Mi Cumpleaños 18 con Tres Vergas
Al día de hoy, a mis 32 años, puedo decir que una de las mejores experiencias sexuales la tuve a los 18 años, justo en el día de mi cumpleaños (28 de marzo por si me quieren regalar algo)
Desde los 51 (al revés) hasta los 21 tuve una realización extraña con mi padrastro. Teníamos relaciones pero obviamente no éramos nada, pero me celaba, hacía que mi mamá no me dejara salir, etc. pero era obvio que aunque él hiciera todos esos intentos para que yo no me acostara con nadie más, nada funcionaba porque yo hacía lo que yo quería.
El día que cumplí 18 años yo tenía permiso de mi mamá de salir de fiesta ese fin de semana (porque mi cumpleaños cayó en miércoles) así que se llegó el viernes y me fui a casa de una amiga para arreglarnos ahí y pre-copear.
Llegué y mi amiga ya tenía servidas dos bebidas, la primera vez que legalmente podía beber. Comencé a tomar del trago y empezamos a arreglarnos, mi amiga puso música en una radio que tenia, y empezamos a platicar y reírnos. Esa tarde nos reuniríamos con varios amigos para ir a dar vueltas en los antros de Tijuana.
—¿Qué te dijo Isaac? ¿Va a ir siempre? —me preguntó Viviana.
Isaac era el chico que me gustaba, estaba en el equipo de fútbol americano de la prepa, alto, fornido y rubio, ojos color miel y una sonrisa encantadora, se veía que estaba fuerte por las venas que se le marcaban en sus manos.
—Si, me confirmó anoche, nos vamos a ir en su carro y los demás con Andrés.
Andrés era amigo de Viviana desde hace tiempo y había un poco de química entre ellos pero lo ignoraban porque no querían arruinar la amistad.
Terminamos de arreglarnos y como aún era muy temprano, seguimos bebiendo, en algún momento nos tiramos en la cama, mi cabeza quedó a la altura de su cabeza, con los pies afuera de la cama. Comenzamos a hablar de Isaac y Andrés, de lo guapos que eran, lo divertidos y que nos encantaría darles unos besos.
—¿Crees que Isaac se atreva a besarme hoy? —pregunté mirando hacia el cielo.
—Espero que su amiga, porque si no, le digo a Oscar que te bese, se nota que le gustas —dijo volteando a verme
Oscar era un chico con el que me había besado en algunas fiestas, pero nada más allá, me gustaba pero era raro, no hablaba mucho y solo me observaba, como si planeara todas las maneras en las que quisiera comerme.
Ya habían pasado como 40 minutos y entre sorbo y sorbo ya nos habíamos terminado casi una botella de tequila, me entró una llamada: era Isaac
—Llego en 10 minutos, ¿ya estás lista?
—Si, ya estamos.
—Bien, te has de ver hermosa, ya llego —dijo y después colgó el teléfono.
Siendo honesta yo esperaba que esa noche pasara mucho más que un beso. Isaac era un chico de casa, era muy dedicado al fútbol americano y al deporte en general, estaba concentrado en la escuela, solo salía ocasionalmente con los chicos del equipo y bebía muy poco, no fumaba claramente, era muy sano, su único vicio eran las mujeres. Yo ya había notado que varias chicas lo veían y le coqueteaban y él siempre les regresaba el coqueteo, igual no me importaba, no soy celosa, solo lo observaba. Andrés que era su mejor amigo ya me había dicho que tenía varias chicas en la mira y que seguido sale con varias, a veces las llevaba a su casa cuando no estaban sus papás o cuando de verdad no aguantaba, se las llevaba a un motel. Yo alucinaba con ser una de esas.
Isaac llegó en su camioneta explorer del 93’ un auto que su papá le había regalado a sus 18. Tomé el asiento de enfrente y saludé a Isaac de Beso.
Ese día me puse un vestido delgado de seda rosa, corto, me quedaba al ras de las nalgas, unas botas largas y me dejé el cabello suelto, tenía un saco para el frío también. Debajo de mi vestido no llevaba bra y traía una tanga. A medio camino de estar hablando, Isaac puso su mano sobre mi pierna y a mí se me encendieron los sentidos. Empecé a sentir como me mojaba y mi imaginación daba mil vueltas, ojalá subiera un poco su mano y comenzara a tocarme, aunque había más gente en el auto, quisiera que se desaparecieran.
Llegamos a Tijuana, dejamos el auto en un estacionamiento y comenzamos a dar nuestras vueltas por los bares, en una de esas que estábamos bailando, todos mis amigos se fueron a otro bar e Isaac y yo no nos dimos cuenta, cuando nos dimos cuenta que no había nadie yo comencé a insistir que nos fuéramos.
—Vamos a quedarnos un ratito así, tú y yo —dijo Isaac acercándose a mi rostro
Yo solo lo miré y sonreí.
—Bueno, pero me tienes que dar un beso —le dije poniendo mis brazos al rededor de su cuello y dejando caer un poco mi peso hacia el.
Isaac inmediatamente con un brazo me tomó por la cintura y con la otra mano me tomó del rostro y comenzó a besarme.
Fue un beso de cero a cien, comenzó a comerme la boca y yo empecé a comérsela de vuelta de la desesperación que sentía porque me besara. Sus manos comenzaron a moverse y podía sentir como tocaba mis nalgas con una mano y con la otra mano tocaba mis tetas, quería cogermelo ahí mismo.
Nos besamos así durante unos 5 minutos hasta que el separó mi cara de la suya.
