mayo 7, 2026

16 Vistas

mayo 7, 2026

16 Vistas

El trío con su amigo

0
(0)

Si leíste mi relato anterior anterior, sabes como era la dinámica con mi ex novio. Yo, muy enamorada de él y él cogiéndome delicioso y haciendo conmigo lo que quería.

Cuando nos encerrábamos en salones para coger o solo chupársela, procurábamos que fuera un salón muy escondido de la escuela. Pero aún así, un día estuvieron a punto de cacharnos los de seguridad, afortunadamente escuchamos y como se la estaba mamando, solo me paré y él se guardo la verga, se subió el cierre e hicimos como si nada.

Con ese pretexto, él me dijo que lo mejor era pedirle a uno de sus amigos que nos ayudara a vigilar por si alguien venía, esto mientras dejaba la puerta entreabierta y checaba periódicamente. Obviamente el trato incluía que su amigo o amigos, nos vieran coger (a veces era más de uno) y aunque al inició pensé que sería raro, después de probar la primera vez, se me hizo algo muy excitante y rico tener público. Después ya era habitual que sus amigos se encerraran con nosotros a vernos coger. Queriéndose lucir, me desnudaba lo más que podía, pero no por completo por si alguien venía. Por ejemplo, como yo casi siempre usaba faldas, mientras me tenía encima de él montándole la verga, me subía la falda de la parte de atrás para que me vieran las nalgas rebotar y me subía la blusa y el bra para que también me vieran las tetas, cosa que no siempre hacía cuando estábamos solos. Al inicio, a sus amigos nada más se les paraba y veía como se la acariciaban por encima del pantalón, pero entre más de sus amigos se fueron uniendo más desinhibidos y menos les importaba sacarse la verga y empezarse a masturbar, aunque no todos lo hacían. Siempre alguien se quedaba en la puerta vigilando y viéndonos a la vez, pero se turnaban, para podérsela sacar y jalársela y cuando alguien venía todos se la metían al pantalón y yo me paraba, me acomodaba la falta y el bra y me bajaba la blusa o el top que traía y hacíamos como si estuviéramos platicando. Lo más de amigos que llego a invitar a la vez fueron cuatro, aunque en total nos vieron coger como siete.

Entre ellos estaba su mejor amigo. Un tipo mucho más atractivo que mi ex y más alto y que antes de que anduviera con mi novio, él también andaba tras de mi.

Mi novio y él se llevaban muy bien porque eran igual de calientes y tenían muchas cosas en común, además se conocían de tiempo atrás. Él amigo de mi novio tenía una novia que aunque era medianamente bonita, no estaba nada desarrollada. Era muy delgada y no tenía tetas ni nalgas y aunque las caderas si le estaban creciendo, no tenía otra cosa. Además de todo su familia y ella eran muy religiosos, por lo que no cogía con él y solo se dejaba tocar por encima de la ropa.

Él la presionaba mucho para que empezaran a coger porque veía como nosotros cogíamos mucho y yo nunca le decía que no a mi novio, siempre tenía las piernas abiertas para él. Al final terminaron y yo lo vi como si nada, al parecer no estaba muy enamorado por lo mismo. Sin embargo, mi novio me dijo que su amigo estaba muy triste, que nunca lo había visto así. Insistía mucho con ese tema y yo no entendía porqué. Hasta que un día mi novio habló conmigo «Oye chaparrita, Miguel sigue muy mal. Yo no sé que hacer para animarlo. Bueno, sí se me ocurre algo aunque no sé si vas a querer» yo no entendía que iba a decirme o porque creía que yo le negaría algo si sabía que yo lo complacía en todo, o más bien que tenía que ver yo. Pensé que quizá quería que le comprara algo porque siempre le compraba cosas a mi novio con el dinero que me daban mis papás, tenis, videojuegos, ropa, lo que él me pidiera. Le dije que sí, que me dijera que necesitaba y por él, yo ayudaba a su amigo. «No preciosa, no es nada de eso. Ya ves que su ex nunca quiso coger con él por lo de su religión y él ha estado aguantándose todo este tiempo. Además te acuerdas que la otra vez hablamos que si algún día se me antojaba hacer un trío te dijera y tú me ibas a decir que sí?» Habíamos hablando antes de hacer un trío, pero yo siempre pensé que nos referíamos a hacerlo con otra chica, por pensar que a eso a él le generaría mucho placer y como me encantaba satisfacerlo yo estaba dispuesta a hacerlo por él. Yo me quedé pensando y me pregunté si no era una prueba para mí, para ver si se me antojaba su amigo o qué tan leal le era. La verdad su amigo si me era atractivo, pero yo estaba muy enamorada como para fijarme en otro.

«Ay mi amor, estás seguro? Yo lo hago si es lo que tú quieres y si eso te va a excitar y hacer feliz a ti, aunque a mi tu amigo no me guste» «Sí nena, yo si quiero, me excita él imaginar que dos vergas te entren al mismo tiempo, además es mi amigo y es un favor».

