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Anónimo

mayo 14, 2026

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El trailero que me recogió

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La primera vez que complací a un hombre y sentí placer haciéndolo…

Vivo en una ciudad fronteriza (frontera con Estados Unidos) es normal que haya más trabajos de traileros, aduanas y todo eso de importaciones…

Yo tenía 22 años, era mi primer trabajo en una bodega justo a unos metros de la garita.

Para no hacer el cuento largo luego de mi primer día, salí más tarde, mi hora de salida era a las 5 pero por ser primer día y porque hubo mucho trabajo salí a las 7 pm, en esas calles no transitan autobuses de transporte público, mi celular sin batería, y yo sin auto, de pronto me di cuenta que no tenía cómo regresar a casa (y vivo bastante lejos de la garita), intenté pedir teléfono prestado o que me pidan un taxi, pero nada.

De pronto un señor al que le había pedido su teléfono me ofreció raite, me preguntó hacia donde iba y me dijo que él iba a pasar más o menos cercas de mi colonia, sin más que hacer acepto. Así ya solo caminaría un par de cuadras.
Subimos a su auto, olía a cigarro y a hombre.

Él era el típico trailero que se imaginan, hombre alto, brusco, manos grandes, ya andaba en sus 40-50s, noté algo que nunca había hecho, noté que era atractivo, hablaba muy seguro, muy dominante, y luego, mientras él manejaba, mire su bulto, se veía enorme… para cortar tráfico en lugar de irse por en medio de la ciudad, rodeo un poco, pasando por una calle muy muy larga y rodeada de campos, sin casas ni nada, ahí sacó plática a que me dedico, etc…

Yo inconscientemente miraba su bulto una y otra vez, en eso le agradezco por el favor y todo y le digo que no tengo más que 20 pesos para agradecer el gran favor que me hizo, y así en seco me dijo: “hay otra manera de agradecer…” y se desabrochó el pantalón, yo me quedé en shock no sabía qué hacer, lo miré y me sentí muy caliente, él me estaba viendo con una cara seria y agarrándose el bulto, me dijo “vas a querer?” Y le dije que si, apenas podía hablar, se orilló en la calle, adentrándose a un campo y ahí se estacionó, reclinó su asiento y como si nada sacó su verga, era enorme, flácida y aún así gruesa, la cabeza sobre salía y se veía deliciosa, se me hizo agua la boca y tímidamente la tomé, comencé a besarla y lamerla (repetir lo que veía en el porno) pues me calenté más y estaba chupando y besando como puta, él me acariciaba el cabello y me daba órdenes, yo gemía más y más, se la mame como siempre soñé que me la chuparan… hasta que se corrió en mi boca, tenía toda su leche en mi boca y me agarró del cuello y me besó muy apasionado, chupando mi lengua y su semen, quedé encantado…

Al final me dejó hasta mi casa… donde se la chupe una vez más (vivo solo) esta vez de rodillas y chupándosela mientras me masturbaba, al final me hizo venirme en su pene y luego chupársela hasta que se corrió en mi cara… se fue y nunca lo volví a ver…

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