA para una universidad donde jugaría para el equipo de futbol americano. Él no sabía nada de inglés, pero le dijeron que no se preocupara por eso, que la mayoría hablaba español o eran latinos. El problema era el examen de ingreso, que era en inglés; yo tengo muy buen inglés, así que le ayudé a estudiar y memorizar palabras. Él presentó y aprobó su examen. Recuerdo que estábamos en su casa cuando llegó el correo que le informaba que había sido aceptado; todos nos emocionamos. Él y yo la chocamos y luego Nelda se volteó para darme un abrazo, rápido pero significativo. Ella se dio la vuelta para abrazar a Jesús, pero al hacerlo, sus nalgotas golpearon contra mí y movieron mi brazo; sentí una excitación que desapareció rápidamente. Aunque al terminar de leer el correo, este decía que estaría en prueba 2 semanas con el equipo y, si no era lo suficientemente bueno, se tendría que regresar. Jesús se sentía preocupado, pero su mamá lo tranquilizó.

Llegó el día cuando Jesús iba a viajar a Texas. Me enteré de algo que no sabía.

-Cuando llegues, busca de volada a tu papá.

Nelda tenía esposo y yo no sabía. Se me hizo sorprendente, la verdad, aunque después de eso pensé: «¿Cómo me acercaré a ella sin Jesús?». Pasó una semana y no fui ni un solo día a su casa. Y a solo 3 días de la segunda semana, nos dijeron que Jesús había tenido una lesión algo grave, que pondría en pausa su periodo de prueba para que se recuperara, Nelda estaba viendo todo para que regresara, pero Jesús se negó. Quiso quedarse con su padre y tener su rehabilitación y recuperación allá. Según el porqué, ahí se encontraban los mejores médicos. Jesús me había dicho todo eso y fui a su casa y Nelda me confirmó todo; me dijo que tenía miedo, que no era algo seguro, pero que no arruinaría su sueño deportista. Sin más, me fui. Ya no sabía cuánto tiempo iba a tardar Jesús en regresar y, además, existía la posibilidad de que no regresara.

Veía fotos de Nelda y eso usaba para masturbarme, aunque ella nunca subía fotos de su culote, solo de su cara. Y un día, estando cachondo, se me ocurrió una idea. Una idea estúpida, pero con la persuasión correcta, sería posible. Fui a su casa; eran las 9 de la mañana, pasé por un costado y escuché algo raro… Escuché gemidos desde su casa, me quedé helado. Se escuchaba su voz gimiendo de manera rítmica, seguramente al mismo ritmo que se la estaban cogiendo. Seguí caminando para llegar a la parte de enfrente de su casa y entonces vi estacionado un coche negro. Sabía que alguien estaba ahí; se la estaban cogiendo. Alguien estaba disfrutando de esas nalgotas…

Regresé a mi casa, apenado y caliente. Tomé mi celular y vi una historia de Jesús, una foto con su padre en un gimnasio. Entonces Nelda estaba siendo infiel en su casa… Eso me puso muy caliente y empecé a masturbarme sin parar hasta correrme. Ahora tenía que hacer ese plan sí o sí. Tenía que cogérmela.

Pasaron unos días, volví a ir a su casa, esta vez estaba sola, no había nadie. Toqué la puerta y me abrió; inmediatamente me invitó a pasar.

-¿Y ese milagro? Ya casi no vienes por acá.

+Es que no está Jesús para jugar, jaja

-Mhm… pues sí, jaja.

+Queria pedirle ayuda con algo, no quiero comentarlo con mi madre porque es algo que me apena

-Dime que es.

+Me están extorsionando. Ya puse una denuncia, pero no hacen nada.

-En serio, ¿y qué es lo que te piden?

+Me piden estupideces, ni siquiera es dinero, me piden fotos mías o de otras personas.

-¿Qué? ¿Cómo así?

+Si, no entiendo quién es o por qué…

-¿Y dices que ya denunciaste?

+Si

-¿Pero no hacen nada?

+Ajam…

-¿Qué te dicen?

+Que lo investigaran, les paso el número y todo, pero no pasa nada.

+Y esta última vez me dijeron algo muy raro.

-¿Qué te dijeron?

+Que si no cumplía con las fotos de esta semana, iba a ir a mi casa.

-Ay, Dios…

+No quiero que le pase algo a mi familia.

-¿Qué fotos te pidieron?

+Es… vergonzoso.

-Dime.

Entonces le mostré el celular, unos mensajes SMS que me mandé yo mismo desde otro celular. Nelda lo tomó y leyó: «Quiero una foto de una vieja chupándote la verga». Ella solo abrió los ojos y dijo: «Ay, Dios»…

-Estan locos. ¿Cómo se les ocurre?

