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Mi etapa de prepogria
Cuando iba en la prepa me volví un poco adicta a darme besos con extraños, entre menos supiera del tipo, más lo disfrutaba. Se sentía más «atrevido» , de hecho cuando me pedían el número o me preguntaban mi nombre, huía. Hasta hice competencias con mi amigas de quién se besuqueaba a más gente en la misma peda o semana.
Entré a una relación en la uni y dejé de hacerlo. Porque me enamoré y el chico no era fan de compartirme (solo me besé con otros dos tipos mientras andaba con el, pero nunca lo supo). Al final me engañó con otra vieja, terminamos, y empezó a andar con la que me engañó.
Como andaba muy deprimida, volví a salir con mi amiga a las fiestas y fue la catarsis.
Llevaba un año fuera de la puteria y empecé a «desquitar» y fajarme con cualquier tipo que me hablara bonito, muchas veces la única plática eran solo unos segundos de «coqueteo» o que me regalara una bebida. Y como ya no era virgen como en la prepa, se me hizo fácil instalar Tinder y follar con un wey distinto cada cierto tiempo. Sentía yo que era una especie de «venganza» que mientras mi ex andaba cogiendo con su noviecita, yo iba a rebotarle encima a distintos tipos. Feos, guapos, treintones, de todo. Ya después me buscó cuando su relación valió madres, y me lo volví a coger, pero se traumó de saber que en esos meses aproveché para darle gusto al cuerpo.
Hasta que ya, tuve que inscribirme al servicio social y ya no pude seguir puteando porque estaba muy ocupada.
Extraño un poco esa época pero ya me he vuelto más quisquillosa sobre con quién comparto babas u otros fluidos.


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