—Vamos a otro lugar, necesito tocarte —dijo con su aliento acelerado
—Vámonos —le dije tomándolo de la mano
Cuando salimos estaban nuestros amigos afuera del bar fumando y hablando
—Pensamos que los habían raptado —dijo Andrés riéndose.
Para este punto eran las 4 am, ya estábamos muy borrachos y cansados, Viviana sugirió que pagáramos un cuarto de hotel entre los 5, Isaac, Andrés, Viviana, Oscar y yo, y los otros 5 amigos iban a rentar otro cuarto.
Llegamos al hotel y yo les dije que como era mi cumpleaños yo elegía en qué cama dormir, Viviana se adelantó cuando entré al cuarto y dijo:
—Lau y yo dormimos en la misma cama y los hombres en otra
—O mejor lo sorteamos, yo también quiero dormir con la cumpleañera —dijo Oscar con un tono sensual y burlón.
—O mejor te parto tu madre —le dijo Isaac a Oscar
—No seas celoso, en esta amistad sabemos compartir —respondió Oscar
—Ya, relájense, Lau y yo dormimos juntas y punto.
Me sentía frustrada porque yo quería estar a solas con Isaac, Viviana estaba contándome cosas mientras estábamos acostadas y los chicos se estaban cambiando.
De pronto en algún momento no sé cómo pasó (estaba muy borracha) Viviana y yo empezamos a besarnos, ella comenzó a tocarme las tetas, estaban de fácil acceso, sin bra y solo un vestido cubriendo mis pechos. Yo metí mi mano por debajo de su falda y empecé a tocarla, el primero en darse cuenta de todo fue Andrés, quien no perdió el tiempo y empezó a besar a Viviana y tocarla, después Isaac y Oscar se me quedaron viendo, yo tenía las tetas de fuera y estaba hincada en la cama tocando a Viviana con una mano, dejé a Viviana y les dije:
—¿Cuánto apuestan a que puedo con los dos?
—Vamos a ver —dijo Isaac acercándose, Oscar después de el.
Comencé a besar a Isaac y él empezó a tocarme las tetas, Oscar se puso atrás de mí y empezó a levantarme el vestido, me empezó a tocar el culo. Yo estaba en el paraíso, sentía las manos de ambos por todo mi cuerpo, estaba demasiado mojada, de pronto, Oscar se acuesta a lado de la cara de Viviana, con su verga bien parada.
Comencé a chuparla y a mi lado izquierdo tenía a Viviana recibiendo un oral, gimiendo delicioso, así que no pude evitar besarla y meterle mi lengua en la garganta, me puse muy caliente. Mientras hacía eso, Isaac me estaba comiendo el coño yo estando de perrito, empecé a sentir su dedo gordo en mi culo, primero solo lo masajeaba hasta que sentí que empezó a meterlo poco a poco, yo soltaba gemidos porque me dolía pero sentía rico.
Después de un rato de estarle chupando la verga a Oscar y que Isaac estuviera explorando mi culo con sus dedos, escupió en mi ano y se puso de pie y con su verga bien dura comenzó a metérmela por el culo. Oscar me tenía agarrada con sus manos mi cabeza para penetrarme hasta la garganta, entonces no podía moverme, aunque me doliera tuve que aguantar.
Oscar se escabulló por debajo de mí y quedé justo donde estaba mi vagina pegada con su pene, empezó a rozarme y yo estaba cada vez más caliente y gritaba más. Aparte me excitaba mucho ver a Viviana siendo penetrada por Andrés.
Cuando Oscar quedó debajo de mi, Andrés puso a Viviana de perrito, sus tetas quedaron arriba de la cara de Oscar y él comenzó a chuparselas mientras yo besaba a Viviana, sacábamos nuestras lenguas y empezábamos a juntarlas.
Oscar me movió un poco y me empezó a poner su verga dura en la entrada de mi vagina, de pronto sentí una presión increíble y se me fue el aliento, Oscar me había penetrado.
Tenía dos vergas adentro de mi, las tetas de mi mejor amiga de frente y su carita rica disfrutando.
Oscar empezó a penetrarme mientras que Isaac me embestía y me nalgueaba mientras lo escuchaba bufar como toro detrás de mi.
Empecé a sentir como Isaac se ponía más duro y me penetraba cada vez más rápido, de pronto solo sentí que me penetró hasta el fondo y escuché un gruñido, me había rellenado el culo. Después de eso, Oscar empezó a penetrarme durísimo y al cabo de unos segundos también me relleno.
Por último Andrés le empezó a dar durísimo a Viviana, ella gritaba y giraba los ojos, hasta que Andrés se vino.
Viviana y yo nos quedamos en la cama, viendo como todos se quitaban e iban a cambiarse, ella llena de semen en su vagina y yo en mi culo y mi vagina. Yo no me había venido y no sabía si ella había llegado. Así que empecé a tocarme para venirme, Viviana comenzó a tocarse también y giró su cabeza para besarme, nos besamos mientras nos tocábamos y me puse tan caliente que la abrí de piernas y me subí encima de ella para hacer tijeras.
Se sentía muy mojado, las 3 leches juntas, empecé a frotarme y a ella también, las dos comenzamos a gemir y a acelerar cada vez más los movimientos, de pronto solo sentí como el orgasmo llegaba a mi vagina mojada y usada, Viviana se vino después de mi, quedamos tiradas en la cama llena de nuestros fluidos y con 3 leches diferentes (:
Espero que les haya gustado este relato, me encanta leer cuando les gusta (:


Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.