Aunque la idea me excitaba porque yo ya había visto porno de dos hombres cogiéndose a una mujer, seguía teniendo miedo de que fuera una prueba porque yo no quería perder a mi hombre.

Después de que mi novio hablara con su amigo y le dijera que yo había aceptado, acordaron cogerme en casa de mi novio porque su mamá, quien era la única con la que vivía, trabajaba hasta tarde.

A mi me daba mucha vergüenza ver al amigo de mi novio, porque aunque ya me había visto coger y yo ya le había visto la verga, nunca imaginé que me la iba a terminar metiendo, con lo enamorada que estaba yo creía que la única verga que iba a recibir para siempre era la de mi novio.

El día que lo hicimos, nos fuimos los tres a casa de mi novio, era como una hora y veinte minutos de camino, pero antes de salir de clases él me pidió que me preparara limpiándome y poniéndome el plug. Para ese entonces, él ya me daba por el culo, pero solo lo hacíamos los fines de semana por que llevaba cierta preparación. Cuando me ordenó limpiarme y ponerme el plug entendí que estaban planeando una doble penetración o que tal vez mi novio quería lucirse enseñándole como me cogía por el culo mientras yo se la chupaba a su amigo. Yo pensaba que mientras se la mamara a uno, otro me estaría metiendo la verga en la vagina, pero ahí me di cuenta que sus planes eran otros. Con lo sumisa que soy, solo lo miré con cara de asombro y le dije «sí amor, ahorita vengo» me compré una botella de agua y fui a limpiarme. Como solía cuidar mi alimentación y hacer ejercicio para verme siempre buena para él, limpiarme nunca me costaba trabajo y era hasta cierto punto innecesario.

Mientras íbamos en camino a la casa de mi novio, el iba besándome muy rico, pegándome la verga, manoseándome y también le iba a diciendo a su amigo cosas «ya se te va a hacer con mi vieja cabrón» su amigo se reía y le decía que ya me traía ganas. Yo me reía nerviosa pero por dentro también me estaba calentando. Además con el plug adentro, me sentía muy excitada.

Llegamos a su casa e inmediatamente mi novio me metió al cuarto y me empezó a meter la verga en la boca poniéndome en cuatro sobre la cama y él de pie «wey, vetela jalando para que ahorita que mi zorrita me la pare, empecemos» «si wey, se ve que tiene hambre de verga, luego luego obedeció» se empezaron a reír de mi y a humillarme con comentarios sobre lo mucho que me encantaba la verga y eso en vez de molestarme me mojo aún más y me hizo sentir más puta de lo que me sentía antes.

«A ver chiquita, mámasela a mi amigo» yo gatee hasta donde él estaba y sintiéndome avergonzada y excitada me metí su pito a la boca lentamente, mirándolo desde abajo con ojitos de inocencia «si la sabe mamar tu perra, eh» se empezaron a reír «pues claro, yo le enseñé como y la culera parecía que ya venía con esa configuración porque aprendió luego luego» se seguían riendo mientras yo sentía el pené de su amigo crecer en mi boca, mi novio me fue quitando la falda y la tanga y luego me ordenó que me quitara la blusa y el brassier. Una vez desnuda, seguí mamándosela al amigo mientras que mi novio se subió a la cama, se puso detrás de mi y me la comenzó a meter en la vagina. Mis gemidos empezaron a subir y la experiencia de tener una verga en la boca y otra en la vagina fue de las cosas más ricas que había sentido hasta ese momento. Mi novio y su amigo chocaron puños «a huevo wey, si esta bien rica tu vieja» «y aguanta la verga bien rico cabrón, ahorita vas a ver» volvieron a reírse y entre cada risa yo me sentía más humillada y sometida, lo que me hacía mojarme más y más.

Mi novio se salió de mi y le hizo señas a su amigo para que cambiaran lugares «aguanta wey, pero no traje condón, pensé que tú traías» «nombre wey, esta perra ni sabe lo que es un condón, nunca hemos usado, tú dale» el ver y escuchar a mi novio dando permisos como si yo fuera la prostituta y el mi padrote me tenía demasiado excitada, ahora no era solo mi novio, él administraba cada parte de mi cuerpo y daba licencia para que otros lo usaran también. Sentirme así de usada me hizo subir cinco niveles más de putería en mi y que esta fuera hasta ese momento de las experiencias más ricas que yo había vivido.

Su amigo empezó a darme mucho más rápido que mi novio y mi novio me empezó a meter la verga a la boca mucho más profundo que otras veces, al menos así lo sentí, pero lo que era evidente era la excitación que los tres estábamos sintiendo. A todo esto yo seguía teniendo el plug, por lo que los empujones de verga en mi vagina también se sentían en mi ano al rozar.