+Ya sé…

-¿Y qué piensan que vas a hacer o que?

+Ya les dije por llamada que no tengo novia ni nada.

-¿Y qué harás?

+Quería ver si… Me podría ayudar?

-No. no, no, no. ¿Cómo crees? ¿Cómo te voy a ayudar?

+Pense que al ser una foto no habría tanto problema, ¿sabe?

-Pero… te das cuenta de cómo sería la foto? NO.

+Es solo una foto, yo confío mucho en usted y por eso estoy aquí.

-Es absurdo lo que me pides.

+Es absurdo lo que me piden. Yo no lo estoy pidiendo.

-Yo te ayudaria en cualquier cosa menos en esto.

+¿Y qué se supone que haga?

-Bloquéalo.

+Ya lo hice, pero siguen hablando. Y ya cambié de número.

-Es que… No.

+Y de hecho… negocié con ellos…

-¿Qué hiciste?

+Les dije que les daría esa foto a cambio de que no me molestaran más.

-¿Y qué dijeron?

+Me dijeron que sí. Que borrarían todo sobre mí y me mostraron una foto con mis datos.

-Ay, Dios…

+No sé si cumplen, pero tiene que haber un límite incluso para ellos; quizás la foto es ese límite.

Nelda quedó pensando… Analizando la situación.

-¿Es solo una foto?

+Si.

Se puso de rodillas frente a mí; al bajar, vi cómo rebotó su culote contra sus talones. Volteo a verme, con unos ojos de ternura… Yo agarré mi pantalón por los costados y lo bajé, quedando en bóxer; mi bulto se notaba obscenamente, yo estaba duro. Mi respiración era agitada. Bajé mi bóxer gris y saqué mi verga. Erecta, pulsante. Nelda se acercó más a mí y acercó su cara a mi verga; sentí su respiración y un escalofrío recorrió mi cuerpo por completo. Saqué mi celular, puse la cámara y con Nelda a milímetros de mi verga le tomé una foto. Comencé a grabar.

+Cree que pueda…

-¿Que pueda que?

+Abrir la boca, que parezca que me la está chupando…

-Ah… si.

Se acercó más, abrió su boca y metió un poco mi verga, la cerró y formó un círculo perfecto alrededor de mi pene, volteó hacia arriba y luego bajó la mirada. Grabe eso.

+Puede moverse un poco?

-¿Me estás pidiendo que te la chupe?

+Pues es lo que me pidieron.

-Te pidieron una foto. No que te la chupara.

Entonces se quitó y se puso de pie. Le di las gracias y me vestí. Pase unos minutos ahí; no sabía si era incómodo, pero no quería que pensara que solo la usé para eso. Finalmente, me fui y, al llegar a mi casa, me puse como loco viendo los videos que había tomado, me masturbé 3 veces seguidas. Era una locura. Pero inmediatamente pensé en que tenía que hacer algo más. No estaba en mis planes, pero la calentura era demasiada.

Al día siguiente fui a su casa de nuevo, le dije que todo había acabado o, bueno, casi todo. Le dije que me habían pedido una foto cogiendo y sería todo…

-¿Qué?

+Si, es lo que me dijeron.

-Eso no.

-¿Viniste aquí a pedirme ayuda?

+Si.

-Estás mal.

+Es solo una foto.

-Ya te estás pasando.

+Es solo esta vez. Por favor, no tengo nadie que me ayude.

-Es que… está bien, solo porque veo tu miedo.

+Gracias.

-Pero, no la metas. Solo finge que está adentro y toma la foto.

+Okay Nelda…

Le puso seguro a la puerta de entrada, me encaminó a su cuarto, ahí cerró la puerta y se subió a su cama, suspiró y se puso en cuatro, mostrando ese culote enorme. Se bajó los pantalones y me acerqué…

-Me da pena, jaja

-Es incómodo también.

+¿Por qué? O sea, entiendo por qué, pero su cuerpo se ve muy bien…

-Es que, mi cola es muy grande, jaja, es muy grotesco.

Nelda tomó sus calzones rojos que hacían contraste con su piel clara y los bajó. Dejando libres sus nalgotas finalmente. Vi todo; su ano y su vagina eran del mismo color de su piel, quizás un poco más oscuros, pero mínimamente. Me puse detras de ella con la verga de fuera, me pegue a ella mientras mi verga quedaba pegada a su vagina pero sin entrar y tome la foto. Luego le rogué que me dejara introducirla un poco, para que me dejaran de molestar. Ella dudó, pero al final aceptó. Empecé a ponerme un condón.

-¿Sabes algo?

