Por
Anónimo
Se veía venir
Y entonces llegaba inexorable el acoso , subliminal pero acoso.
Yo me sentía halagada y él poderoso.
Día a día , semana tras semana me llenaba de cariño simulado y sexual.
Y aquel día ocurrió , la tensión flotaba en el aire y un beso pletórico estalló entre
los dos .
Caliente caliente me puse y cedí.
La coyuntura propicia devino en desnudez de ambos .
Y luego la coyunda sabrosa y escabrosa .
No hizo falta que me sujetara , me dejaba llevar .
Y faltó el detalle final en la penetración .
Permíteme me dijo , serás premiada .
No era amor , era lujuria contenida durante meses.
Los dos lo sabíamos , yo volaba y él follaba .
Se concretó en aquel instante y continuó más adelante .
Así hasta hoy , después no lo sé.


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