Estuvimos haciendo otras posiciones y volvieron a intercambiar entre ellos algunas veces más. Hasta que mi novio se acostó en la cama mientras yo iba por agua y me quitaba el plug, ellos se la jalaban y escuche como le dijo a su amigo «te voy a dejar a ti primero para que sientas lo rico de un culo». El amigo de mi novio no era nuevo en esto, ya había tenido experiencias con otras chicas antes, pero nunca se lo había hecho a ninguna por el ano.

Regresé ya sin plug. «Súbete a mi verga mami» me indicó mi novio, inmediatamente trepé la cama para sentarme en su verga, comencé a darle leves sentones y luego él apoyó mis rodillas en la cama y me inclinó hacia él, me empezó a besar muy rico mientras alzaba y separaba mis nalgas con sus manos dejando ver como mi culo estaba abierto, mientras, subía y bajaba la cadera para seguirme dando. Se separó de mi boca y se dirigió a su amigo quien se la estaba jalando mientras veía el espectáculo «vas papi, date». El amigo se subió a la cama, se puso de rodillas detrás mío y comenzó a pasar la punta de su verga en mi ano abierto, mientras mi novio me siguió empujando la verga en la vagina aunque con menor intensidad, su amigo empezó a agarrar mis caderas para apoyarse y meterme la verga, fui sintiendo como entraba por mi agujero que no estaba tan dilatado como cuando mi novio me daba, por que el pito de mi novio estaba ocupando espacio dentro de mi. Al tenerla toda adentro sentí tan rico de tener dos vergas para mi que lo único que faltaba para hacerme sentir más puta y que el momento fuera aún más perfecto era tener otra verga en la boca y así sentirme totalmente llena.

Mi novio dejó de moverse para dejar que su amigo se acomodara y empezara a cogerme, mientras me miraba con cara de placer, como mostrando orgullo por la puta que le pertenecía y que él administraba. Su amigo me empezó a dar más fuerte y a jalarme del cabello, yo gemía y sonreía de placer de tener dos vergas dentro de mi, mi novio al verme tan feliz se reía y me daba cachetadas para que no olvidara gracias a quien estaba viviendo esa experiencia tan deliciosa. Mientras el otro me cogía por el culo, mi novio me abría las nalgas con sus manos y aunque el trataba de moverse también, le costaba trabajo hacerlo con el peso de los dos encima. Aprovechaba los movimientos que propiciaba su amigo para sentir el movimiento también en mi vagina. «Cabrón, ya no aguanto, me puedo venir en tu vieja?» «Si wey, a esta vieja le encanta traer el culo lleno de mecos, verdad mami?» Dije que sí gimiendo y en medio de un grito de placer, sentí toda la leche en mi culo, luego me sacó el pito y me dejó más leche por fuera, yo solo gemí y comencé a saltarle en la verga a mi novio, ese día le di sentones como no lo había hecho nunca antes, mientras el me cacheteaba y me decía «te gusto verdad pinche puta? Eres una zorra, ahora ya vas a andar de arrastrada buscando siempre dos vergas que te den, ya una no te va a llenar» yo seguí moviéndome mientras el enderezaba la espalda para ahorcarme, sentí sus celos y su rabia por haberme dejado coger por otro convirtiéndose en placer, hasta que exclamó un último «pinche puta» mientras se venía en mi vagina, yo gemí mucho y le decía «perdón papi, no lo vuelvo a hacer» ambos nos vinimos al mismo tiempo y nos quedamos ahí un momento, luego yo me quité de él y me fui al baño. Él se quedó hablando con su amigo quien ya no estaba en la casa cuando salí del baño.

Después de eso mi novio estaba serio conmigo y aunque yo le rogaba y le pedía perdón, él no me veía a los ojos. Estaba realmente muy enojado. Yo estaba muy triste y no sabía que hacer porque aunque fue el momento más rico que había tenido, no quería perderlo y me sentía una idiota por haber aceptado, pero es que cuando se le bajó la calentura, él se sintió muy celoso y molesto de todo lo que había pasado.

Después él me dijo que tenía todo el derecho de ponerme el cuerno cuando él quisiera y con quien quisiera por lo que yo había hecho. Yo le dije que sí, pero le rogué que no me dejara. Antes de eso ya me había puesto el cuerno con su ex, pero tenía ganas de cogerse a una amiga mía y como a ella también le gustaba mi novio, cogieron varias veces y ninguno de los dos se preocupó por ocultarlo. Al inicio si me dolía y lloraba mucho pero luego me empezó a excitar la idea de ser una más de sus putas por lo mucho que lo amaba.

A pesar del enojo, no fue la última vez que él me compartió o me ordenó dejarme coger por otro hombre…

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Lo que pasará

anonimo

14/02/2016

Lo que pasará

Don Miguel, mi sirviente personal

anonimo

24/08/2020

Don Miguel, mi sirviente personal

Cornudo sin remedio

anonimo

09/04/2016

Cornudo sin remedio
Scroll al inicio