+Mande

-Una vez, una persona me mandó un mensaje diciendo que tenía ganas de, bueno… tener sexo.

+Ajam…

-Y me dijo que eras tu jajaj

Quedé helado.

-Obviamente no eras tú, pero me quedé con la idea. Y te tenía odio, pero al mismo tiempo interés.

+¿En serio?

-Si. Creo que por eso estoy accediendo a esto. Nunca haría más para que no te confundas.

+Bueno… Qué bueno que sí me está ayudando.

-Espera… ¿Te estás poniendo condón?

+Si…

-¿Por qué? No quiero que me cojas.

+Pensé que se vería más real, para que no dudaran de nada.

-Okay…

Solo acomodé mi verga y la introduje un poco, pero… perdí el control. La tomé de las caderas y empecé a cogerla.

-¡No, no , no! ¿¡Qué haces?! (mientras gemía)

-¡Para, ya, basta!

Mientras sus nalgotas retumbaban, los choques de mi pelvis con sus nalgotas sonaban como aplausos que inundaban su habitación.

-Detente, para, para… (Gimiendo excitada)

+Tranquila, me puse condón.

-ay… ah…

-Puta… ay, wey…

Alternaba entre agarrarla de sus nalgotas y de sus caderas. Su cama rechinaba y ella estaba gimiendo, siendo agitada por mí, su cuerpo moviéndose de atrás hacia adelante. Me la cogí durante unos minutos cuando finalmente me vine, dándole una estocada hasta el fondo, donde tuvo un orgasmo, donde su cuerpo y sus nalgotas temblaron.

-¿Qué hiciste?

+Tenía tus nalgotas para mí…

-Pero… me cogiste.

+Y te gustó.

-¿Por qué dices eso?

+Gemiste mucho.

-Me estabas metiendo la verga.

+Entonces mi verga te hizo gemir?

-Si…

+Tus nalgotas me tenían loco…

-Ya se. Siempre noté tus miradas… Yo sé que estoy muy nalgona, pero tú te pasabas de descarado.

+Nunca había visto unas así. Así de inmensas.

-¿Y por eso me cogiste?

+Si…

-Yo acepté inclinarme enfrente de ti… a poner tu miembro en mi boca…

+…

-Yo acepté desnudarme enfrente de ti, mostrándote mi colota y mi ano junto con mi cosita…

+Son hermosos…

-No sé por qué acepté que me la metieras un poco, pero me merecía esto..

+¿Qué?

-Que me cogieras.

-Tengo que decirte que eso que hiciste… de empezar a cojerme de una, me sorprendió…

+¿Por qué?

-Nunca me habían hecho eso, me excité inmediatamente.

+Tus nalgotas me provocaron mucho, no podía evitarlo. Y si me quitabas, al menos te di un cogidón.

-Si… se sintió como eso, como un cogidón. Por eso te dejé…

+Pero…

-Pero estuvo mal.

+Lo sé.

-No puedes cogerte a tu vecina mayor que tu…

+Perdon.

-No puedes cogerte a la mamá de tu mejor amigo.

+¿Me cogí a la mamá nalgona de mi mejor amigo? ¿A la vecina culona?

Ella sonrió…

-Si… No puedes.

+¿Aunque esté así de nalgona?

Tomé sus nalgotas y empecé a manosearlas. Ella rio.

-Basta. No puedes hacer eso.

+Si puedo…

-No. Ya basta, jaja

+Es más, hasta puedo cogérmela de nuevo.

-No jaja..

+Bueno, ya estamos desnudos… quiero pedirle algo.

-Dime…

+Siempre he tenido la fantasía de… enterrar mi cara en sus nalgotas.

-¿Qué? ¿En serio? jajaja

+Si jaja, quizás lamerle un poco, tanto su vagina como el ano.

-jajaj

+Entonces?

-Esta bien, nada más porque me bañé y esta será la única vez.

Me pasé detrás de ella, ella se puso en cuatro, abrí sus nalgotas y me acerqué a ella, olia normal, a sudor humano. Empecé a pasar mi lengua por su ano y luego por su vagina, ella gemía de manera tranquila y cálida. Después ella misma se abría las nalgotas y mi lengua entraba a su ano y su vagina. Ya no aguanté más y me paré con cuidado… y se la volví a meter.

-Ah… si… ¡AY, ¿QUÉ HACES?!

-Ay, ay, ay…

-Espera… ¡VETE A LA VERGA, ¿NO TRAES CONDÓN?! ¡QUÍTATE! ¡NO MAMES!

Seguí cogiéndomela.

-¿¡Tienes condón!? ¡Dime si tienes condón!

+No.

