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Anónimo

noviembre 15, 2025

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Raúl me hizo suya.

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Soy Gladys, 45 años, casada. Ojos verdes, castañas. Buen físico. Hago muchas actividades físicas, me mantengo. Con mi esposo tenemos una relación semi abierta, lo que me ha permitido tener sexo con algunos amigos. Hace un tiempo, mi esposo me exhibió un video de su amigo Raúl. Le estaban practicando sexo oral, con solo verla, su verga me impactó, gruesa, venosa, imponente, casi no entraba en la boca de su ocasional compañera. Me existe de tal manera, que fuimos a la cama y mi esposo me hizo la cola, tuve varios orgasmos pensando en Raúl, de hecho, imaginaba que mi esposo era Raúl y le pedía más…más.

Cada vez que teníamos relaciones con Juan -mi esposo – yo lo nombraba a Raúl y su «morcilla», así bautice a su miembro, me excitaba cada vez más, también el deseo de tener su miembro dentro mío, aumentaba día a día. Muy pocas veces nos cruzamos con Raúl, yo solo atinaba a mirar su entrepierna, se notaba un importante bulto bajo su pantalón, lo que hacía volar mi imaginación. No podía pedirle a mi esposo que me deje tener una noche con su amigo, el sabía que lo deseaba y que me entregaría a Raúl, totalmente, sin límites, lo deseaba, me podía. Ignoraba que mi esposo había exhibido a su amigo fotos mías , en micro bikini, quedó loco con mi cola y vagina.

Me quería hacer suya, le contó a mi esposo que me deseaba con locura, pero todo quedaba en una manifestación de deseo. Pasaron los meses, mi esposo, sus amigos se juntaron a compartir un asado en el quincho de mi casa, que está ubicado en la parte posterior de la propiedad. Eran unos doce. El último en ingresar fue Raúl, yo estaba en la cocina, allí se dirigió para saludarme, hacía calor yo estaba con un vestido suelto, micro bikini, sin nada arriba, me abrazo fuerte, me apoyo en su pecho, me dio un beso en la mejilla que fue a terminar en mis labios, sentí su miembro duro bajo el pantalón, tomó mi mano, me lo hizo tocar…temblé, su mano derecha levantó mi vestido y su dedo buscó mi vagina, jugueteo, se dió cuenta de mi grado de excitación, abrió su bragueta, me hizo arrodillar, su verga era más grande y gruesa de lo que se veía en el vídeo, me hizo arrodillar, se la chupe suavemente, me la puse en la boca y senti como se derramaba en mi boca. Acabamos los dos. Lo entendí, meses esperando. El se limpió, siguió para el quincho, al día siguiente yo estaba sola, quedé en mandarle un WhatsApp.

Al día siguiente mi esposo viajo, eran las 15.00 avisé a Raúl que estaba sola. Me dijo, espérame desnuda…Así lo hice. Vi estacionar su auto, bajar presuroso. Abrí la puerta, me abrazo, comenzó a mamar mis tetas, me llevó a la cama, hundió su lengua en mi vagina, mi primer orgasmo llegó de inmediato. Se desnudo, su enorme miembro, grueso, venoso, estaba muy erecto. Raúl me hizo poner una micro bikini blanca, le encantaba ver mi cuerpo, me puso boca arriba en la cama, nos besamos, beso mis pechos, se ubicó entre mis piernas, corrió la micro bikini, sentí la cabeza de su verga juguetear en los labios de mi vagina, la sentía muy dura, gruesa…era inmensa.

Yo temblaba, quería que me hiciera suya, acompañado del miedo por el tamaño de su miembro. El me fregaba la cabeza de su pene, que no entraba en mi vagina, lo miraba a Raúl, el estaba muy excitado, me dijo Muñeca te voy hacer mía. Hace mucho tiempo te sueño, te deseo, levantó mis piernas, e inició un vaivén suave de penetración, sentía que mi vagina se abría, apenas me penetraba la cabeza de su pene, a cada empujón, yo me corría hacia atrás, para que no me penetrará, choco mi cabeza contra el respaldo, ese fue mi límite y perdición, me tenía a su mercer, ya no podía escapar, Raúl perdido en su excitación, puso mis piernas en su hombro, me tomó de la cintura, hizo varios envíones suaves , se afirmó de mi cintura, un fuerte envión depósito su verga muy dentro mío, el dolor se transformó en placer, la grite, llore, el no escuchaba, había logrado su cometido, estaba dentro mío, mis sentimientos eran encontrados, sentía dolor, placer. Sabía que mi locura o calentura con Raúl me haría pagar un precio muy caro, pero estaba allí, entregándome al amigo de mi marido. Fueron tres horas juntos, los dos teníamos mucho semen guardado, llegamos al éxtasis juntos, sentir su semen derramarse dentro mío. Primero en mi vagina, luego en mi cola. Me di cuenta de algo, Raúl estaba enamorado de mi.

Ahora soy su Muñeca, me pide que no me cuide, quiere hacerme un hijo.

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