Por
Anónimo
El placer prohibido en casa de papá
Últimamente cada vez que visito a mi padre me llegan unas ganas enorme de masturbarme sabiendo que el duerme en la habitación de al lado y podría escucharme.
No sé porque pasa, pero me pongo muy caliente, me quedó desnuda en mi cama gimiendo suave mientras me meto los dedos y me froto, he llegado hasta traer juguetes, vibradores y demás.
A lo mejor es la adrenalina, pero me encanta y no pienso dejar de hacerlo.


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