Ella solo hundió su cabeza contra la cama, eso hizo que su culo quedara más parado y aproveché para cogerla aún más fuerte y al fondo, sus ojos parecían tener miedo. Yo seguí disfrutando de sus nalgotas.

-Nada más, no te vengas adentro.

+Me vendre afuera.

-No mames… ¿qué hiciste? ¿Por qué me la metiste asi?

Seguía dándole embestidas fuertes y ella gemía mientras me regañaba a veces.

-¿Ya te vas a venir? Sácala. NO quiero que te vengas adentro.

+No, aún no.

-Sácala.

+Aún no.

-¡SÁCALA, TE ESTÁ PALPITANDO, TE VAS A VENIR!

+No, ni siquiera siento que esté a punto.

-No mames, estoy sintiendo caliente. ¿TE VINISTE?

+No jajaj

-La siento bien hinchada; por favor, no te vengas adentro.

+Esta bien.

Seguimos cogiendo, disfrutamos de ese sexo. Su celular sonaba a veces, el mío también; ya habían pasado unas horas… Ella estaba disfrutando, totalmente entregada a mi.

+Que nalgotas.

-Si?

+Si. que culote…

-Si estoy bien culona…

+¿Estás operada?

-¿Te importa?

+Para nada. Solo es curiosidad.

-Si. Me puse este culote para llamar más la atención.

+Si llamas mucho la atención.

-Queria darle celos a mi esposo cuando se fue.

+Creeme. Le darán muchos celos…

Empecé a cogérmela más rápido. Ella se empinó más y abría sus nalgotas.

-Ah… ah… si, si, si.

Y entonces…

-Que rico… (placer puro) NO MAMES… (Miedo)

Se quitó rápidamente y notó que me había venido adentro.

-¡Te dije que no!

+Perdon. Pero también fue tu culpa, tienes un culote.

-Pero te estabas controlando bien! No fue mi culpa.

+Perdon. Podemos comprar pastillas.

-¡No es eso! Es que…

+¿Qué?

-Yo tengo un fetiche muy fuerte con el semen y más si terminan adentro…

+¿Cómo? ¿En serio?

-Me pongo… rara. Siempre evito eso.

+Pero… bueno. Perdón.

-Metemela.

+¿Qué?

-Quiero que me la metas otra vez, ya tengo tus mecos en mi.

+¿En serio?

-Si, si, quiero que me re-metas los mecos que me dejaste adentro.

Me acerqué a ella y volví a penetrarla, ahora estábamos frente a frente, cogiendo de misionero. Me empecé a mover lento y sus gemidos eran más fuertes, más agudos… Pensé que al menos una persona nos pudo haber escuchado, quizás un vecino o una persona cualquiera, Nelda no paraba de gemir. Su cara era de placer puro, a veces pasaba mis manos por detrás para agarrar sus nalgotas que tanto me encantan. Esta vez fue menos tiempo, menos morboso, más personal. Terminamos y me puse de pie.

+Wow.

-Wow… jaja

Me dijo que todo estaba bien, que tenía que irse. Me cambié al mismo tiempo que ella lo hacía. Vi su culote cuantas veces pude para nunca olvidarlo. Me abrió la puerta de su cuarto y luego la de la entrada, me dijo que se iba a bañar y que nos veíamos luego. Me recomendó bañarme también, pero en mi casa. Me reí y le dije que estaba bien.

Cuando llegué a mi casa, me acosté inmediatamente; me sentí muy cansado. Pensé: «Wow, me dreno toda la energía» y solo pude pensar cómo sería si ella me montara; definitivamente me dejaría seco. Cerré mis ojos un poco, pero mi celular sonó y lo revisé. Era Jesús. Preguntando si podía ir a su casa a ver cómo estaba su mamá, ya que no le contestaba desde hace horas. Sonreí pícaramente. Escribí en el teclado: «Tu mamá se está bañando, la dejé llena de semen». Pero lo borré. Le mentí diciéndole que justo había pasado y la había visto salir, así que estaba bien, seguramente no tenía pila en su celular. Él me agradeció y ahora sí me dormí cómodamente.

Tengo que decir que soñé con ella, soñé que me la chupaba en el parque, soñé que cogíamos en un carro y su culote no cabía. Jesús consiguió entrar en la universidad, pero antes de entrar regresó a casa a despedirse. Ahora él vive en Austin, Texas.

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

ENGAÑO MUTUO parte 2

infinity2005

07/01/2021

ENGAÑO MUTUO parte 2

Calulo se cogio a mi mujer

anonimo

24/01/2013

Calulo se cogio a mi mujer

Mi tía rica

anonimo

20/11/2016

Mi tía rica
Scroll al inicio