Por

Anónimo

noviembre 11, 2025

377 Vistas

noviembre 11, 2025

377 Vistas

Viaje a la playa

0
(0)

Ese año habíamos organizado una visita a la playa varios amigos y rentamos entre todos una casa con varios cuartos para que pudiéramos descansar bien, todos llevaban pareja menos el amigo teto (panchito) de mi mejor amigo y yo, por lo que iba a ser un tanto incomodo ver tanto amor a nuestro alrededor y nosotros solo mirando.

Los días transcurrían sin nada en especial, playa, arena botanita y traguitos coquetos, lo interesante pasaba de noche y eso es lo que les voy a contar.

En la habitación que me toco había 2 camas y una hamaca, por lo que nos acomodaron a mi mejor amigo, su novia, y panchito, como obviamente no iba a compartir cama con panchito, me acomode en la hamaca para dormir sin que nadie me molestara, o eso creía yo.

La casa era cómoda, pero no alcanzo para conseguirla con aires acondicionados por el precio y porque x somos chavos jaja y el presupuesto era super limitado, por lo que todos los cuartos solo tenían ventiladores de techo, por lo que el calor a pesar de que dejábamos las ventanas abiertas si era un tanto sofocante, por lo que yo decidí dormir en una licra pequeña y mi bra del bañador, que como ustedes ya habrán visto en mi perfil pues como que no me cubre mucho. La primera noche mientras dormía empece a sentir como me acariciaban el abdomen y las piernas y entre abrí los ojos y vi al panchito parado a mi lado pasando sus dedos por mis piernas y llegaba hasta mi abdomen, no quise hacer un escándalo porque todo eso me dio un buen de morbo, el canijo me acariciaba casi de manera imperceptible, lo hacia con la yema de sus dedos y sentía un ligero hormigueo en mi cosita, y quería ver hasta donde llegaría. Para mi desgracia solo eso hizo esa noche y no tardo mas de 10 minutos haciéndolo, por lo que me quede con las ganas de saber hasta donde llegaría.

A la noche siguiente fue lo mismo, yo ya no me dormí esperando la hora en la que empezaría con sus caricias furtivas y tal como me suponía, empezó con ellas, así como la noche anterior empezó acariciando mis piernas hasta llegar a mi abdomen, pero ese día se atrevió a mas, y subió hasta llegar a mis senos, su roce era hipnótico, no me tocaba con ansiedad, me tocaba con una delicadeza que hacia que por dentro pidiera que me tocara mas, no se cuantas veces soñó o imagino tenerme así, acostada ligera de ropa con mis senos a su disposición, pero vaya que su cara delataba cuanto lo disfrutaba, se veía su nerviosismo, su adrenalina, entre toques quitaba sus manos cuando escuchaba que en la cama de a lado se acomodaban y eso hacia que mi adrenalina aumentara. Pero una vez más solo lo hizo 10 min y se fue a su cama y a mi me dejo mas que prendida.

A la mañana siguiente, decidí que esa noche que ya era la ultima de la estancia, tenia que pasar algo, porque no iba a quedarme con esa excitación que el panchito me estaba dejando.

Esa noche me puse la licra mas chiquita que tenia, y el bra mas revelador que llevaba y me dije, ahora si panchito, vas a ver lo que es bueno. Cuando todos nos fuimos a acostar, yo ni podía descansar de la expectativa y excitación que ya tenía, de esperar mis caricias furtivas.

¿Que te ha parecido este relato?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este relato.

Deja un comentario

También te puede interesar

Mi doble vida oscura

anonimo

03/01/2026

Mi doble vida oscura

De pasajera en un Autobús Foraneo

anonimo

17/08/2013

De pasajera en un Autobús Foraneo

Soy la mejor alumna obvio

anonimo

29/03/2025

Soy la mejor alumna obvio
Scroll al inicio