La bailarina y el sobrino
Bueno, antes que nada quiero decir que soy una mujer de cuarenta y tantos años, felizmente casada desde hace diez, con dos hijas y en sola una palabra; Ninfómana.
Sexualmente somos muy activos mi pareja y yo, follamos a diario si tenemos el tiempo suficiente o si no, se la chupo. No puedo estar más de un día sin ver su polla y oler a semen, es superior a mi. Pero bien, ese no es el tema principal por el que escribo, si no por la «aventura» que vivo desde hace algo mas de un año con mi sobrino. Sobrino REAL, el hijo de una de mis hermanas, que es también mi ahijado (soy también su madrina).
Esto viene desde hace mucho, pero quiero resumirlo lo máximo posible. Y es que una vez, hablando con mi hermana (su madre) entre bromas me dijo que había visto a su hijo en la ducha empalmao (con la polla dura) y que «sin querer» se le fueron los ojos. Empezó a dar detalles de lo gorda que la tenia, de lo lindo que era el capullo, que era mas grande que la de su padre… Y a mi se me mojaron las bragas, me moría de ganas de comprobarlo. ¿Mi problema?. Que a parte de ser mi sobrino, tenemos una diferencia de edad de 24 años, pues podría ser mi hijo…
Desde ese dia, cada vez que lo veia, no podía dejar de pensar en otra cosa. Mi sobrino es un cañón: Alto, fuerte, deportista, ojos azules y encima bien dotado (según su madre). Y yo tenia que comprobarlo.
Soy bailarina de profesión (me dedico a ello) y en su día me enseñaron a bailar o mejor dicho, a hacer estriptis. Y ese fue el método que se me ocurrió para llamar la atención de mi sobrino.
Un dia lo llamé, le dije que tenia una coreografía de un estriptis preparada, que quería enseñársela y que me diera su opinión. Su respuesta fue «ok» entre risas, pensaba que era de broma por mucho que insistiera de que fuese verdad. Al final, quedamos para demostrárselo en mi escuela de baile, un recinto personal privado que tengo en mi pueblo.
Llegó ese dia, llegó esa hora, me depilé toda de arriba a abajo (piernas, chocho, culo, etc), ni que decir que mi pensamiento era hacerle un estriptis integral, quedarme en bolas y así calentarlo lo máximo posible. ¿Su edad?. Hacia 3 meses que cumplió los 18 años y yo iba camino de los 42 (24 de diferencia). Lo veo llegar, le doy dos besos y le digo pasa… Cierro la puerta y bajo la persiana del escaparate de la escuela para que no se viera absolutamente nada desde el exterior. Le digo «voy a cambiarme y enseguida vengo». Me pongo un mono que consiste una sola pieza, unos pantalones mallados super ceñidos y un tremendo escote, tanto que sin sujetador se me salen todas fuera y eso hice, debajo solo llevaba un tanga y mis zapatos de baile (tacones).
Nada mas aparecer en la sala y dirigirme hacia él, tenía clavada su mirada en mi canalillo, se me movían mucho y las llevaba prácticamente fuera (son bastante grandes y 100% naturales). Llego a él y le pregunto «¿te gusta?». Me decía que si con la cabeza pero sin soltar palabra, parecía nervioso. Le digo, «tranquilo, tu siéntate y disfruta. Estamos solos».
Se sienta en la banqueta que puse en medio de la pista y pongo la música, empieza el show (el estriptis).
En los primeros pasos nada más ya me estaba viendo las tetas, se me salían solas del escote y no paraba de mirármelas. Continuo con el baile y llega el momento de bajarme la blusa, le enseño las tetas y sigo bajándomelo hasta quitármelo del todo, me quedo en tanga y tacones.
La cara de mi sobrino era un poema, no daba crédito a lo que estaba viendo pero eso si, sin quitar la vista de mis tetas. Me acerco a él, me doy la vuelta y me siento sobre sus piernas, le restriego el culo sobre el paquete una y otra vez hasta que noto su bulto. Le cojo las manos, se las pongo en mis tetas y le digo al oido «tócamelas, que no muerden» y no solo las coge sino que empieza a pellizcarme los pezones, cosa que me vuelve loca y me pone cachonda como una perra.
Me doy la vuelta y ahora de frente, aun sentada en sus piernas le pongo las tetas en la cara, no hace nada y directamente le doy con ellas en la cara, ahora si reacciona y empieza a comérmelas, le pongo un pezon en la boca y luego el otro. No pude más y me fui a por el paquete, la tenia dura y se lo digo, quería sacársela pero no podía y le digo «¿me la enseñas?.
Se pone de pie, se baja el pantalón y ya el resto lo hice yo. Me puse de rodillas, se la saco de los calzoncillos, le miro la polla (pufff), le miro la cara y tal como bajo la mirada me la meto toda en la boca, qué maravilla… Como un nene con su biberón, le como los huevos, le paso la lengua por el capullo y tal como la tengo de frente, toda para dentro, con arcadas y todo, menudo pollón!! (era verdad lo que decía la madre).
Se la estaba mamando a mi sobrino. Lo miraba y me quitaba la vista, no quería ver como su tia le comía la polla. Cada vez la notaba mas y mas dura dentro de mi boca, señal de que estaba disfrutando y le digo, «¿paro o sigo?» y me dice «sigue», pues sigo, yo encantada.
Empiezo a masturbarme mientras se la chupo, se la pongo entre mis tetas y le hago una cubana (también le dicen rusa), vamos, una paja con las tetas y noto como chispea, empieza a soltar aguilla. Como siga chupando, se corre, pensaba para mi. Así que paro, me pongo de pie, me voy a la banqueta y me pongo de rodillas sobre ella, con el culo en pompa y me echo el tanga hacia un lado, mi sobrino se acerca con clara intención de metérmela…
Noto el roce de su capullo en mi coño y suelto un gemido, aquello era demasiado y aun ni siquiera la tenia dentro, pero ahora si. Toda dentro de golpe y suelto otro gemido (ooghhh), de puro placer y empieza a follarme. Noto que para, sigue y vuelve a parar, lo miro y le digo «no te vayas a correr dentro», ni siquiera me contesta, no podía más. Me quito de la banqueta, me vuelvo a poner de rodillas y se vuelvo a mamar pero por derecho, a sacarle la leche. Ni un minuto después me la saca y noto su leche caliente dandome en la cara, me la vuelvo a meter en la boca para darle mas placer y ahora es él quien gime «oohh» y «que buenoo».
Me levanto y con la corrida en la cara nos damos un beso y le digo, «me cambio, me limpio esto y ahora vengo». Mientras me cambiada y quitaba la leche de mi cara pensaba en esto: ¿Me acabo de tirar a mi sobrino?. Si, me lo he tirado. Pienso repetir.
Desde ese dia y de manera constante (él está soltero), tengo relaciones sexuales con mi sobrino. Mi marido lo sabe, incluso mi hermana, es decir, su madre. Pues mi regalo por su 19 cumpleaños, fue pasar la noche en un hotel para dos personas y el detalle de mi hermana de darle a mi sobrino una caja de condones para que lo usara. Ni que decir que nos pasamos la noche follando como perros, dándome hasta por el culo.
Un saludo a tod@s. MJ.


Deja un comentario
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.