Una tarde de hotel con el maduro
Esto sucedió con un maduro de 53 años cuando yo tenía ventitantos y que conocí en mi ciudad pero él era foráneo, digamos que del centro del país. Sin embargo seguimos en contacto y digamos que en una relación a distancia.
Por ahí del 2012, vino a la ciudad por un tema de negocios, y me citó para comer juntos en un restaurante, uno de pizzas que me encantaba. Como siempre fue muy caballeroso y atento durante la comida, tuvimos una buena charla pero al mismo tiempo me hizo darme cuenta que había poco futuro para nuestra relación. La verdad era muy atractivo, alto de cuerpo fornido, blanco y de ojos claros.
Terminamos de comer y fuimos a la habitación de su hotel. Durante todo el camino íbamos tomados de la mano, o abrazados, como cualquier pareja normal. Y así llegamos hasta su habitación. Apenas entramos me senté en el borde de la cama, él se acercó de frente a mi y empezamos a besarnos, solo alcance a decirle que no quería coger porque como les comenté no veía un futuro en nuestra relación. Sabía que iba y venía y pues así no quería una relación así de inestable y a distancia.
Sin embargo, como les platicaba, era un tipo bastante atractivo, del tipo de hombres que me gusta, y que me encanta tener encima, jajaja.
Total seguimos besándonos, me besaba el cuello, me acariciaba y pues empecé a calentarme muy rico, tanto que por inercia empecé a quitarme la ropa, primero mi blusa, era una blusita negra sin mangas, y mi falda que también era negra a media pierna con una ligera abertura que dejaba ver lo suficiente dejando mucho a la imaginación. Abajo traía mi bra de encaje negro talla 32 A, y mi tanguita tambien de encaje negro. La verdad es que no quería coger, mi cabeza decía no, pero mi cuerpo decía sí, yo ya estaba muy caliente y mojada y bien puesta ya con mis piernas abiertas y en ropa interior.
El era muy tierno y muy atento, mientras me seguía besando y acariciando mi cuerpo, sentía como pasaba sus manos grandes y fuertes por mi espalda, me apretaba las nalgas, luego me sujetaba del cuello y bajaba por mi pecho hasta llegar a mi monte de venus, me decía que “¿por que era tan guapa?” Que le encantaba, que era muy sexy y que lo prendía mucho, que le encantaba verme en lencería de encaje.
De pronto, entre caricia y caricia al tener sus manos en la espalda desabrochó mi bra y me lo quito, dejando mis tetitas expuestas y mi pezoncitos rositas y chiquitos muy paraditos.
Siguió bajando sus manos y llego a mi vagina, pudo sentir mi tanguita muy húmeda, y me hizo algo que me fascina, me estiro mi tanguita hacia arriba metiendo mi tanga entre mis labios y presionando mi clítoris, uff de solo acordarme me mojo.
Acto seguido se empezó a desvestir, y lo único que quise ver era su verga, de buen tamaño, no tan grande pero lo suficiente para penetrarme rico, con sus venas bien marcadas y su cabecita ya lubricada y brillosa. Así que se colocó entre mis piernas, me hizo mi tanguita de lado y me clavó su verga dura en mi vagina.
Empecé a gemir del placer, porque mientras me la clavaba me estiraba mi tanga hacia arriba y sentía su verga dura dentro de mí mientras me presionaba mi clítoris. me excitó demasiado y empecé a perder el control sobre mi, por que no obstante que gemía de placer seguí diciéndole que no, que se detuviera, aunque mi cuerpo se movía para clavarme su verga mas y mas adentro.
Me volteo mientras me quitaba la tanga y que me pone boca abajo, y se sube sobre mi, clavando de nuevo su verga en mi vagina, y pues yo ya excitada solo flexioné mis piernas para levantar mi culo y que le clavara mejor, y que me empieza a tratar de meter un dedo en mi culito, y aunque le decía que no, por dentro decía “Oh my god que pinche delicioso, glorioso, mágico placer” aunque también me daba pena que fuera a salirme algo por ahí, pero la cachondes era tanta que a los pocos segundo me dejo de importar.
Al ratito ya sentía dos dedos abriendo mi culito, y para cuando acordé, me saco su verga de mi vagina y pues ¿Cuál hoyo, cuál hoyo? y que me la mete en el culo, y literalmente sentía que me abría, que me estaba reventando mi agujerito pero la verdad la sensación fue uff… nueva experiencia desbloqueada, y yo seguía diciéndole que no que no, pero que no parara, él se prendió también, me empezó a jalar del cabello, y sentía su mano sobre mi cuello mientras acelera el mete y saca… y yo me sentía dominada, poseída por un macho fuerte, y así siguió acelerando el mete y saca por unos 10 min hasta que lo sentí que se estremecía su verga dentro de mi culito señal de que estaba a punto de venirse, y así fue, me descargo algo de leche en mi hoyito y el resto cayó sobre mis nalgas y mi espalda cuando la saco.
El se paró inmediatamente al baño me trajo papel y me limpio, se acostó a lado de mi mientras yo aproveche para besarle la verga que me había dado tanto placer, me pare, fui al baño a darme un regaderazo y cuando despertó me llevó a mi casa.
Después de ahí, no nos volvimos a ver aunque sí platicamos después por mensajes, pero entendió que no estábamos en donde mismo y terminamos por la sano.


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